2 de agosto de 2026

32 años protegiendo a Nana Ologwadule

XXXII Aniversario del Área Silvestre del Corregimiento de Narganá N.° 1.

Celebramos 32 años de conservación, conscientes de que aún queda mucho por hacer para proteger a Nana Ologwadule (Madre Tierra). Sigamos sumando esfuerzos por el bienestar de nuestra Área Silvestre Protegida. Foto: Enrique Linares, 2026
 

Hoy conmemoramos con orgullo el 32.º aniversario de la creación del Área Silvestre de Narganá, un territorio que representa mucho más que un área protegida. Es el hogar de Nana Ologwadule (Madre Tierra), donde las aves, los mamíferos, los reptiles, los anfibios y todas las demás formas de vida encuentran refugio y mantienen el equilibrio de este invaluable patrimonio natural y cultural.

Al amanecer, el canto de las aves nos recuerda que la naturaleza aún nos habla. Cada huella del tapir y del jaguar, cada árbol centenario, cada río cristalino y cada rincón del bosque son testimonio de la extraordinaria riqueza de Nana Ologwadule. Todos ellos nos invitan a reflexionar sobre la responsabilidad compartida que tenemos de proteger y conservar este legado, para que las generaciones presentes y futuras continúen viviendo en armonía con la Madre Tierra.

La conservación del Área Silvestre de Narganá y de Nana Ologwadule no es una responsabilidad exclusiva de los guardaterritorios. Es un compromiso colectivo que une a nuestro pueblo Guna: a nuestras autoridades tradicionales, a la juventud, a las comunidades y a todas las instituciones que comparten la visión de un territorio donde la naturaleza, nuestra cultura y la identidad de nuestro pueblo se preserven, se fortalezcan y convivan en armonía.

En esta fecha tan significativa, hacemos un respetuoso llamado a nuestras autoridades comarcales para seguir fortaleciendo el respaldo a los Guardaterritorios, quienes, con dedicación, valentía y un profundo compromiso con el territorio ancestral, recorren montañas, ríos y bosques para proteger Nana Ologwadule frente a amenazas como la tala ilegal, la caza furtiva y la minería ilegal. Su labor silenciosa, muchas veces realizada en condiciones adversas, merece el reconocimiento, el apoyo y el compromiso de toda la sociedad.

Guardaparques de MiAmbiente ubicando letrero del límite del Corregimiento de Nargana, Área Silvestre. Foto: Archivo de MiAmbiente, Regional de Kuna Yala

Que este 32.º aniversario renueve nuestra determinación de trabajar unidos por la protección de Nana Ologwadule, para que continúe siendo un refugio de vida, biodiversidad, cultura y esperanza. Proteger la biodiversidad es proteger nuestra identidad, honrar el legado de nuestros ancestros y garantizar un futuro digno para las generaciones que vendrán.

¡Feliz 32.º aniversario al Área Silvestre de Narganá!

Que Nana Ologwadule siga guiando nuestros pasos y fortaleciendo el compromiso de todos con la conservación de la Madre Tierra.


Enrique Linares
Guardaparque del Área Silvestre de Narganá
Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) – Guna Yala


32 años de compromiso ambiental en Gunayala

La naturaleza nos recuerda por qué vale la pena protegerla.

Esta impresionante cascada, ubicada en el Área Silvestre del Corregimiento de Narganá, Comarca Guna Yala, refleja la riqueza natural que el Ministerio de Ambiente-Gunayala y el Congreso General Guna trabajan día a día para conservar en beneficio de las presentes y futuras generaciones”.

“¡Conservar hoy es garantizar el mañana!”. Foto: Kaylibaler Castillo

Geodisio Castillo

En la primera semana de agosto, hoy 2 de agosto, se celebra los 32 años del Área Silvestre del Corregimiento de Narganá [1], un espacio que simboliza la unión entre la naturaleza y la cultura Gunadule, y que reafirma la visión de la Comarca como Comarca de Biosfera. Reafirmamos que la protección del ambiente no es solo una tarea técnica, sino un compromiso profundo con la humanidad y con el futuro de nuestra Comarca Gunayala. Esta es la única área silvestre protegida reconocida y administrada por Onmaggeddummad Sunmaggaled (Congreso General Guna) integrada a la Comarca de Biosfera.

Desde el Proyecto de Estudio y Manejo de Áreas Silvestres de Kuna Yala (PEMASKY) en los años 80, pasando por la administración de la Asociación Ecológica Kuna (AEK), hasta la declaración del Congreso General Guna en 1987 [2], este proceso ha sido ejemplo de cómo un pueblo puede defender su territorio y proyectar un modelo de desarrollo basado en la vida biocultural.

El Congreso General Guna, al emitir la Resolución N° 2 de 2023 [3], nos recuerda que la Comarca de Biosfera es un proyecto vivo, que integra la tierra, el mar y la cultura en un mismo tejido de vida. Este reconocimiento no es únicamente legal: es un llamado a las instituciones, a la sociedad y a cada persona a entender que el desarrollo social, económico y biocultural solo es posible si ponemos a la humanidad en el centro y al ambiente como su sostén.

Equipo de la Fuerza Activa de Guardaparques durante labores de patrullaje, control y monitoreo ambiental en el Área Silvestre del Corregimiento de Narganá, realizando la identificación y registro de huellas de tapir centroamericano (Tapirus bairdii), una especie emblemática y en peligro de extinción cuya presencia es un importante indicador del buen estado de conservación de los bosques de la Comarca Guna Yala.

Proteger el hábitat del tapir es conservar la biodiversidad de nuestros bosques.

-   Foto: Albello Rosas.


 Compromiso institucional compartido

Aunque no existe un co-manejo formal, el Ministerio de Ambiente ha acompañado al Congreso General Guna en un co-manejo colaborativo sui generis, que se expresa en acciones concretas:

 

  • Charlas ambientales que fortalecen la conciencia comunitaria.
  • Proyectos educativos que integran a jóvenes y adultos en la defensa de la biosfera.
  • Patrullajes conjuntos entre guardabosques del Ministerio y del Congreso, y con la participación de SENAFRONT que unen la técnica institucional con la sabiduría ancestral Gunadule.

Este modelo demuestra que la colaboración, aunque no esté formalizada, puede ser efectiva y respetuosa, y que la protección ambiental es más fuerte cuando se construye desde la confianza y la acción conjunta.

Humanidad como centro del desarrollo

El Área Silvestre de Narganá nos recuerda que el desarrollo social, económico y biocultural solo es posible si ponemos a la humanidad en el centro y al ambiente como su sostén. La tierra y el mar de Gunayala son fuente de vida, cultura y futuro, y su defensa es también la defensa de nuestra identidad.

Guardaparques o guardarecursos de MiAmbiente y de los CGGs

Queridos guardabosques:

Su labor es un escudo silencioso que protege la vida, los bosques y el futuro de todos. Cada paso que dan en el bosque, cada suelo, cada árbol que cuidan y cada especie que resguardan es un acto de valentía y esperanza.

Ustedes son los guardianes de Nana Ologwadule, los héroes invisibles que aseguran que las generaciones venideras puedan respirar aire puro y disfrutar del paisaje bello de Gunayala, de Panamá y del mundo.

Sigan adelante con orgullo, dignidad y fuerza: su misión es noble, su esfuerzo invaluable, y su legado eterno. Con una visión independiente, a través de la participación directa en las comunidades; poniendo su formación y experiencia, al servicio de comunidades vigilantes, grupos ecologistas, y personas con sensibilidad ambientalista.

Recuadro histórico: PEMASKY, Congreso General Guna e INRENARE

 

PEMASKY (1983-1986)

  • Proyecto pionero de estudio y manejo de áreas silvestres en Kuna Yala.
  • Objetivo: lograr el reconocimiento de la Comarca como Comarca de Biosfera.
  • Administrado inicialmente por la Asociación Empleados Kuna (AEK), luego la Asociación Ecológica Kuna.

Congreso General Guna (1987)

  • El 7 de noviembre de 1987, declaró unánimemente la Comarca como Biosfera.
  • Primera fase: el Corregimiento de Narganá, incluyendo tierra y mar.
  • Desde 2001, asumió directamente la administración del área silvestre.
  • En 2023, reafirmó la declaración con la Resolución 2, reconociendo la Comarca de Biosfera en su totalidad.

INRENARE (1994)

       El 2 de agosto de 1994, declara al Área Silvestre ubicada en el Corregimiento de Nargana (Primera fase de la Comarca de Biosfera), excluye la parte marina.

 

 


[1] INSTITUTO NACIONAL DE RECURSOS NATURALES RENOVABLES, RESOLUCIÓN JD-022-94, 02-08-1994. DECLARA UN AREA SILVESTRE EN EL CORREGIMIENTO DE NARGANA (Nº1), UBICADA DENTRO DE LA COMARCA Y RESERVA INDIGENA DE SAN BLAS. Gaceta Oficial: 22617 Publicada el: 07-09-1994

[2] CONGRESO GENERAL KUNA, KUNA YALA, RESOLUCIÓN N° 3, 7 de noviembre, 1987, Achutupu. Resuelve: Comarca de Biosfera y Sitio de Patrimonio Mundial de Kuna Yala

[3] CONGRESO GENERAL DE GUNAYALA. RESOLUCIÓN N° 2, 29 de marzo, 2023, Usdub. Resuelve: Reafirma el Área Silvestre en el Corregimiento de Nargana, reconocimiento de la Comarca de Biosfera y la elaboración del Plan de Manejo desde la cosmovisión del Pueblo Guna

25 de julio de 2026

Los incendios forestales se agravan en Norteamérica y amenazan a Europa y América Latina

Canadá supera los 950 fuegos activos, Estados Unidos activa el máximo nivel de preparación y la UE sigue por encima de la media, mientras Brasil y Bolivia se preparan para el periodo de mayor riesgo y Chile mantiene las secuelas de enero

Los grandes incendios forestales en Canadá aumentan las tasas de fotosíntesis (2023) / Foto: Archivo - EP


Los servicios de emergencia de Canadá, Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos afrontan a mediados de julio de 2026 una elevada actividad de incendios forestales o se preparan para la fase más peligrosa de sus respectivas temporadas. La combinación de calor, falta de lluvias, tormentas y vegetación seca ha incrementado el riesgo de nuevos focos y ha elevado la presión sobre los recursos de extinción.

Sumario

 

Los balances disponibles no permiten afirmar que 2026 sea ya el peor año mundial de incendios. Las cifras tampoco son directamente comparables porque cada organismo aplica metodologías, superficies mínimas y criterios distintos, pero muestran una coincidencia preocupante: Norteamérica registra una fuerte escalada, Europa se mantiene por encima de su promedio y varias regiones latinoamericanas entran en su periodo seco.

Fuente: https://www.ecoavant.com/medio-ambiente/incendios-forestales-se-agravan-en-norteamerica-amenazan-europa-america-latina_17100_102.html


25 de junio de 2026

Las múltiples dimensiones de la bioculturalidad en la Comarca de Gunayala (Panamá): ontologías, saberes, políticas

The multiple dimensions of bioculturality in the comarca of Gunayala (Panama): ontologies, knowledges, policies

Jean Foyer, Mònica Martinez Mauri, Geoffroy Filoche y Geodisio Castillo

https://doi.org/10.4000/16gem

Resúmenes

CASTELLANO

La noción de diversidad biocultural o bioculturalidad remite a una sinergia entre la conservación de la biodiversidad, por un lado, y la diversidad cultural representada por los pueblos indígenas, por el otro. Se trata de una noción atravesada por cadenas y redes de traducción en la que intervienen múltiples actores, entre ellos: científicos, políticos, activistas, funcionarios e indígenas. En este artículo nos proponemos conectar el uso de esta noción con la complejidad del sistema de conocimiento guna. Un sistema, caracterizado por la coexistencia de tratados espirituales y normas negociadas, que ilustra los diferentes “modos de existencia” de la bioculturalidad. A partir de un análisis crítico de la idea de bioculturalidad, en un primer momento describimos los diferentes “modos de existencia” de la bioculturalidad en función de las relaciones cotidianas de los gunas con su medio ambiente, a continuación nos adentrarnos a la historia de su lucha por la autonomía y los diálogos que desde hace décadas este pueblo mantiene con representantes de la comunidad científica (mayoritariamente biólogos y antropólogos), y finalmente, abordamos la participación guna en la definición de políticas en el ámbito nacional e internacional.

ENGLISH

The notion of biocultural diversity or bioculturality refers to a synergy between biodiversity conservation on the one hand, and cultural diversity represented by indigenous peoples on the other. It is a notion that is traversed by chains and networks of translation involving multiple actors, including scientists, politicians, activists, civil servants and indigenous peoples. In this article we propose to connect the use of this notion with the complexity of the Guna knowledge system. A system, characterised by the coexistence of spiritual treaties and negotiated norms, which illustrates the different ‘modes of existence’ of bioculturality. Based on a critical analysis of the idea of bioculturality, we first describe the different ‘modes of existence’ of bioculturality in terms of the everyday relations of the Guna with their environment, then we delve into the history of their struggle for autonomy and the dialogues that the Guna people have maintained for decades with representatives of the scientific community (mostly biologists and anthropologists), and finally, we address Guna participation in the definition of policies at the national and international level.

Palabras claves: Gunayala, bioculturalidad, protocolos, normas, ontologías

Keywords: Gunayala, bioculturality, protocols, norms, ontologies

Texto completo, disponible en: https://journals.openedition.org/nuevomundo/107600

 

29 de mayo de 2026

Falsas soluciones climáticas y guardianes de la biodiversidad

Geodisio Castillo

La Asociación de Mujeres Rurales de Digir (AMRD) limpiando su nainu con cultivo de osi (piña), con apoyo del Movimiento de la Juventud Kuna (MJK). Foto: Gubiler, 25/04/26

Los viajes por el vasto mar hacia el este, contemplando la inmensidad del agua y la tierra verde de nuestra madre, suelen despertar placer y asombro. Sin embargo, bajo esa belleza se ocultan problemas profundos que amenazan la vida. Frente a ellos, abundan las llamadas “soluciones” que en realidad no resuelven nada. Entre ellas destacan los mercados de carbono, la geoingeniería, la minería, los monocultivos “verdes” como los biocombustibles y las medidas frente a la subida del mar. Estas estrategias, impulsadas por grandes corporaciones, desplazan comunidades, perpetúan el modelo extractivista y degradan ecosistemas en lugar de restaurarlos. Son falsas soluciones porque atacan síntomas, no causas, y refuerzan la dependencia de sistemas industriales que generan emisiones y desigualdad.

En contraste, los sistemas alimentarios de los pueblos indígenas ofrecen alternativas reales y sostenibles. En Gunayala, las prácticas agrícolas —como la roza y quema controlada, la rotación de parcelas y los huertos diversificados— están diseñadas para mantener el equilibrio ecológico. Estas técnicas se narran como historias de respeto y armonía: al cultivar múltiples especies, los agricultores se convierten en guardianes de la biodiversidad. Cada parcela se transforma en un mosaico vivo que protege los suelos y fortalece la resiliencia frente a plagas y sequías. Es un relato de diversidad que asegura que la vida siempre encuentre un camino.

La reducción de emisiones aparece como un acto consciente al prescindir de fertilizantes químicos y maquinaria pesada, la huella de carbono se desvanece poco a poco. La atmósfera respira más ligera, y el planeta agradece la sencillez de un trabajo realizado con manos y saberes ancestrales. Las comunidades, protagonistas de esta historia, fortalecen su soberanía alimentaria al producir lo que consumen, tejiendo independencia frente a cadenas globales intensivas en energía. Es un regreso a la raíz, donde la comida nutre tanto el cuerpo como la identidad y la autonomía de los pueblos.

Todo se desarrolla bajo el compás de los ciclos naturales. La producción se adapta a los ritmos de la tierra y del mar, sin imponer calendarios industriales. Cada cosecha y cada pesca se convierten en actos de armonía con el tiempo que dicta la naturaleza. Estas prácticas no solo mitigan el cambio climático, sino que también preservan culturas y conocimientos ancestrales que han demostrado resiliencia durante siglos. Reconocer y apoyar estos sistemas es clave para enfrentar la crisis climática de manera justa y efectiva.

La soberanía alimentaria se conecta directamente con la justicia climática porque propone sistemas locales, agroecológicos y comunitarios que reducen emisiones, fortalecen la resiliencia y garantizan derechos frente a un modelo agroindustrial que agrava la crisis. Sin embargo, lo que hacemos en la práctica suele ser olvidado o poco valorado por nuestra propia gente. La agroecología se ha convertido en costumbre, pero no se reconoce como innovación desde nuestra perspectiva ancestral. Esto ocurre porque no se divulgan ni aplican las estrategias elaboradas por los Onmaggeddummagan (Congresos Generales), como el Plan Estratégico de Gunayala 2026-2036 y el Plan de Gestión para la Comarca de Biosfera 2026-2031, producto del Plan General de Manejo y Desarrollo para la Comarca de Biosfera, elaborado en 1986 por el grupo interdisciplinario de técnicos de lo que fue el Proyecto/Programa de Estudio para el Manejo de Áreas Silvestres de Kuna Yala (PEMASKY), administrado por la Asociación de Empleados/Ecológica Kuna (AEK).

Aunque contamos con conocimiento técnico y recursos que llegan a las comunidades y organizaciones, la producción alimentaria no se ha elevado de manera significativa. Ante esta realidad, se espera que la asamblea en Dubwala (del 29 de mayo al 3 de junio) abra un espacio de discusión y, más allá de reflexionar, proponga alternativas concretas. Solo así podremos Onmaggeddummad Sunmaggaled (Congreso General Guna) transformar las estrategias en acciones que fortalezcan la soberanía alimentaria y la justicia climática desde nuestras raíces.

 

6 de mayo de 2026

Mientras la guerra de Irán pone a prueba el suministro de combustible, la energía limpia es energía segura

 

A medida que la guerra de Irán provoca escasez de combustible y picos de precios en todo el mundo, algunos países están mejor gracias a la abundante energía limpia.

En cualquier día normal, aproximadamente un 20% del petróleo mundial y el gas natural licuado (GNL) navegan por el Estrecho de Ormuz. Pero estos no son días normales. Los ataques militares contra Irán que comenzaron a finales de febrero, el conflicto que siguió y el bloqueo del estrecho sumieron al mundo en otra crisis energética más. El petróleo es Actualmente en negociación a cerca de 100 dólares el barril. Los envíos de GNL han estado y siguen estando severamente restringidos, a pesar de un alto el fuego temporal y Reapertura del Estrecho de Ormuz.

Muchos países que dependen de combustibles fósiles que atraviesan el Estrecho se encuentran ahora en una posición energética precaria — un lugar donde ningún político, empresario o ciudadano quiere estar. Por ejemplo, los precios medios de la gasolina superan los 4 dólares por galón en Estados Unidos. El presidente de Filipinas anunciado recientemente una "emergencia energética nacional". El primer ministro Albanese salió en la televisión nacional para animar a sus compatriotas australianos a recortar el transporte privado y tomar el autobús en su lugar, dado el estado del país Fuerte dependencia En combustible importado.

Leer más en - Fuente: https://www.wri.org/insights/iran-war-clean-energy-benefits?apcid=00680cfed39dca1af0661103&utm_campaign=wridigest&utm_medium=email&utm_source=wridigest-2026-05-05

 

21 de abril de 2026

Nana Ologwadule: El latido de nuestra Madre Tierra

 Foto: Gubiler, 08/2025

Nuestra Madre Tierra, Nana Ologwadule, surgió vigorosa y tierna. “De su seno derramó la corriente de las aguas que, al correr, emitieron un quejido profundo desde sus entrañas. En su corteza brotaron semillas y cepas, vistiendo su cuerpo de un verdor infinito, poblado por árboles robustos y colores vibrantes”[1]. Por esta entrega de vida, la reconocemos y honramos como nuestra Madre - Nana.

Ella es la protectora y defensora de todo lo que se mece, se mueve, vive y reposa sobre su piel. Por ello, celebrar el día de Nana Ologwadule este 2026 no es un acto vacío; es un llamado urgente a la acción para personas, comunidades y naciones. Hoy más que nunca, la cooperación global y el sentir local deben unirse para resguardar nuestro único hogar.

Un compromiso global por la vida

El 22 de abril, conocido internacionalmente como el Día de la Tierra, nos recuerda que la vida es el tesoro más grande. Ninguna ambición económica o proyecto humano puede estar por encima de la salud de la biósfera. Bajo el lema “Nuestro poder, nuestro planeta”, este año reafirmamos la urgencia de proteger la biodiversidad y transitar hacia energías limpias que respeten los ciclos naturales.

Esta fecha busca despertar la conciencia sobre el impacto del modelo industrial y la sobreexplotación de recursos. No se trata solo de un concepto científico; el cambio climático es una realidad que hemos provocado y que hoy nos exige respuestas inmediatas. El día de Nabgwana o Nana Ologwadule es, en esencia, una invitación a reflexionar sobre las heridas que hemos causado al planeta y el compromiso sagrado que debemos asumir para sanarlas.

De la conciencia a la transformación

Aunque esta conmemoración fue oficializada por las Naciones Unidas en 2009, su raíz es el clamor de los pueblos que, desde hace décadas, defienden el equilibrio ambiental. Hoy, en más de 150 países, este día se traduce en educación y lucha frente al deterioro de los océanos, la pérdida de especies y el consumo desmedido que agota la vida.

La ciencia es clara: la crisis ambiental ya no es una amenaza futura, sino una realidad que afecta nuestra salud y territorio.

Necesitamos transformar profundamente nuestra forma de habitar el mundo. Más allá de gestos simbólicos anuales, el reto es cambiar nuestras decisiones cotidianas:

  

  • Reducir el desperdicio y el consumo innecesario.
  • Priorizar la producción local y sostenible.
  • Impulsar políticas públicas que protejan los ecosistemas de forma permanente.

Finalmente, esta es una oportunidad clave para educar a las nuevas generaciones. Cultivar el amor por la Madre Tierra desde la infancia es sembrar la semilla de ciudadanos responsables que, con respeto y sabiduría, aseguren que Nana Ologwadule siga floreciendo para los que aún no han nacido.

 

 



[1] Babigala