29 de septiembre de 2023

Minería en aguas profundas


CONTENIDO

  • ¿Cuál es el problema?
  • ¿Por qué es esto importante?
  • ¿Qué se puede hacer?
  • Más información

RESUMEN DE TEMAS

Minería en aguas profundas

·     La minería en aguas profundas es el proceso de recuperación de depósitos minerales del fondo marino profundo, el océano por debajo de los 200 m.

·     El agotamiento de los depósitos terrestres y la creciente demanda de metales significan que la minería en aguas profundas puede comenzar pronto, a pesar de que la investigación sugiere que podría destruir hábitats y acabar con las especies.

·     La minería en aguas profundas debe detenerse hasta que se cumplan los criterios especificados por la UICN, incluida la introducción de evaluaciones, una regulación efectiva y estrategias de mitigación.

·     Se necesitan estudios exhaustivos para mejorar nuestra comprensión de los ecosistemas de aguas profundas y los servicios vitales que brindan a las personas, como el secuestro de alimentos y carbono.

 

Mayo 2022

¿Cuál es el problema?

La minería en aguas profundas es el proceso de extraer y, a menudo, excavar depósitos minerales de los fondos marinos profundos. El fondo marino profundo es el fondo marino a profundidades oceánicas superiores a 200 m, y cubre aproximadamente dos tercios del fondo marino total. La investigación sugiere que la minería en aguas profundas podría dañar gravemente la biodiversidad y los ecosistemas marinos, pero aún carecemos del conocimiento y los medios para implementar protecciones.

A pesar de esto, existe un creciente interés en los depósitos minerales del fondo marino. Se dice que esto se debe al agotamiento de los depósitos terrestres de metales como cobre, níquel, aluminio, manganeso, zinc, litio y cobalto. La demanda de estos metales también está aumentando para producir tecnologías como teléfonos inteligentes, turbinas eólicas, paneles solares y baterías.

 

ISA, 2021

Para mayo de 2022, la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), que regula las actividades en los fondos marinos fuera de la jurisdicción nacional («la Zona»), había emitido 31 contratos para explorar depósitos minerales de aguas profundas. Más de 1,5 millones de km2 de los fondos marinos internacionales, aproximadamente del tamaño de Mongolia, se han reservado para la exploración minera.

Hasta la fecha, la ISA sólo ha emitido contratos de exploración, pero está desarrollando regulaciones para regir la transición a la explotación. En junio de 2021, el Gobierno de Nauru notificó a la ISA su intención de comenzar la minería en aguas profundas, lo que provocó una prisa por finalizar las regulaciones de la ISA.

La minería en aguas internacionales podría comenzar tan pronto como 2026; A pesar de que la investigación y el trabajo vitales para adoptar las regulaciones, estándares y directrices necesarios para gestionar la minería en aguas profundas de manera sostenible están lejos de completarse.

 

¿Por qué es esto importante?

Como las profundidades marinas siguen siendo poco estudiadas y poco conocidas, hay muchas lagunas en nuestra comprensión de su biodiversidad y ecosistemas. Esto dificulta la evaluación de los posibles impactos de la minería en aguas profundas o el establecimiento de salvaguardias adecuadas para proteger el medio ambiente marino y los tres mil millones de personas cuyos medios de vida dependen de la biodiversidad marina y costera.

El fondo marino contiene una amplia gama de características geológicas. Estos incluyen llanuras abisales a 3.500-6.500 m debajo de la superficie del mar, montañas volcánicas submarinas conocidas como montes submarinos, respiraderos hidrotermales con agua destallada calentada por la actividad volcánica y trincheras profundas como la Fosa de las Marianas. Estos lugares remotos albergan especies que se adaptan de manera única a condiciones difíciles, como la falta de luz solar y la alta presión. Los expertos predicen que muchas de estas especies son desconocidas para la ciencia.

Con base en el conocimiento actual de las profundidades marinas, los siguientes impactos de las actividades mineras podrían afectar su biodiversidad y ecosistemas:

La excavación y medición del fondo oceánico por máquinas puede alterar o destruir hábitats de aguas profundas. Esto conduce a la pérdida de especies, muchas de las cuales no se encuentran en ningún otro lugar, y la fragmentación o pérdida de la estructura y función del ecosistema. Es el impacto más directo de la minería en aguas profundas y el daño causado es probablemente permanente.

La minería de aguas profundas agitará sedimentos finos en el fondo marino, creando penachos de partículas suspendidas. Esto se ve agravado por los buques mineros que descargan aguas residuales en la superficie. A los científicos les preocupa que estas partículas puedan dispersarse por cientos de kilómetros, tardar mucho tiempo en reasentarse en el fondo marino y afectar a los ecosistemas y a las especies comercialmente importantes o vulnerables. Por ejemplo, tales penachos podrían sofocar a los animales, dañar a las especies que se alimentan por filtración y bloquear la comunicación visual de los animales.

 

Contaminación

Especies como ballenas, atunes y tiburones podrían verse afectadas por el ruido, las vibraciones y la contaminación lumínica causada por equipos mineros y buques de superficie, así como posibles fugas y derrames de combustible y productos tóxicos.

 

¿Qué se puede hacer?

En virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), la Zona y sus recursos minerales son patrimonio común de la humanidad. Esto significa que deben gestionarse en nombre e interés de toda la humanidad, incluso mediante: la participación en los beneficios económicos; el apoyo a la investigación científica marina; y la protección eficaz del medio marino.

 

Impactos potenciales de la minería en aguas profundas: doi.org/10.1073/pnas.2011914117

Amanda Dillon de Drazen et al. 2020

 En el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN en Marsella (septiembre de 2021), los Miembros de la UICN adoptaron la Resolución 122 para proteger los ecosistemas oceánicos profundos y la biodiversidad a través de una moratoria sobre la minería en aguas profundas a menos y hasta que se cumplan una serie de condiciones. Estos incluyen:

·       Los riesgos de la minería se comprenden de manera integral y se puede garantizar una protección efectiva;

·       Se llevan a cabo evaluaciones de impacto rigurosas y transparentes basadas en estudios de referencia exhaustivos;

·       Se aplican el principio de cautela y el principio de «quien contamina paga»;

·       Se han desarrollado y aplicado políticas que incorporan principios económicos circulares para reutilizar y reciclar minerales;

·       Se consulta al público durante toda la toma de decisiones;

·       La gobernanza de la minería en aguas profundas es transparente, responsable, inclusiva, eficaz y ambientalmente responsable.

La dependencia de los metales de la minería se puede reducir mediante el rediseño, la reutilización y el reciclaje. Además, la investigación debe centrarse en crear alternativas más sostenibles a su uso porque la minería en aguas profundas podría dañar irreparablemente los ecosistemas marinos y limitar los muchos beneficios que las profundidades marinas brindan a la humanidad.

Más información:

Minería de fondos marinos profundos (UICN & Gallifrey Foundation, 2018)
portals.iucn.org/library/node/47761

Resolución WCC-2020-RES-122 de la UICN: portals.iucn.org/library/sites/library/files/resrecfiles/WCC_2020_RES_122_EN.pdf

Resolución 79 de la UICN CMI-2012-Res-079: portals.iucn.org/library/sites/library/files/resrecfiles/WCC_2012_RES_79_EN.pdf

El principio de precaución en la conservación de la biodiversidad y la gestión de los recursos naturales (UICN, 2004): portals.iucn.org/library/node/8528

 

Fuente: https://www.iucn.org/resources/issues-brief/deep-sea-mining

2 de septiembre de 2023

Tulenega, los gunas regresan al dominio de tierra firme

Bernal, en su investigación, encontró la casi desconocida Ley 89 de 1890 que reguló las relaciones entre el Gobierno colombiano y los aborígenes

Actualizado 01/09/2023 00:00

Tulenega, los gunas regresan al dominio de tierra firme

Panamá era un departamento de Colombia, los gunas, por esa ley, eran tutelados por misiones católicas y tratados como menores de edad.Pixabay

Hasta 28.000 miembros de la nación Guna, según estimaciones, retornarán a tierra firme, como consecuencia de la subida del nivel del mar que hundirá las 38 islas habitadas del archipiélago de San Blas, pero eso no es nada nuevo para un pueblo que ha vivido migraciones forzosas, porque “somos de tierra firme”, como lo afirmó el investigador y experto Bernal Damián Castillo Díaz.

La presentación de su nueva obra Anmar Nabba Tulenega: nuestro territorio. Estudio histórico y etnohistórico del pueblo gunadule en el siglo XIX, en la pasada Feria Internacional del Libro de Panamá, fue la excusa para dar un repaso al “olvido” y la “invisibilización” que ha vivido la nación Guna sobre su participación en la construcción de Panamá, por parte de los historiadores, y que Castillo se propone poner al día con una profunda investigación.

La migración interna a Nuevo Cartí de los habitantes de la isla Gardi Sugdub, luego de casi 15 años de espera, y con el agua literalmente en los tobillos cada día más frecuentemente, es inminente, y será la prueba piloto para la gran operación de evacuación del resto del archipiélago, que quedará bajo las aguas en un par de décadas, según los cálculos acelerados por el cambio climático.

Pero Castillo reafirma que “los gunas somos de tierra firme”, en el ameno conversatorio en el que recordó que la primera gran migración forzada de su pueblo, de la vertiente del Pacífico al Caribe, fue provocada por la presencia de los españoles y las epidemias que trajeron, además del régimen de esclavitud que impusieron; la segunda se produjo de tierra firme a las islas de San Blas por las amenazas de los caucheros de Colombia, instigados desde EE.UU., que querían explotarlos.

Su obra fue presentada por el catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, Hernando Franco Muñoz, quien contextualizó el momento citando al escritor colombiano William Ospina, al que se refirió diciendo “las culturas de los pueblos nativos americanos fueron totalmente descalificadas por la cultura de los pueblos europeos que los invadieron”.

“Aquí fue declarado salvaje todo lo que no correspondía al modelo de una civilización que se impuso no mediante la argumentación, sino mediante la espada y la pólvora, esto sentó el precedente de que la verdad es la fuerza; adorar las figuras de piedra o una rana de oro es insensatez y barbarie; adorar un par de leños cruzados es un acto profundo de sensatez y piedad, y ello solo porque los leños venían respaldados por cañones y por abundante munición”, añadió.

Resulta que Bernal en su investigación encontró la casi desconocida Ley 89 de 1890 que reguló las relaciones entre el Gobierno colombiano y los aborígenes, a los que califica de “salvajes que van reduciéndose a la vida civilizada”, según Franco.

En aquel tiempo en que Panamá era un departamento de Colombia, los gunas, por esa ley, eran tutelados por misiones católicas y tratados como menores de edad en cuanto al régimen civil y penal del Estado, quedando en el desamparo por los sucesivos gobiernos, y no cambió con la separación del 3 de noviembre de 1903.

Los gunas tuvieron que enfrentarse, antes de la independencia de 1821, a los cimarrones, por órdenes de los españoles que no les permitían retomar sus tierras en la vertiente del Pacífico, como ocurría en Palenque, donde los dejaban libres a condición de no permitir el avance de los dules.

Bernal, que también ha escrito sobre los derechos de los pueblos indígenas, sobre el acceso a la información de los pueblos indígenas durante la pandemia de la covid-19, sobre la etnografía de la salud guna y el traslado de la comunidad Gardí Sugdub, ha recorrido el mundo para recopilar información sobre su pueblo que es ignorada en Panamá.

Para llenar el vacío que existe sobre la historia panameña del siglo XIX, cita que “autores como Figueroa Navarro o Castillero y otros, repiten mucho un estilo de hacer historia en torno a personalidades políticas, pero no se han estudiado aspectos como el papel que jugaron los pueblos indígenas en la construcción de la nación panameña”, terció el catedrático.

Castillo afirmó que Castillero Calvo se equivoca al decir que los gunas aparecieron en Panamá en 1610, “es mucho antes, yo no estoy de acuerdo” y recalcó que hasta Turbo llegó al territorio, y el famoso Necoclí, de donde parte ahora la ola de inmigrantes irregulares hacia la selva de Darién en Panamá, es una palabra guna.

Los dule nacieron entre el siglo XII y XIII en el cerro sagrado para ellos, el Tacarcuna (1.875 metros de altura), en la sierra de Darién, cuna de Paya, en el límite con Colombia, de acuerdo con el autor, que recoge la tradición oral de su pueblo.

El escritor también destaca que los gunas tuvieron la suficiente capacidad de negociación, con la Corona Española primero, y luego con el centralismo colombiano, para garantizarse un espacio propio en su comarca, no siempre en las mejores condiciones, pero lograron defender y preservar su cultura y costumbres.

Bernal asegura que la comarca “existió en el siglo XIX, era una de las primeras comarcas latinoamericanas, en Panamá” y presentó un mapa de la época con nombres en lengua dule nega que demuestra este hecho de un pueblo milenario que es un desconocido en su propio país.

Incluso, tras repasar la legislación colombiana hacia los gunas, encontró un tema “para debate con los arqueólogos, sobre los Cuevas, a los que se ubica en la cordillera en un mapa de 1795 de Manuel García que reposa en la Biblioteca Nacional de España”.

“Sabemos que los Cuevas fueron desaparecidos, exterminados”, los historiadores tendrán que decir porqué paso, y otro dato interesante que la palabra Cuevas los gunas saben que en castellano sería el azúcar”, pero instó a investigar más ese capítulo de la historia para esclarecerlo.

Los gunas poblaron desde Punta Arenas (Cartagena) y Turbo (Antioquia, Colombia) hasta el río Chagres y Punta Escribano, e incluso hay vestigios de su presencia en el Pacífico de Darién, hasta el actual Chepo (Zipu en su lengua), además su toponimia y lingüística están presentes en la zona, desde antes de la colonia, alegó el autor.

“Es necesario que se conozca el Panamá profundo porque seguimos con el imaginario del siglo XIX, porqué en 1903 escogieron llamar balboa a la moneda nacional, qué pasó allí, se olvidaron de Victoriano Lorenzo, de Pedro Prestán, es un proceso que es necesario que se investigue”, aseguró.

Beltrán es miembro investigador del Instituto de Patrimonio Cultural del Pueblo Guna, del Centro del Desarrollo Ambiental y Humano, y coordinador de la Oficina de los Pueblos Indígenas de la Universidad de Panamá.

Cerró su exposición anunciando que está en marcha la investigación sobre “la participación de los gunas en la independencia de Panamá, con sus nombres”, para resaltar su historia y su cosmovisión.

Al otro lado de la frontera, los colombianos los identifican como pueblo Tule y los localiza distribuidos en los municipios de Ungía, en el departamento del Chocó, y la mayoría en Turbo y Necoclí, en el departamento de Antioquia y su lengua pertenece a la familia lingüística chibcha, de acuerdo con un escrito del Ministerio de Cultura de Colombia de 2010.

“Los tule mantienen constantemente contacto entre los habitantes de los asentamientos panameños, como entre estos y los miembros del pueblo Tule habitantes de los asentamientos colombianos”, precisa la fuente.

En tiempos prehispánicos –añade– los tule se extendían desde América Central hasta el altiplano cundiboyacense, y en sentido inverso, desde la serranía de Mérida, en la República de Venezuela, hasta el océano Pacífico (Arango & Sánchez, 2004).

Refiere que en el siglo XVII los tule mantuvieron varios enfrentamientos por tierras con el pueblo Emberá Katío. Durante la colonia fueron reconocidos como comerciantes de quina, cacao y pieles, que intercambiaban con escoceses, franceses e ingleses, por armas, vestuario y artículos europeos (Morales, 2004).

“Otros tules no contaron con tan buena suerte en la Colonia, fueron obligados a trabajar en extracción minera (Arango & Sánchez, 2004)”, historias parecidas para reflexionar en una hamaca

Fuente: Tulenega, los gunas regresan al dominio de tierra firme (laestrella.com.pa)

23 de agosto de 2023

COMARCA DE LA BIOSFERA Y SITIO DE PATRIMONIO MUNDIAL DE GUNAYALA: REFORZANDO SU ORDENAMIENTO CULTURAL TERRITORIAL

Geodisio Castillo

Comarca de la Biosfera de Gunayala. Carretera El Llano-Carti que atraviesa el bosque en la Zona Negsered. Foto: Gubiler, 2023

En 1971, UNESCO[1] inicia el Programa El Hombre y la Biosfera (MAB) por sus siglas en inglés: Man and Biosphere, es un programa internacional de investigación aplicada y de formación cuyo objetivo es de establecer las bases científicas para una mejor ordenación del territorio y una gestión más racional de los recursos naturales renovables (UNESCO, 1982). En 1976, UNESCO inicia la Red de Reservas de Biosfera (RB), áreas especiales declaradas por el MAB, para conciliar las relaciones que tenemos las sociedades humanas y su naturaleza Madre, reduciendo nuestro quehacer negativo con ella (UNESCO, 1996). A partir de la Conferencia de Sevilla, realizada en marzo de 1995, la Red Mundial cuenta con un Marco Estatutario que regula su funcionamiento. Las orientaciones de la Estrategia de Sevilla, las RB apuntan a convertirse en “modelos en la ordenación del territorio y lugares de experimentación para el desarrollo sostenible” (UNESCO, 1996, p. 8).

En Panamá hay tres RB. Dos reconocidos por la UNESCO, en Darién, que la integra el corredor biológico o serranía de Bagre y el Parque Nacional Darién, declarado Sitio del Patrimonio Mundial y el Parque Nacional La Amistad, declarado Patrimonio de la Humanidad, en Chiriquí. Y reconocido por el Congreso General Guna, la Comarca de la Biosfera y Sitio de Patrimonio Mundial de Gunayala. Panamá ratificó en 1978 la convención sobre protección del patrimonio mundial, natural y cultural de la UNESCO.

Comarca de la Biosfera de Gunayala

Desde 1987, Gunayala ha establecido la Comarca de la Biosfera de Gunayala[2]. Se reafirma esta gestión, manejo y administración territorial por la Asamblea Ordinaria del Congreso General Guna (CGG), bajo la Resolución No. 2, celebrada los días del 26 al 29 de marzo de 2023, en la comunidad de Usdub[3]. Además, la Comisión de Áreas Protegidas tiene la tarea de elaborar el Plan de Manejo de la Comarca de la Biosfera de Gunayala, según normas y cosmovisión del Pueblo Gunadule.

La 1ª Fase de la Comarca de la Biosfera de Gunayala es el Área Silvestre ubicado en el Corregimiento de Nargana[4]. Desde 1983, en su etapa de estudio por 3 años y luego declarado, la Comarca de la Biosfera de Gunayala funcionó por 18 años, bajo la administración de la Asociación Ecológica Kuna (AEK), a través de su Programa de Ecología y Manejo de Áreas Silvestres de Kuna Yala (PEMASKY) (PEMASKY/AEK, 1986; AEK/PEMASKY, 1995). Luego, en 2001, la administración del área protegida se traspasa al Congreso General Guna (CGG). Con el tiempo, los objetivos por lo que fue establecido la Comarca de la Biosfera, no se tomaron en cuenta. Hoy, Nusagandi, es solo un puesto de control, para generar ingresos de los transportes y visitantes a la Comarca.

La existencia del Área Silvestre en el Corregimiento de Nargana, no impide que la Comarca de la Biosfera se den la mano. Al contrario, cuando se establece una Biosfera se integran, hay relación, no hay duplicación (UICN, 1979). Ejemplos son el Parque Nacional de Darién y el Parque Internacional La Amistad, que son RB y sitios del patrimonio de la humanidad.

Desde que cedió la administración del área protegida de Nargana, a la administración del CGG, para continuar la protección y conservación del territorio y la biodiversidad del área protegida, se estableció una Comisión de Límites, tuvo apoyo técnico de parte de la Comisión Técnica de Límites[5], creado por la Junta Ejecutiva del CGG. En el 2006, dicha comisión recomendó, después de presentar sus estudios, el cual fue avalada por el CGG, señalaron las opciones para resolver el conflicto limítrofe entre el Área Silvestre del Corregimiento de Narganá de la Comarca Gunayala y el Distrito de Santa Isabel. Uno, establecer la Zona de Amortiguamiento (ZA) y/o Corredor Biológico (CB), aunque no resuelvan el 100% de los problemas de tierra, ni frenara los intereses económicos del área por parte de los wagas y con poder económico, pero por lo menos el reconocimiento de ZA o CB puede dirigir las acciones a la protección ambiental de manera que no impacte negativamente en el territorio, los recursos naturales y la cultura y la identidad del pueblo gunadule (Castillo, 2012). Dos, que el área en conflicto sea declarada como Bosque de Protección, una categoría de manejo reconocida por la Ley 1 del 3 de febrero de 1994, de la Ley Forestal[6]. Que a su vez sirva como zona de amortiguamiento. Eso finalmente no avanzó de parte de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM-Ministerio de Ambiente) y del propio CGG. Y hasta la actualidad seguimos en conflicto, en particular los territorios de Nurdargana (CIDH, 2020). Estos no son los únicos problemas, también hay que ver los problemas limítrofes con la Provincia de Panamá y la Carretera El Llano Cart1.

Para gestionar el área protegida o Comarca de la Biosfera se debe, en primer lugar, cumplir con el mandato del CGG, elaborar el plan de manejo. Para ello se debe revisar, actualizar y ampliar el plan de manejo existente para todo el territorio comarcal. Para ello será necesario la actualización de los estudios científicos realizados. Revisar (aunque quedó en borrador), el “plan integral de desarrollo comarcal” que correspondiera a las necesidades del momento y que al mismo tiempo proyectara a la Comarca hacia el mañana (Castillo, 2015)[7].

Para continuar defendiendo, protegiendo y conservando Gunayala, se crea la Secretaría de Defensa Territorial, para proteger los límites con patrullajes y educación en conservación. Después de varios años, finalmente se elabora el Manual de Defensa Territorial y Vigilancia Comunitaria de la Biosfera de la Comarca Gunayala[8]. Se ha constatado que generalmente la Secretaría de Defensa Territorial, para proteger y conservar la Biosfera de Gunayala cuentan con recurso financiero limitado para la gestión operativa y por lo tanto, no están en capacidad de implementar todos los programas y actividades que se proponen en el Manual o al elaborar un plan operativo. Las actividades establecidas en el Manual deben ser tomados en cuenta al elaborarse el Plan de Manejo y Desarrollo de la Comarca de la Biosfera. Por esta razón se hace necesario revisar y priorizar los objetivos, estrategias de manejo establecidos en el Plan de Manejo y Desarrollo de la 1ª Fase de la Biosfera de Gunayala y los lineamientos establecidos en el Plan Estratégico de Gunayala (PEGY). Además de la revisión de los elementos anteriormente mencionados, es necesario revisar o establecer indicadores para los objetivos y los resultados.

En este contexto, la Comarca de la Biosfera de Gunayala juega un papel importante como herramienta compleja para la gestión integrada y el ordenamiento del territorio, contando potencialmente con la participación de las 51 comunidades o de su población. Además, las mismas deben articularse e integrar acciones establecidas en el Plan Estratégico existente (CGG, 2015).

Tomando en cuenta la emergencia actual respecto a las formas de uso del territorio producto del interés y necesidades de transformación socioterritorial y cultural en un contexto de crecimiento poblacional, ausencia de regulación en materia de ordenamiento territorial, y un predominio del mercado desde la ciudad que explica las situaciones de impacto y seguridad alimentaria. Ejemplo de transformación socioterritorial es la relocalización de la comunidad de Gardi Sugdub (Displacement solutions, 2015, 2016).

Otro aspecto que se debe tomar en cuenta en la planificación de la Comarca de la Biosfera, es sobre el uso de la tierra, será la oportunidad para establecer normas para el arreglo de la tenencia de la tierra, permitiendo el acceso a nainugan abandonados de hace mucho tiempo que se encuentran en las tierras bajas aluviales y costeras, ya que de otra manera se corre el riesgo que las nuevas explotaciones agrícolas se concentren en los bosques negsered, donde la zona es de protección, establecido por la Comarca de la Biosfera (PEMASKY/AEK, 1986; AEK/PEMASKY, 1995).

Plan de acción

El manejo integrado del patrimonio natural y cultural de la Biosfera de Gunayala, considera a los ecosistemas socioculturales - galumar, antes que los sistemas ecológicos; para profundizar el análisis de las problemáticas de conservación en una visión holística sobre el carácter del territorio y sus recursos, donde la memoria histórica, la historia y las tradiciones culturales actuales cobran una importancia para un manejo eficaz del territorio comarcal (PEMASKY/AEK, 1986; AEK/PEMASKY, 1995; CGG, 1915). Desde esas perspectivas, no existiría una dinámica ecológica y otra sociocultural por separado, sino una única realidad producto de su interrelación - la bioculturalidad.

El PEGY (CGG, 2015), señala que la cultura y espiritualidad gunadule se relacionan armónicamente con todos los elementos del Negadu (Universo) donde el ser humano es sólo un elemento más, con Nabgwana (tierra) que es la madre que da la vida, y la hamaca es un signo sagrado, eje de su cultura. Esta cosmovisión se ha transmitido de generación en generación a través de la tradición oral. Sin embargo, a medida que pasan los años, el conocimiento tradicional del pueblo gunadule se va perdiendo y erosionándose. Y los cantos tradicionales o espirituales han sido influenciados por otras religiones; de allí la falta de liderazgos tradicionales, entre otros. Hasta la actualidad, el trabajo de manejo de recursos culturales se basa en tres líneas interdependientes: investigación, conservación, difusión/diseminación o participación pública.

La organización y planificación del plan de manejo de la Comarca de la Biosfera de Gunayala se debe basarse en tres documentos:

  • Plan General de Manejo y Desarrollo de la Biosfera de Gunayala
  • Plan Estratégico de Gunayala (PEGY) 
  • Manual de Defensa Territorial y Vigilancia Comunitaria de la Biosfera de la Comarca Gunayala

Se recomienda que, antes de elaborar el plan estratégico de la Comarca de la Biosfera, se debe elaborar un Plan de Acción, como hoja de ruta, que sirva de guía para la gestión de la Comarca de la Biosfera, planteando un conjunto de recomendaciones y acciones necesarias adecuadamente en el tiempo y el espacio (Bioret, et al., 1998), para el manejo y desarrollo territorial y biocultural de la Comarca Gunayala. Además, la estrategia tiene el propósito de proporcionar orientación y consistencia a los distintos pasos necesarios para tener una estrategia situacional (PES) realista sobre el ordenamiento territorial (Bioret, et al., 1998; Gutiérrez Silva, et al., 2021).

Se ha zonificado a la Comarca desde la concepción de uso biocultural de la tierra, estudiado y elaborado por PEMASKY. Territorialmente es una sola zona, subdividida en tres zonas principales: considerado como zona núcleo a Negsered, zona tampón a la Zona Cultural Terrestre y zona de transición a la Zona Marina Costera, y dentro de estas tres zonas se encuentrasn las zonas de uso especial y en teoría, aunque se puede hacer realidad, a la zona de amortiguamiento (Ver esquema 1). Esta zonificación establecida fortalecerá la articulación existente de gestión del territorio con la vigilancia comunitaria. 100,000 hectáreas reconocida por el INRENARE, resulta pequeña para sustentar poblaciones viables y procesos ecológicos naturales (Bennett, 2004; Castillo, 2005, 2014; Venter, et al., 2014). Y al planificar a escala de paisaje más amplio, se estará planificando tierra y mar, de aproximadamente 550,000 hectáreas de la Comarca de la Biosfera de Gunayala (PEMASKY/AEK, 1986; AEK/PEMASKY, 1995).

La Comarca de la Biosfera de Gunayala, es tierra y mar, un amplio panorama de paisaje conectado o corredores per se y zonas de amortiguamientos que facilitan o afectan el desplazamiento de organismos o dispersión genética y procesos ecológicos para la conservación de la naturaleza en ambientes que los impactos humanos han modificado (Bennett, 2004; Castillo, 2005).

Esquema 1: Estructura de la Reserva de la Biosfera de Gunayala

    Fuente: Elaboración propia

Para el cumplimiento de estas funciones la Comarca de la Biosfera cuenta con cuatro tipos de zonas:

  • Negsered o zonas núcleo, cuya principal función es la conservación
  • Zona Cultural Terrestre o zonas tampón que amortigüen los efectos de las acciones humanas, sobre la zona núcleo, con sistemas de producción agroforestal de nainu familiar, educación en conservación e investigación
  • una Zona Marina Costera o zona de transición o de uso especial, donde se promuevan actividades económicas sostenibles, como la pesca sostenible, el ecoturismo, la educación para favorecer el desarrollo socioeconómico y cultural de las 51 comunidades de Gunayala
  • Zona de Uso Especial, como Nusagandi, Bingandi y Puertos, destinada a sitios de desarrollo para prestar facilidades para la implementación de programas de uso público, prácticas apropiadas de uso de la tierra y sus recursos naturales y para facilitar las labores de administración y operación de la biosfera de Gunayala

Al planificar con nuevos actores, conlleva una orientación estratégica, que mira hacia adelante, y no una respuesta adecuada ante utilizaciones cambiantes de la tierra (Bennett, 2004). La planificación es parte de una orientación integrada respecto al paisaje porque el objetivo central es lograr las metas de conservación dentro de un mosaico de utilización múltiple de la tierra; el cual requiere una planificación a escalas espaciales amplias para que se tome en cuenta los procesos ecológicos, culturales y sociales más amplios (Bennett, 2004; Gurrutxaga, 2016).

El Plan de Acción de la Comarca de la Biosfera que se elabore, deberán mostrar el compromiso de las diferentes instituciones y secretarías del CGG, involucradas en el desarrollo del territorio con los principios bioculturales del pueblo gunadule. Preocupados por conservar, proteger, preservar los recursos y las potencialidades con que cuenta la Comarca de la Biosfera de Gunayala. El documento debe ser elaborado a partir del diálogo, diagnóstico cultural, técnico, social, ambiental y humano del territorio y establecer propósitos claros y realistas para lograr los objetivos y metas que se quieren alcanzar.

Fácil elaborar la estrategia, pero difícil, pero no imposible, ejecutar y/o gestionar el desarrollo territorial y humano de la Comarca Gunayala, bajo el concepto de la Biosfera. Para gestionar lo dicho en líneas anteriores, la Biosfera de la Comarca Gunayala debe tener su propia administración o dirección para el manejo correspondiente por la conservación, protección y desarrollo sostenible y humano, por lo tanto, debe de descentralizarse la administración. Por años, la experiencia lo ha demostrado.

Referencias

 

AEK/PEMASKY, 1995.  BIOSFERA DE LA COMARCA KUNA YALA: Plan General de Manejo y Desarrollo (Resumen Ejecutivo: documento de trabajo). AEK, PEMASKY, OIMT, CGG. Kuna Yala, Panamá. 77 p.

 

Bennett, A.F., 2004.  Enlazando el paisaje: El papel de los corredores y la conectividad en la conservación de la vida silvestre. San José, C.R.: UICN. 1278 p.


Bioret, F.; Cibien, C.; Grénot, J.-C.; Lecomte, J. 1998. Una Guía para la Gestión de Reservas de Biosfera: una Metodología Aplicada a las Reservas de Biosfera Francesas. Compendio MAB 19. UNESCO, París. 52 p.

 

Castillo, G., 2005. Zona de amortiguamiento, corredor biológico y proyectos integrados de conservación y desarrollo sostenible: Alternativas a la situación actual en conflicto por los límites de la Comarca Kuna Yala y el distrito de Santa Isabel, Panamá. Informe preliminar sujeta a revisión. Congreso General Kuna. Panamá. 26 p. (Informe ET/CGK: 02_05)

 

Castillo, G., 2012. MEMORANDO DE GESTIÓN. PROCESOS DE AVANCE POR LAS ÁREAS EN CONFLICTO DEL ÁREA SILVESTRE DEL CORREGIMIENTO DE NARGANÁ DE LA COMARCA KUNA YALA. CONGRESO GENERAL KUNA. GARDI SUGDUP, 22 AL 25 DE JUNIO 2006. https://gubiler.blogspot.com/2012/08/memorando-de-gestion.html

 

Castillo, G., 2014. Las áreas protegidas del mundo no salvaguardan la biodiversidad. https://gubiler.blogspot.com/2014/07/las-areas-protegidas-del-mundo-no.html

 

Castillo, G., 2015. Plan de Desarrollo Integral para la Vida: voces en la distancia en los 90 años de Revolución.  https://gubiler.blogspot.com/2015/02/plan-de-desarrollo-integral-para-la.html

 

CGG, 1915.  GUNAYALA 2025: Plan Estratégico de Gunayala 2015-2025. “Hacia una gestión territorial”. CONGRESO GENERAL GUNA, COMARCA GUNAYALA. PANAMÁ, 2015. 112 p. + Anexo: PAC

 

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[1] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO), por sus siglas en inglés

[2] CGK, 1987. Resolución No. 3. Aprueba el Plan de Manejo y adopta la categoría de Comarca de la Biosfera y Sitio de Patrimonio Mundial de Kuna Yala. Del 5 al 7 de nombre de 1987, en la comunidad de Assudub

[3] CGG, 2023. Asamblea ordinaria. Resolución No. 2, del 26 al 29 de marzo de 2023, en la Comunidad de Usdub

[4] INRENARE, 1994. Resolución No. J.D.-022-94, 2 de agosto de 1994. Gaceta Oficial No. 22.617, miércoles 7 de septiembre de 1994

[5] CGG, 2006. Asamblea Ordinaria. Resolución No. 04/06/2006, del 22 al 25 de junio 2006, en la comunidad de Gardi Sugdub. Se ratifica la conformación de la Comisión Técnica de Límites. Cuyo mandato fue realizar estudios o apreciaciones ecológicas y sociales (diagnóstico) sobre la situación limítrofe entre el Área Silvestre del Corregimiento de Narganá de la Comarca Kuna Yala y el Distrito de Santa Isabel

[6] CGG, 2006. Asamblea Ordinaria. Resolución No. 02/11/2006 del Congreso General Kuna. Del 16 al 19 de noviembre 2006, en la comunidad de Dubwala. En este congreso se avala el informe de la Comisión Técnica de Límites

[7] CGG, 2015. Asamblea aprueba el inicio del diseño del “plan integral de desarrollo comarcal”. Comunidad de Yandub-Nargana, noviembre de 2002

[8] Documento inédito