Bailey Moritz, SIT, Noviembre 2014
Casita cubana en tierra y con dulub (langosta) bajo el mar. Fotos: Gubiler y Arcadio |
Introducción
En 2012, Guna Yala entró en un plan de manejo Inter-Caribeño para
langosta, con los otros países de Honduras y Belize. Este plan pone énfasis en
las regulaciones que hay y también en las que se debe implementar. Pero aun el
plan de manejo con el mejor pensamiento no es útil si ellos que son
involucrados directamente, en este caso los buceadores de langosta, no son
conscientes de o estén de acuerdos con las políticas. A fin de entender cuáles
son las motivaciones e incentivos para los buceadores e intermediarios locales
a cumplir con estas políticas de manejo para una pesquería sostenible, se
realizaron entrevistas en las islas de Nargana, Corazón de Jesús y Digir. Las
nuevas casitas cubanas cerca de estas islas como parte de un proyecto piloto
también son de interés. Una muestra de los vendedores en el Mercado de Mariscos
fueron entrevistados.
La langosta espinosa caribeño, Panuliris argus, ha sido explotada extensamente
por todo el Caribe por siglos, con un rango desde Carolina Norte hasta el norte
de Brazil. La familia más pequeña, Panuliris
guttatus, también constituye una parte de la captura pero su demanda es
menos (Lovatelli and Sarkis, 2011). Disminuciones
en la población han sido observadas por pescadores locales durante las últimas
décadas, indicando que hay demasiada explotación de langosta. Hay una falta de información en el número y características de
langosta capturada en El Caribe. Las langostas se reproducen todo el año y empiezan
a tener huevos a los 70 milímetros de longitud de caparazón (Castillo
and Lessios, 2001). Sin embargo, una hembra con longitud de caparazón de 13 centímetros
pueda producir tres veces más huevos que una de solamente 9 centímetros (Ventocilla,
1995). Cuando salen del cascarón, la larva viaja en corrientes del océano hasta
14 meses antes de que se pose, y es posible que no vaya a crecer en el lugar de
origen (Winterbottom et al, 2012). Por
esa razón, es crucial desarrollar reglamentación regional para El Caribe, como
la salud de la población en un lugar impacta y en la otra no.
La pérdida de corales vivos es un
problema en muchas áreas. Langostas juveniles crecen en pastos marinos, este
ecosistema también es importante. Cuidando el ambiente bajo el agua, como
pastos marinos y arrecifes de corales, aumentará la población de langosta. Además,
cosechando corales destruye la estructura de tres dimensiones que provee
protección y escondites para langosta (Castillo and Lessios, 2001). Por lo
tanto, hay amenazas a las langostas no sólo de explotación para el consumo de
humanos, sino de una perdida de hábitat apropiada para su desarrollo.
Casitas cubanas promueven el
reclutamiento de langosta más cerca de la tierra donde está más seguro para los
buceadores para cosecharlas. Una investigación por Arce et al. (1997) descubrió que cosechando toda la langosta de las
casitas dejó un espacio comúnmente para llenarse por los juveniles de longitud
de caparazón menos de 25 milímetros. Es posible que las casitas no recluten
langosta de tamaño legal. Adicionalmente, según Arce et al. (1997), casi 40% de organismos dentro de las casitas fueron
predadores potenciales de langosta. El proyecto piloto de casitas cubanas en
Isla Digir debe analizar esta situación potencial.
Pregunta para Investigación
¿Cuáles son los
incentivos que motivan a los buceadores de langosta a cumplir con las reglas
del plan de manejo para la langosta espinosa en Narganá e islas cercas?
Métodos y Materiales
Durante las dos semanas en Guna
Yala, se realizaron 12 entrevistas con buceadores de langosta, 4 con
intermediarios, 2 con saglas y 1 con un representante de CENDAH. Los
participantes dieron sus consentimientos y permiso para grabar la entrevista.
Ninguna entrevista está conectado con información personal.
Al regreso a la Ciudad de Panamá, yo
hice entrevistas en el Mercado de Mariscos con 4 vendedores de langosta.
Resultados (B1 significa buceador 1, V1 significa
vendedor, etc.)
Las entrevistas a buceadores de langostas variaron de 2 a 60 años con un
promedio de 26 años. Por promedio, un buceador recolecta 10 langostas del agua
cada día. La cantidad máxima diariamente eran de 25 libras recolectada por B1.
Los buceadores con frecuencia cambian las ubicaciones que visitan para buscar
langosta, pero la mayoría de los sitios son lejos de la costa.
De los 12 buceadores, 83% consumen langosta para
sí mismos, con un promedio de 6/semana/casa, con la cantidad más alta de 20
langostas cada semana en la familia de un buceador, como puede ver en Fig. 1.
B3, come la langosta que mueren durante el proceso porque no puede venderla
muerta. 5 buceadores dijeron que traen a la casa langosta demasiado pequeña para
vender.
Fig. 1 Numero de
langosta consumida casa semana
en la casa de cada buceador entrevistado (N=12).
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Cada
buceador dijo que ha visto una disminución en la disponibilidad y cantidad de
langosta en los últimos años. B10 podía encontrar 80 libras cada día, mientras
ahora, sólo encuentra más o menos 10 libras cada día. Cuando pregunté si la langosta
es importante económicamente para su comunidad, 100% de buceadores me dijeron
sí.
Cada
buceador expuso que la veda es importante y beneficial para la pesquería de
langosta porque ven aumentos grandes en el número de langosta después de este
tiempo. Cuando pregunté si estarían en
favor de aumentar la veda a 4 meses como en el resto de Panamá, 50% me dijeron sí
y 50% no. Los que dijeron sí, mencionó la necesidad de sostener a la población
y para tener langosta del tamaño más grande. D7 específicamente crea que la
veda debe estar lo mismo del país de Panamá para disminuir el contrabando traído
fuera de la comarca durante este tiempo. Otros langosteros que estuvieron a
favor de dejar la veda de 3 meses, mencionó que tienen que ganar dinero para
sus familias.
Cuando pregunté cuales reglamentos
hay, 67% de los buceadores mencionaron la prohibición de hembras con huevos.
100% fueron conscientes del tamaño mínimo pero 56% no sabían la longitud de la
cola exactamente. En vez de eso, me dieron una estimación visual con sus manos.
Algunas de los entrevistados mencionaron el problema de buceadores y compradores
quitando los huevos de las hembras para que puedan venderlas y comprarlas.
Muchos no tiran la langosta al agua, lo dejan para traerla a la casa para
consumo personal.
Solamente 33% dicen que hay la
presión social para cumplir con las políticas de manejo. Se puede abordar eso
con más educación para miembros de la comunidad sobre la importancia de
conservación de langosta.
No hay personas monitoreando langosta dentro de la comarca en el nivel
local. El monitoreo de langosta ocurre en la ciudad por Autoridad de Recursos Acuáticos
de Panamá (ARAP) en los aeropuertos y sus oficinas en el mercado de mariscos.
Chequean todas las langostas vendidas en el mercado cada mañana.
En el Mercado de Mariscos en Casco
Viejo, V1 vende 30-40 libras de langosta cada día y viaja a Cartí en coche para
comprarla directamente a 9 buceadores diferentes. V4 es un empleado en un
restaurante (ubicado encima del mercado de marisco) vende langosta, normalmente
a turistas por US$25.00 cada langosta. Usualmente vende por promedio 10 langostas
por día, y más o menos 25 langostas en los fines de semana. Todos los 8
compradores de langosta creen que la veda es importante. Durante la veda,
cambian a vender pescado.
Discusión
Un incentivo es algo que motiva a
una persona para comportarse en una manera específica. Incentivos pueden venir
en ambas formas de negativo y positivo para promover los comportamientos
deseables. En este caso, comportamiento deseable para las autoridades de la
comarca es la conformidad con los reglamentos. Por ejemplo, aplicando una multa
monetaria si alguien coge langosta pequeña representa un incentivo negativo para
prevenir el comportamiento indeseable de recolectar langosta ilegal. Un ejemplo
de un incentivo positivo para no recolectar langosta ilegal es cuando tienen más
números de langostas que crecen más grandes y entonces, puede venderlas a
precios más altos. En este sentido, los incentivos que se encuentra en Nargana
e islas cercanas están en discusión.
La Economía como Incentivo
Dinero, como es para todos, es un
factor importante. Las multas con que son amenazados pueden funcionar como
incentivo para tener sólo langosta legal para los intermediarios, quien tiene
monitoreo cuando sus langostas llegan a la ciudad. Pero no existen supervisores
en el nivel local dentro de las islas para verificar las langostas que llegan
en cayucos si son legales. Después de trabajar 7 horas cada día en condiciones
que son difíciles y a menudo peligrosas, es probable que los buceadores vayan a
recolectar lo que pueden. Si la langosta es demasiada pequeña para vender, van
a traerla a la casa por lo menos para comer. Esto es comprensible. Según el
principio económico de máxima utilidad, una persona quiere lograr el mayor
valor posible para el costo más pequeño para maximizar el valor neto (Maler,
2013). En este caso, los buceadores quieren recolectar más langosta con menos
esfuerzo posible.
Conservación como Incentivo
Especialmente es este área de la comarca donde la organización de CENDAH
ha hecho trabajo y tiene una presencia, parece que buceadores están consciente
del papel importante que tiene el medio ambiente un sus vidas y las vidas de la
langosta de la que dependen. Los aumentos recientes en langosta después de la
veda muestran evidencia tangible a los buceadores que la ruta de conservación
puede mejorar las reservas de langosta y no deben ignorarla.
Monitoreo como Incentivo
Algunos buceadores no saben la
longitud actual para la cola. Buceadores expresaron como parte de sus metas
diariamente a no recolectar langostas pequeñas, para luego encontrarlas
grandes, pero muchos no saben exactamente donde está la línea. Es posible que
se pueda prevenir este error si hay reglas para medir langosta en el mismo
lugar cuando son recolectadas (en los cayucos). Sin embargo, no es razonable
para pedirles que lleven las reglas bajo el agua para medir el tamaño legal de
la langosta, cuando han gastado la energía para traer la langosta arriba, al
cayuco. Esto no se toma en cuenta si la mayoría de langosta recolectada es
legal y se venden en la ciudad. Sin embargo, buceadores me dijeron que consumen
un promedio de 6 langostas en sus hogares cada semana. Si aún algunos de las
langostas son ilegales, se acumulan y pueden tener un efecto significativo en
la población. Monitoreo en el agua y en las islas, aunque caro, ayudaría a
resolver este problema.
Conclusión
Varios incentivos existen para los buceadores
e intermediarios para cumplir y no cumplir con políticas de manejo en las islas
de Narganá, Corazón de Jesús y Digir. Conscientes en la conservación y problemas ambientales
sirven como incentivos positivos para cumplir las normas ambientales. Ganando
dinero adicional como incentivo positivo, ocurre que a menudo sirven para no
cumplir con las políticas establecidas al recolectar langostas ilegal o con
huevos. Mientras que el monitoreo estricto y multas forzosas en la ciudad son
incentivos negativos fuertes para compradores y vendedores de langosta para
cumplir, la falta de monitoreo local en Guna Yala sirve el papel opuesto. Eso
es, en una manera, un incentivo positivo para recolectar langosta ilegal porque
no hay riesgo de ser descubierto.
Investigaciones en el futuro deben cuantificar
y caracterizar la langosta recolectada del agua en una manera más precisa y
exhaustiva, incluyendo las langostas que no son vendidas pero que también no
regresan al agua. También, alguien puede hacer un estudio para determinar el
progreso y eficacia de las metas y soluciones creadas en el documento de OPESCA
con los tres lugares en 2012. Conversación continua con los buceadores y los
que son involucrados directamente con la pesquería es importante para asegurar
que las políticas del manejo son viables y entendidas. Porque el periodo de la
veda aplica también al pulpo y cambombia, pero no hay regulaciones de tamaño,
investigaciones futuros pueden enfocar en esta población. Especialmente porque
tiene importancia en estas islas en particular. Es posible que sean un riesgo y esté
disminuyendo en número.
Referencias:
Arce, A. M, Aguilar-Davila, W.,
Sosa-Cordero, E., and Caddy, J. (1997). Artificial
shelters (casitas) as habitats for juvenile spiny lobsters Panulirus argus
in the Mexican Caribbean. Marine Ecology Progress Series, 158, 217-224.
Castillo,
A., and Lessios, H.A. (2001). Lobster fishery by the Kuna Indians in the San
Blas region of Panama (Kuna Yala). Crustaceana,
74, 459-475.
Lovatelli, A., and Sarkis, S. (2011). A regional shellfish
hatchery for the wider Caribbean: assessing its feasibility and sustainability.
Fisheries and Aquaculture Proceedings,
19, 264 p.
Maler, K. (2013). Environmental
Economics: A Theoretical Inquiry. Pg.
35.
OPESCA. (2012). Planes locales de manejo para la
langosta Espinosa (Panulirus argus) del Caribe. 106 p.
Ventocilla, J., Herrera, H., and Núñez, V. (1995). Submarine
“deforestation”. Plants & Animals in
the Life of the Kuna, 54-67.
Winterbottom, M., Haughton, M., Mutrie, E., and Grive, K.
(2011). Management of the spiny lobster fishery in CARICOM countries: Status
and recommendations for conservation. Gulf
and Caribbean Fisheries Institute, 64, 456-462.
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