19 de junio de 2011

América Latina vuelve la mirada a la Agricultura y a la Agricultura Familiar

Según la FAO, la producción de alimentos tendrá que aumentar en un 70% hasta el 2050 para satisfacer las necesidades de una población mundial que alcanzará los 9000 millones de habitantes a mediados del siglo.

Es un reto para el sector agrícola de los países, y trae la dificultad añadida de que se platean a la vez otros desafíos: la agricultura es responsable de cerca del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo y siendo afectada por el cambio climático, y ésta constituye el principal medio de vida del 75% de la población pobre de los países en desarrollo. ¿Cómo enfrentar de forma simultánea los desafíos de producción alimentaria, pobreza y vulnerabilidad ambiental?

Hay formas, hay modelos, hay experiencias a partir de los conocimientos locales de los pueblos indígenas y campesinos, enfrentar de forma simultánea los desafíos de producción alimentaria, pobreza y vulnerabilidad ambiental. Una forma de expresar estos retos es a través de la música popular. Donde se expresa los sentimientos y esperanzas de hombres, mujeres, jovenes y niños. Es un poderoso instrumento de sensibilización que consigue unir a través de sus letras, ritmos y melodías a los que necesitan apoyo con quienes quieren contribuir a entregarlo.

Nos hemos tomado la molestia de fomentar estas canciones expresadas por autores hermanos de Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Panamá y República Dominicana, con los arreglos y la interpretación del cantautor nicaragüense Luis Enrique Mejía Godoy, el grupo Tierra Fértil y la participación especial de la reconocida interprete Norma Helena Gadea.

De por sí las letras de las canciones evocan, entre otros, los problemas de hambre, la pobreza, el acceso a la tierra, la dura labor del campo, la agricultura familiar, los grupos campesinos, pueblos indígenas y la insuficiente producción de alimentos.

Invitamos a rescatar los valores comunitarios y de tradición milenaria de los pueblos indígenas de Abia Yala. Luchar, trabajar y soñar para que el maña podamos comer un bocado de pan de maíz.

Las canciones lo podrán encontrar entrando a la siguiente página de internet:

Para que se tenga conocimiento, solamente presentamos dos (2) escritos de las 12 canciones que pueden accesar a la página de internet indicada:



1 de junio de 2011

PLANTAS DE USO TRADICIONAL EN LA COMARCA INDÍGENA DE GUNAYALA


Portada del documento - informe

Presentamos un nuevo aporte del conocimiento tradicional de los agricultores Gunas a la agroecología. En particular de los agricultores de las comunidades de Agguanusadup y Yandup-Nargana. Este resumen es el resultado de una práctica laboral o pasantía de la joven estudiante Lady Carolina Reyes Acosta, de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia.

El Centro de Desarrollo Ambiental y Humano (CENDAH-Facilitadores) con la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, firmaron un convenio netamente académico de colaboración, para que la joven Reyes Acosta realizara sus estudios de pasantía, con permiso del Congreso General Guna.

Por espacio de tres meses a partir de marzo hasta finales de mayo de 2011, Carolina como lo conocieron los productores y productoras agrícolas de Agguanusadup, Yandup-Nargna y comunidades vecinas, se hizo amistad que no se olvidarán. Hay recuerdos que quedaron plasmados y uno de ellos es el aporte que presentamos en forma resumida sobre “Plantas de Uso Tradicional en la Comarca Indígena de Gunayala”.

El aporte de Carolina es fundamental para el proyecto de “capacitación y extensión agroecológica en las comunidades de Agguanusadup y Yandup-Nargana”. Porque no solo recibió conocimientos, sino también aportó conocimientos o experiencias de su país. Es por ello que la administración del proyecto, la Asociación Indígena Ambiental (AIA), agradece públicamente a Carolina el aporte dado al conocimiento agroecológico Guna y en particular al proyecto en mención.

RESUMEN

El estudio se ubica en las comunidades de Agguanusadup y Yandup-Nargana, comunidades pertenecientes al Corregimiento de Narganá, que a la vez es un área protegida a partir de 1987, declarada por el propio Congreso General Guna (CGG). Para que posteriormente, el 2 de agosto de 1994, el gobierno nacional a través de Instituto Nacional de Recursos Naturales Renvables (INRENARE), actual Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), lo declara como un área silvestre ubicada dentro del Corregimiento de Nargana, cuya administración queda netamente en manos del CGG.

Tradicionalmente la subsistencia de los gunas que habitan en esta comarca implica visitar las parcelas agrícolas casi a diario viajando en ulu (cayuco) desde las viviendas en las islas hasta las fincas (nainu) en tierra firme (Ventocilla, et al., 1997).

La agricultura se practica sobre una franja costera que puede extenderse varios kilómetros tierra adentro, concentrándose a lo largo de los ríos o cerca a la costa, lo que favorece el transporte de los productos agrícolas hacia las comunidades (Ventocilla, et al. 1997).

En un nainu pueden hallarse muchas especies aprovechables, entre árboles frutales, plantas comestibles, plantas medicinales y hasta vegetales de los que se extraen tintes para fiestas tradicionales y cosméticos (Ventocilla, et al. 1997).

El establecimiento de las parcelas (nainugan) se realiza durante la estación seca, generalmente en terrenos de ladera y al interior del negsergan (bosque secundario viejo), practicando la tala y la quema conjuntamente, sin embargo en algunas regiones solo se tala (Castillo & Beer, 1983).

Teniendo en cuenta que en la tradición del pueblo guna, el uso de plantas de cultivo y de plantas silvestres provenientes del bosque han cumplido un papel  fundamental  en su subsistencia y en sus expresiones culturales; el siguiente texto presenta una recopilación del conocimiento tradicional guna respecto a los usos de algunas de las principales plantas aprovechadas por sus comunidades,  con el objetivo de contribuir a la difusión  y preservación del mismo, especialmente entre las nuevas generaciones.

Para ello, se diseñaron modelos de encuestas a través de las cuales se pudo obtener información relevante con respecto a las plantas usadas por la comunidad guna de Gunayala; las cuales se llevaron a cabo mediante entrevistas y conversaciones con personas gunas con conocimientos en el tema (agricultores de Agguanusadub y Yanndub - Narganá, abuelos y abuelas, biólogos guna, entre otros). También se realizaron algunos registros fotográficos de las plantas mencionadas, tomados en recorridos por diferentes islas y visitas a los nainugan (parcelas).

Los resultados obtenidos, fueron comparados y enriquecidos con literatura referente al tema, y a partir de ella se identificaron los nombres de las especies botánicas de las plantas mencionadas (algunos nombres científicos no fueron encontrados),  con el fin de que la información a presentar fuese lo más completa y confiable.

Finalmente las plantas fueron agrupadas de acuerdo los diferentes usos que se les dan al interior de la comarca y la escritura de sus nombres en dulegaya se realizó en base al libro Gayamar Sabga: diccionario escolar, gunagaya – español, del Proyecto de Implementación de la Educación Bilingüe Intercultural en los Territorios Gunas de Panamá.

Las plantas se agruparon en cuatro grupos principales de uso que les dan los comuneros, estos son:

 a) Plantas para uso alimenticio

En la dieta tradicional guna se encuentran una amplia variedad de plantas de uso alimenticio, entre las cuales se cultivan básicamente ogob (coco), mama (yuca), wagub (ñame), oba (maíz), gai (caña de azúcar), sia (cacao) y masi (guineo), siendo este último el cultivo predominante.

En la actualidad muchos de estos alimentos básicos en su dieta han dejado de cultivarse, lo que se debe en parte a los cambios en las costumbres y hábitos alimenticios de las comunidades, a la deserción al trabajo en las parcelas y a la falta de herramientas de difusión de los conocimientos tradicionales entre las nuevas generaciones, lo que contribuye a la pérdida progresiva del mismo.

Así  mismo alimentos como el arroz, el cacao, el café y el azúcar, han dejado de cultivarse y son comprados de la mercancía  proveniente de Panamá y Colombia.

Bi (piñuelo)
Bi
Piñuelo
Bromelia karatas


Bi (piñuelo) es una planta de crecimiento silvestre de aspecto similar a la de la piña, en ocasiones cultivadas, cuyos frutos son semejantes, pero mucho más pequeños y de sabor ácido, los cuales suelen comerse cocinados.

Debido a que en la actualidad los jóvenes que se dedican a la agricultura desconocen están planta y su uso, suelen quitarla cuando se encuentra presente en el área destinada para el nainu, haciéndose cada vez más escasa.

Mujer Guna preparando dubbu para la sopa
Dubbu
Membrillo
Gustavia superba

Este árbol crece de forma silvestre en el negsered y también se encuentra entre los cultivos del nainu (ofreciéndoles sombra y aportando nutrientes al suelo), en ocasiones como un árbol que ha sido sembrado o simplemente que no se taló  en el momento de establecer la parcela.

El fruto redondo, de color verde amarillento, es la parte vegetal usada como alimento; tradicionalmente las mujeres pelan el fruto y le sacan la semilla, dejando solamente la pulpa de color anaranjado para cocinarlo en forma de sopa. En algunas comunidades del este de la comarca de Gunayala, como por ejemplo en Mansucun, el fruto de dubbu se prepara en forma  de chicha o refresco para beber.

b) Plantas para uso en construcción

Los gunas han utilizado tradicionalmente diferentes tipos de árboles y plantas que se encuentran en el bosque, como materia prima en la construcción de sus casas tradicionales (chozas), ulu (cayuco), canaletes (gammi), entre otros.

También es común encontrar árboles para construcción en el interior de los nainugan aportándole sombra a los cultivos; esto se debe a que posiblemente en el momento de establecer la parcela no se tumbaron debido a su uso como maderable o porque han sido sembrados.

Debido a la gran importancia que tienen estos árboles en la vida de los gunas, los mayores siempre aconsejan a los jóvenes continuar sembrando de este tipo de árboles, especialmente después de talar uno de sus ejemplares.

Cultivo de masarwar
Masarwar
Caña blanca
Gineryum sagittatum

Masarwar, es una caña que crece de forma silvestre y abúndate en la orilla de los ríos, de la cual se utilizan los tallos para la construcción de las paredes de la choza; los cuales se amarran con un bejuco grueso y flexible llamado  sargi.






Sargi en agua
Sargi
Bejuco real
Heteropsis oblongifolia Kunth.

Los agricultores de Gunayala lo recogen en el negsered, donde crecen en forma de enredaderas en los tallos de árboles frondosos, de donde son arrancados,  llegando a alcanzar unos 5 a 6 m o más de largo. Se recogen de 5 a 10 o más tiras y se las enrolla para su traslado sin mayor esfuerzo.

Su selección en general se hace al momento de su recolección; seleccionándose  los  más gruesos y  flexibles. Para mantener su flexibilidad siempre debe mantenerse húmedo, guardándose en un balde con agua, en el mar o en el pozo.

Días más tarde se saca del agua para descortezarlos (muchos no lo hacen cuando se realiza un trabajo urgente) y abrirlos por la mitad para sacar doble tira de un solo bejuco.

Para su conservación nuevamente se deja en agua, enrollado, o en un lugar seco y fresco, esto hace que perdure unos  4 o 5 años.

En la construcción de casas tradicionales (chozas) el bejuco entero es empleado para amarrar los postes principales, cuando se abre por la mitad se utiliza para amarrar las hojas de palma werug que conforman el techo y las paredes hechas de masarwar.

c) Plantas para uso artesanal, cosmético, colorante y fibra

Como componente fundamental de sus expresiones culturales, los gunas han utilizado diferentes tipos de plantas para la elaboración de artesanías y cosméticos, así como para la obtención de fibras y colorantes.

A pesar de ello, muchas de estas prácticas tradicionales se han perdido en el tiempo y muchas otras están en vía de hacerlo, en cierta parte por la falta de interés de los jóvenes por conocer  y aprender estos aspectos de la tradición guna, así como por los mismos cambios culturales que ocurren al interior de la comarca, donde las costumbres guna han comenzado a ser remplazadas por formas de vida occidentales.

Dubsip
Dubsib
Peine de mico
Apeiba aspera Aubl.

Dubsib es un árbol grande que se encuentra de forma silvestre en el interior del bosque. Su corteza escamosa es de color crema y de textura lisa, sus flores son de color amarillo y sus frutos son aplanados y cubiertos con espinas cortas, parecidos a los erizos de mar.

De la corteza se obtiene fibra vegetal, con esto se hace diversas clases de mochilas y se emplea como soga de amarre.






Gammuburui hecho de nala
Nala
Bambú
Bambusa arundinacea

Nala es una especie de bambú de tallo delgado, liviano y hueco que crece de forma silvestre a la orilla de los ríos y que cuando se seca toma una coloración café clara.

Tradicionalmente, nala ha sido colectada por músicos gunas para la elaboración de flautas como el gammuburwi, el dolo, entre muchas otras.







Fruto de nisar
Nisar
Achiote
Bixa orellana

Nisar, es un árbol de tamaño mediano, de hojas color verde claro; el fruto tiene un tamaño de entre 3 y 6 cm de longitud, es de color rojo y presenta pelos gruesos espinosos; el fruto se abre a manera de capsula y en su interior contiene abundantes semillas, las cuales están recubiertas de una sustancia viscosa de color rojo.

El colorante presente en las semillas frescas de nisar es utilizado como protector solar por hombres y mujeres gunas aplicándolo directamente sobre  el rostro, eliminando también las manchas de la piel. Adicionalmente, en la tradición guna el colorante de nisar era utilizado para la tinción de fibras.

Otra forma de conservarlo durante más tiempo, es poniendo las semillas en agua hirviendo hasta que comience a espesarse, luego se cuela y se mezcla con manteca de cacao; al finalizar la preparación debe ponerse a secar al sol para evitar el crecimiento de hongos.

En la actualidad muy pocos hombres utilizan nisar en su rostro, haciéndolo solo cuando van a trabajar en sus parcelas y algunas mujeres guna que utilizaban nisar para maquillar sus mejillas, han comenzado remplazarlo por cosméticos comerciales.

d) Plantas de uso medicinal

Según la concepción guna, las plantas medicinales fueron enviadas por Bab Dummad (Gran Padre) quien aconsejó a sus espíritus para que defendiesen la vida y el alma de los gunas; de tal manera que todas las plantas que en el bosque existen son medicinales y sirven como tal (Ventocilla, et al. 1997).

La medicina guna es amplia y variada, siendo la medicina botánica y la de los cantos las que se practican a diario, pues se complementan mutuamente; el especialista en prescribir la receta y administrar los remedios botánicos es el inaduled, conocedor de las plantas medicinales y de las curaciones (Ventocilla, et al. 1997).

En la actualidad los conocimientos de la medicina tradicional guna se encuentran gravemente amenazados, pues este conocimiento se transfiere de forma directa del herborista a su aprendiz; hoy en día los jóvenes están dejando de creer y confiar en este tipo de medicina.

Es importante aclarar que el uso de las plantas medicinales siempre debe estar a cargo del inaduled.

Planta de abior
Abior
Ojo de lagarto
Dieffenbachia pittierin Engl. & Krause.

Es una hierba de entre 40 a 50cm de altura y cualquier parte de la planta cuando es cortada produce un olor muy fuerte e irritante. Se encuentra en las orillas de los ríos, en áreas perturbadas, abiertas y bajo sombra.

La savia contiene abundante ácido que da a la planta el olor característico y causa quemaduras en la piel.

Las partes vegetales usadas como medicina son el tallo y las hojas machucados en cocimiento; el extracto obtenido  se emplea como loción para el tratamiento de descamación de la piel (caída de epidermis).

También se le reconoce como remedio eficaz contra las afecciones de la piel. Las hojas secadas a temperatura ambiente son pulverizadas a fuego y utilizadas luego como talco, untándose en las partes afectadas.

En algunas comunidades agricultores gunas testimonian haber obtenido experiencias eficaces utilizando la planta para controlar las arrieras y hormigas que atacan sus cultivos de yuca y banano. Para ello pedazos de abior se colocan dentro y a la entrada de los nidos de arrieras; otros prefieren cocina las partes vegetales y vierten su extracto dentro de los nidos de arrieras y hormigas.

Flor de inagaibid
Inagaibid
Cedrón, medicina amarga,
Sinna cedron Planch.

Inagaibid, es un árbol de tallo delgado de 4m de altura, con frutos color chocolate que contienen una semilla blanca. Crece de forma silvestre en el bosque y en ocasiones es sembrada por agricultores en el nainu.

Este árbol es una de las plantas medicinales preferidas por los inadulegan y el pueblo guna en general. El extracto de cocimiento de la semilla se administra en sorbos pequeños en las mañanas durante cuatro días consecutivos para el tratamiento, de mordedura de culebras.

El raspado de la semilla también se administra para tratar dolores gastrointestinales y el extracto en decocción de la corteza se emplea como loción para dolores del cuerpo.

Conclusiones y Recomendaciones
El conocimiento tradicional de los diferentes usos dados a las plantas en la comarca de Gunayala, constituye un patrimonio científico y cultural invaluable, debido a que en gran medida es el responsable de que ésta comunidad indígena haya garantizado su integridad y su supervivencia a lo largo del tiempo, así como la de los ecosistemas con los que interactúan constantemente.

Por lo tanto, es imprescindible generar herramientas que permitan la difusión de éste conocimiento entre el pueblo guna,  especialmente entre las nuevas generaciones debido a que son las más vulnerables a la constante influencia de la cultura occidental que lleva a la pérdida paulatina de sus tradiciones.

Teniendo en cuenta que este trabajo presenta una breve recopilación de las plantas utilizadas por el pueblo guna, se recomienda continuar investigando al interior de las comunidades de la comarca, fundamentalmente en aquellas que son más tradicionales y que aún guardan estos saberes en su tradición oral.

Por consiguiente,  también es recomendable realizar una revisión exhaustiva de las especies botánicas identificadas hasta el momento, así como la identificación misma de aquellas especies que aún se desconocen, con el fin de enriquecer los conocimientos tradicionales guna respecto a la plantas de uso tradicional en la comarca de Gunayala, con los conocimientos de carácter científico y viceversa.

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Nota aclaratoria: el documento es inédito, es decir, no ha sido publicado. Tiene 58 páginas y el interesado puede obtener una copia en CD al comunicarse con geodisio@yahoo.com

30 de mayo de 2011

BOSQUES PARA LA VIDA: CAUSAS OCULTAS DE DEFORESTACIÓN Y DEGRADACIÓN DE LOS BOSQUES EN LAS COMARCAS KUNAS

Geodisio Castillo

Dicen los árboles del bosque “con que dolor nos hizo crecer nuestra Madre, entre muchos peligros nos hizo crecer, ahora nos cuida, nos protege, nos da su leche fresca cada mañana y bajo su protección tomamos conciencia de ser árboles, de ser plantas, de ser arbustos: los árboles son nuestros hermanos, sienten como nosotros, lloran como nosotros,  sufren como nosotros y en su vena corre sangre al igual que nosotros y el amargor de su sangre es como el amargo de nuestra propia sangre”…   Gubiler (traducido por el Saila Manuel Smith)

El árbol nuestro hermano. Foto: Gubiler
Defino el bosque con el “pensamiento a la Madre Tierra”, que un día Gubiler[1] le enseñó a su pueblo kuna. Porque las plantaciones no volverán a ser bosques, porque no pueden reemplazar los procesos naturales. Cuando se muere un hermano, no volverá a nacer. Mueren sus valores culturales y espirituales. Los bosques regulan el clima y constituyen uno de los principales sumideros de carbono del planeta. Su supervivencia, pues, impide el aumento del efecto invernadero.

Nuestra finalidad es “identificar las causas que subyacen de la deforestación y degradación de los bosques”. En este caso particular nos ubicaremos en las comarcas o territorios kunas. Las Comarcas[2] son parte del sistema político administrativo legalmente establecidas en la República de Panamá. Mantienen una administración política propia o autónoma. La Comarca Kuna Yala se rige bajo su propia Ley Fundamental y las otras comarcas bajo las Leyes que lo fundamentan.

Hablar de deforestación y degradación del bosque dentro de las comarcas o territorios kunas, no es posible. Es decir, primero no hay datos que comprueben que exista deforestación y degradación del bosque. Segundo, estos territorios mantienen hasta el año 2000, más del 88% de su superficie cubierta de bosques (ANAM 2009a). Tercero es que, los sistemas de uso de la tierra por el pueblo kuna es amigable con el bosque al considerar al árbol su hermano y a la tierra su Madre. También podemos señalar, que las áreas protegidas del país con presencia indígena conservan mayor superficie boscosa que aquellos con poblaciones no indígenas (ANAM 2006a, 2006b, 2009a). En el año 2000 en la eco-región Darién-Kuna, entre las Comarcas Embera-Wounaan, Wargandi, Kuna Yala y Mandungandi se mantenía 88.95% de cobertura forestal y en 2008 en 87.33% (ver, Cuadro 1), lo que significa que se perdieron 1.62% de cobertura forestal en 8 años. Mientras que en la Comarca Ngöbe-Bugle, la deforestación es una avanzada, solo se mantenía en el año 2000, 43.12% de capa forestal, pero se mantuvo hasta el 2008 en 43.70% de cobertura verde (ANAM 2009a, 2009d), significativo trabajo u esfuerzo se realizaron.

Cuadro 1:    Cobertura de bosques de las Comarcas Indígenas, año 2008
Fuente: Adaptado de ANAM, 2009a

Características ecológicas de la eco-región
Los aspectos ecológicos más relevantes de la eco-región Darién-Kuna, son muy conocidos por su exuberante selva tropical húmeda con una gran biodiversidad de avifauna, árboles y plantas. Su vegetación esta formada por áreas en recuperación (regeneración natural), son bosques secundarios debido a la agricultura de tala y quema o agricultura rotativa de nainu[3] (Castillo 2001).

Cuadro 2: Cobertura de boscosa en las Comarcas Kunas
Fuente: Adaptada de ANAM, 2009a

Las tres comarcas kuna cuentan con cobertura boscosa de 86.42% hasta el 2008, pero el Cuadro 2, indica que las coberturas tienden a disminuir. Por ejemplo, la Comarca Kuna Yala [4], en el año 2000 tenía una extensión de bosque cerca de los 2,019.47 km2, y en el 2008 la cobertura de bosque natural era de 86.14% (1,986.73 km2) (ANAM 2009a), un 20% de bosque secundario con sistemas de producción agroecológicos de nainu y en regeneración natural (Castillo 2007, 2001). Lo que significa que la cobertura boscosa de Kuna Yala tiende a disminuir, aunque paulatina, pero significante, la cual es aplicable a otros territorios kunas (ver, Cuadro 2).

Por otra parte, el buen estado de salud de los arrecifes coralinos, en gran medida depende de la existencia de la cobertura boscosa. Es así que encontramos en Kuna Yala el 75% de los arrecifes coralinos saludables en su estado natural, dentro del área protegida de Narganá, y con nuevas especies (descubiertas) para la ciencia a nivel comarcal (Guzmán et al 2002)[5]. Igualmente esta riqueza biológica y geológica también se conserva en los otros territorios kunas, la cual significa que los bosques existen para la vida.

Las causas que influyen en cambios de la cubierta forestal y degradación del bosque
Las principales causas que provocan procesos de deforestación y degradación del bosque se encuentran fuera del sector forestal (ver, cuadro 3). Son factores que generan procesos económicos, sociales y demográficos estrechamente conectados y que establecen entre sí complejas relaciones causales. En consecuencia, para entender estas interrelaciones es preciso distinguir tres tipos de variables: los agentes, las causas inmediatas y las causas subyacentes (Sunderlin 1997).

§   En las comarcas existen cinco tipos de agentes que inciden de manera directa provocando cambios en las cubiertas forestales, los que se traducen ya sea en la degradación de los bosques o en su conversión temporal y/o definitiva por otros usos de la tierra. En forma directa, internamente dentro de las comarcas inciden tres (3) tipos de agentes, estos son: (a) la agricultura de nainu por la pérdida del conocimiento tradicional y por otras causas como la educación formal; (b) pequeños madereros kunas y; (c) monocultivos agrícolas. Agentes exógenos que inciden en las comarcas, son (a) las empresas madereras y, (b) la agricultura de subsistencia y ganadería campesina no kuna.
§  Las causas inmediatas de la eliminación o empobrecimiento de los bosques son aquellos factores que influyen directamente en el comportamiento de los agentes. Existen tres (3)  causas inmediatas: (a) el avance de la frontera agrícola hacia los bosques a partir de la agricultura de nainu, (b) el avance de la frontera agrícola/ganadera hacia los límites o bosques de los territorios kunas y, (c) reclamo de tierras ancestrales.

(a) Avance de la frontera agrícola hacia los bosques. La agricultura que practican los kunas no es en sí misma una causa, sino más bien una consecuencia derivada de causas políticas, globales, planificaciones irreales y tal vez más complejas. La agricultura de nainu (Castillo 2001), se practica en ladera como en tierras planas costeras y aluviales, es una forma para conservar el acceso a la tierra entre los kunas, plantando o dejar árboles útiles en sus sistemas agrícolas, asociado a una gran diversidad de especies vegetales, lo que además permite una gestión sostenible de los suelos de ladera, muy frágiles a la erosión. Se caracteriza por una serie de actividades: cultivos en nainu, roza, tala y quema (controlada), recolección de productos forestales no maderables, caza y pesca. Aprovechamiento de métodos naturales para la renovación de la fertilidad de los suelos, sobre todo el método de “rotación de parcela”, dejando periodos de barbecho[6] más largos después de haber cosechado. Lógicamente cuando hay cultivos mixtos, hay la tendencia a alargar el tiempo de cultivo comparado con cultivos puros o monocultivos. Estos conocimientos tradicionales no se están transmitiendo a la nueva generación de productores agrícolas-forestales.

Aunque las tierras con aptitud para la agricultura se encuentran en el área paralela a la costa, en tierras aluviales planas, el aumento de la población[7], la tecnología inadecuada, la baja fertilidad del suelo que repercuten en una producción insuficiente de alimentos de consumo básico, la pérdida del conocimiento agroecológico y las normas tradicionales sobre la tenencia de la tierra que no permiten un manejo y aprovechamiento sostenible del bosque bajo las nuevas presiones para su uso, ha forzando al agricultor a expandir su frontera agrícola bosque adentro. Una agricultura de tala y quema en tierras de laderas y suelos frágiles, con el consecuente deterioro del recurso forestal y del suelo en las cuencas altas y medias, arrastre de sedimentos que contaminan los ríos cuya agua se utiliza para consumo humano, desaprovechamiento y pérdida de los recursos maderables y no maderables del bosque y la destrucción del bosque de protección. Peor es la situación cuando se trata de cultivar monocultivos, sistema que agotan los recursos de agua y determinan cambios drásticos en los suelos sobre los que se plantan. Es cuando la degradación del bosque inicia su recorrido hasta que los bosques mueren.

Por otra parte, la comunidad kuna, está importando madera y subproductos que fácilmente se pueden producir localmente. Por otra parte los pequeños madereros kunas, están subaprovechando el recurso forestal sin ninguna planificación de manejo e incumpliendo las normas ambientales de su mismo pueblo kuna. Entonces sí existe una subutilización del recurso bosque en áreas apropiadas para la producción forestal. Este subuso y falta de presencia en el bosque favorece que tantos colonos de afuera como aún personas de las comarcas piensen que los bosques sólo son útiles para la agricultura.

La actividad puede demostrar que la agricultura de nainu, asociado a una gran diversidad de especies forestales y vegetales, sustituye de una u otra forma al bosque o sirven de cinturones para que los agricultores kunas no avancen a los bosques naturales de la cuenca alta (Castillo 2001). Las cuencas altas donde nacen los ríos por naturaleza cultural son unidades de conservación (kalu)[8]. Sin embargo, hay que señalar que el sistema de producción por nainu, se encuentran generalmente asociado al minifundio, bajo un régimen de propiedad familiar e individual, asociaciones o grupos de producción.

(b) Avance de la frontera agrícola/ganadera hacia los límites o bosques de los territorios kunas, es evidente. Se acusa que la agricultura de subsistencia no indígena, asociada a la ganadería extensiva que la promueve, en el marco de una desventajosa relación económica, como la causa directa principal de la destrucción y degradación de los bosques nativos del país. No se debe culpar a la “ignorancia” de los agricultores de subsistencia, el cual, sin duda, tiene otras causas que subyacen. La verdad es que el campesino pobre no decide voluntariamente abandonar su tierra natal, adentrarse en el bosque, talarlo y convertirlo en tierra agrícola para luego darle paso a la ganadería. Son las fuerzas nacionales e internacionales que actúan en función de intereses distintos a los suyos. El ir al bosque se hace posible a través de programas viales promovidos por el gobierno, como “la conquista del atlántico” en los años ‘70. Este ejemplo deja claramente expuesto que la deforestación sólo ocurre porque hay una serie de políticas estatales -sociales y económicas- que indirectamente la promueven, es decir, que es el gobierno la causa subyacente y las empresas son los agentes que empujan tales acciones de deforestación y degradación de los bosques.

En las Comarcas de Madungandi y Wargandi, los madereros compran árboles en pie a los comuneros, por una suma ilusoria de B/.50.00 aproximados. El dueño y/o la comunidad autorizan su corte y su venta. Poco a poco el bosque va talándose (ver, cuadro 2). Por eso se hace urgente e indispensable la educación dirigida hacia la revaloración de la cultura ambiental kuna y la demarcación física de las comarcas a fin de garantizar su protección y prevenir la deforestación en los territorios kuna.

(c) Reclamación de tierras ancestrales. Existe un conflicto de uso y aprovechamiento de la tierra limítrofe entre el pueblo kuna de la Comarca Kuna Yala y el Distrito de Santa Isabel, Provincia de Colón, el cual exige tomar medidas que garanticen una toma de decisión consensuado e intercultural entre los actores involucrados (Castillo et al 2005; 2006). Varios autores, citado en Castillo et al (2005), señalan que el pueblo kuna ha vivido, trabajado, y aprovechado estas tierras y sus recursos mucho antes del nacimiento de la República de Panamá en 1903. Es por eso que el pueblo kuna conoce con precisión hasta donde llegaban sus límites, más allá “al este de Punta Escribanos” (Pittier 1911, citado por Heckadon-Moreno 1998)[9]. Las políticas gubernamentales con respecto a los derechos de los pueblos indígenas - particularmente las que afectan sus derechos sobre sus territorios - han sido la causa estructural de muchos procesos de deforestación que no hubieran ocurrido de haber reconocido esos derechos. Como la que ocurrió en verano de 2007, donde hubo un daño ecológico al ser quemado cerca de cincuenta (50) hectáreas de bosque, actividad realizada por los kunas en el área limítrofe en reclamo. Esta acción es consecuencia de lo dicho en líneas anteriores, para mostrar presencia y llamar la atención al gobierno nacional, sobre sus reclamos a sus tierras ancestrales.

§  Causas ocultas o subyacentes de la deforestación y la degradación de los bosques. Sabemos que los bosques están siendo destruidos y con ello su degradación. Se hacen esfuerzos para conservarlos, pero la conclusión es que la deforestación está más ligada a las políticas aplicadas por los gobiernos que a las acciones que desarrollan las comunidades locales. Todo demuestra que son las comunidades locales y no los gobiernos, los que realmente protegen y conservan los bosques.

La deforestación sigue avanzando, porque simplemente no hay voluntad política para decidir sobre el tema (ANAM 2006, 2009a). Sin embargo, los últimos estudios reconocen que el índice de la deforestación anual bajó, pasando de 430,53 km2 en el período 1992-2000 a 134,28 km2 en el período 2000-2008 (ANAM 2009a), (ver, Cuadro 4).

Los estudios son importantes, pero las estrategias se centran en las causas más próximas de la deforestación, y no toman en cuenta las causas subyacentes de la deforestación y la degradación de los bosques, que son múltiples y están interrelacionadas entre sí. Son fenómenos económicos internacionales, tales como estrategias macroeconómicas que ofrecen fuertes incentivos para la obtención de ganancias a corto plazo en lugar de buscar la sustentabilidad a largo plazo. Son criterios de éxito técnico, que no toman en cuenta el impacto ecológico, por ejemplo, sobre el aumento de la producción[10]. También es importante anotar que las estructuras sociales en nuestros países en desarrollo provocan desigualdad en la tenencia de la tierra así como discriminación de los pueblos indígenas, de los agricultores de subsistencia y de los pobres en general, a menor escala u oculta. El consumismo desmedido de los países desarrollados constituye otra de las principales causas ocultas de la deforestación, mientras que en algunas regiones la industrialización no controlada es un factor clave en la degradación de los bosques, afectados por la lluvia ácida provocada por la contaminación generalizada. El avance de la urbanización y construcción de infraestructuras hacia los bosques y manglares, es otra causa oculta de la deforestación, como también lo es la minería e incendio. Debido a su complejidad, es imposible mencionar incluso la mayoría de las causas subyacentes más importantes de la deforestación en este contexto. Como el turismo apoyado por la Ley 2 de 7 enero de 2006, “que regula las Concesiones para la Inversión Turística y la Enajenación de Territorio Insular para Fines de su Aprovechamiento Turístico y dicta otras disposiciones”. La Hidroeléctrica del Bayano que ha hecho desastre ecológico, económico, social y cultural al pueblo de Madungandi, consecuencias que hasta hoy día están pagando nuestros hermanos. Y personas que provocan que los problemas no puedan ser dialogados para una solución[11].

El efecto principal de éstas causas ocultas: el cambio climático (ver, Cuadro 5)
El clima ha estado cambiando por razones naturales durante miles de millones de años. Desde la existencia del ser humano, la tierra se ha calentado y enfriado muchas veces. Las grandes erupciones volcánicas también han provocado enfriamiento de la tierra. Porque al lanzarse grandes cantidades de partículas a la atmósfera se producen nubes que impiden el paso de la radiación solar. Entonces debemos entender que el cambio del clima es un fenómeno natural.

Cuadro 5: Esquema sobre cambio climático
Fuente: ANAM, 2009e

Pero hace 200 años, el clima ha cambiado en forma drástico y rápido. Debido a la actitud irracional de nosotros, el ser humano. Hemos aumentado los gases de efecto invernadero (GEI), se han acumulado más de lo normal en la atmósfera y puesto en peligro a la Tierra. Debido a: (a) el aumento de la tierras de cultivo por la disminución de los sumideros de carbono, incluyendo la deforestación y la conversión de las tierras húmedas, especialmente las tierras turbas, (b) emisiones CO2, por la quema de los bosques, residuos de cosechas, y de la tierra, (c) emisiones CH4, procedentes del cultivo de arroz, (d) el uso del nitrógeno en la agricultura que liberan N2O, y (e) emisiones CO2, procedente de la energía (electricidad y calefacción – 10 Gt, manufactura y construcción, maquinaria agrícola, instalaciones, el transporte, combustión de otros combustibles y emisiones fugitivas), (ver, Cuadro 6).

Cuadro 6: Emisiones de CO2 por sector
Fuente: WRI 2007
Se reconoce que la causa principal, es la deforestación, la cual ha limitado la capacidad de la atmósfera para eliminar el CO2. Recordemos que los árboles toman CO2 (gas de invernadero) y mediante un proceso de fotosíntesis lo transforma en oxígeno. Al cortar los árboles, más y más CO2 se queda en la atmósfera, agravando el problema. Se prevé que la temperatura global media puede subir a lo largo de este siglo entre 1,4 y 5,8° C como consecuencia de las actividades humanas. Cada vez sentimos más calor.

¿Que causas ocultas hemos encontrado en las Comarcas kunas? Lo primero que encontramos son los factores políticos, la concesión de maderas para una industria no controlada, la tenencia o seguridad a la tierra, el reclamo de tierras ancestrales o históricos, falta de una política económica de estado, claras respecto al desarrollo económico en las comarcas kunas, actividades turísticas sin control, la carretera El Llano-Carti, sin normas, sin control, autogestión compartida del área protegida de Narganá, actividades ilícitas desarrolladas por agentes externos en territorios kunas, la pérdida del conocimiento tradicional que no son transmitidos, la falta de mecanismos de aplicación de las normas ambientales comunitarias, y las normas tradicionales relacionadas a la tenencia de la tierra.

Nota: El siguiente trabajo ha sido presentado en versión Power Point, en el Seminario-Taller de las “Causas Subyacentes de la Deforestación y de la Degradación de los Bosques en las Comunidades Indígenas de Panamá”, celebrado el 18 y 19 de mayo de 2007, Hotel Costa Inn, ciudad de Panamá, auspiciado por Global Forest Coalition y Fundación para el Conocimiento Indígena. El trabajo ha sido adaptado y actualizado para esta publicación.

La versión completa del documento se encuentra publicado en la Revista Cultural Lotrería No. 493, Noviembre-Diciembre 2010. 105-124 pp. http://www.asamblea.gob.pa/APPS/LEGISPAN/PDF_LNB/2010_LNB/2010_LNB/2010_493_LNB.PDF
o en: https://app.box.com/s/s1zowf1zrx7n08h236s1



[1] Uno de los grandes líderes y visionario que guió al pueblo kuna
[2] Base legal: Comarca Kuna Yala - Previo a su reconocimiento legal, existió como “Comarca” Tulenega” (Ley de 1870 del gobierno colombiano), que no se reconoció con la separación. En su evolución pueden mencionarse: el Decreto N° 43 de 6 de marzo de 1915 creó la Circunscripción de San Blas; Ley N° 59 de 12 de diciembre de 1930 declaró reservas indígenas unas tierras baldías de la región de San Blas. Ley No. 2 del 16 de setiembre de 1938, crea la Comarca de San Blas y Barú. Se definen sus límites mediante Ley No. 16 del 19 de febrero de 1953 (Gaceta Oficial, Nº 12,042, 7 abril 1953). Mediante Ley N° 99 de 23 de diciembre de 1998 se le denomina Comarca Kuna Yala.
Base legal: Comarca Madungandi - Ley Nº 24 de 12 de enero de 1996 por la cual se crea (G.O., Nº 22,951, 15 enero 1996). La Carta Orgánica Administrativa se adoptó con el Decreto Ejecutivo Nº 228 de 3 de diciembre de 1998.
Base legal - Comarca Wargandi - Ley Nº 34, 25 de julio de 2000 por la se crea (G.O., Nº 24,106, 28 de julio de 2000).
[3] Semánticamente nainu significa “tierra propia” o parcela de siembra bajo sistema agroforestal o policultivos
[4] Es un territorio bien estudiado, cuenta con un área protegida y con un plan de manejo y desarrollo aprobado por el Congreso General Kuna en 1987, declara el establecimiento del área protegida de Narganá, como Comarca de la Biosfera, el mismo documento no fue avalado por INRENARE. Sin embargo INRENARE reconoce la Resolución del CGK, el 2 de agosto de 1994 declarando el área del Corregimiento de Narganá, como Área Silvestre de Narganá, ubicado dentro de la Comarca Kuna Yala (CGK 1987, INRENARE 1994, PEMASKY 1995). Se espera que el CGK, revise y actualice el plan de manejo bajo formato de la ANAM.
[5] A nivel comarcal el 75% de los arrecifes coralinos se encuentran en estado casi destruido, debido a su uso irracional para ampliar áreas que colindan las comunidades y para construcciones
[6] Nainu serred (bosque secundario) – parcela en barbecho largo, de casi hasta 30 a 40 años o más. Los agricultores utilizarían, si las condiciones ecológicas les permiten, neg serred (casa o bosque en barbecho de 80 años o más). Esto significa que los agricultores kuna no siempre utilizan bosques vírgenes (sapur) (Castillo 2001).
[7] Ocurre un fenómeno en las Comarcas Kunas (pueda que sea generalizado a todas las poblaciones rurales a nivel del país), la población aumenta, pero no en las Comarcas, sino fuera de las Comarcas, en barriadas en las ciudades principales del país. Por eso pareciera, que las tierras en las comarcas aún no son afectadas drásticamente.
[8] La cultura kuna prohíbe que se moleste o se toque a estas unidades de conservación, porque son lugares sagrados donde en estos ecosistemas muy particulares viven especies de vida silvestre sagradas. Su perturbación redunda en daños a la sociedad y a la misma naturaleza
[9] El gobierno de la Gran Colombia, en 1870 crea Tulenega, que incluye las tierras ubicadas dentro del área en conflicto hasta Portobelo (Morales Gómez 1995; Roldán Ortega 2000).  Otra fuente: Secretaría de lo Interior i Relaciones Esteriores. Memoria al Congreso de Colombia, 1871. Bogotá. 22-27 pp.
[10] Jean-Paul Porterie (1997), pone de relieve la distancia que existe entre la dimensión técnica de la seguridad alimentaría y las condiciones concretas necesarias para la satisfacción de las necesidades alimentarías de la población mundial, en especial de los marginados. Además indica que la FAO para el 2010, había señalado el aumento de la producción agrícola, la cual dependerá esencialmente de la intensificación de la agricultura en los países en desarrollo.
[11] Artículo de OKKE ORNSTEIN con fecha 6 de septiembre 2009 publicado en la página: