30 de mayo de 2011

BOSQUES PARA LA VIDA: CAUSAS OCULTAS DE DEFORESTACIÓN Y DEGRADACIÓN DE LOS BOSQUES EN LAS COMARCAS KUNAS

Geodisio Castillo

Dicen los árboles del bosque “con que dolor nos hizo crecer nuestra Madre, entre muchos peligros nos hizo crecer, ahora nos cuida, nos protege, nos da su leche fresca cada mañana y bajo su protección tomamos conciencia de ser árboles, de ser plantas, de ser arbustos: los árboles son nuestros hermanos, sienten como nosotros, lloran como nosotros,  sufren como nosotros y en su vena corre sangre al igual que nosotros y el amargor de su sangre es como el amargo de nuestra propia sangre”…   Gubiler (traducido por el Saila Manuel Smith)


El árbol nuestro hermano. Foto: Gubiler
Defino el bosque con el “pensamiento a la Madre Tierra”, que un día Gubiler[1] le enseñó a su pueblo kuna. Porque las plantaciones no volverán a ser bosques, porque no pueden reemplazar los procesos naturales. Cuando se muere un hermano, no volverá a nacer. Mueren sus valores culturales y espirituales. Los bosques regulan el clima y constituyen uno de los principales sumideros de carbono del planeta. Su supervivencia, pues, impide el aumento del efecto invernadero.

Nuestra finalidad es “identificar las causas que subyacen de la deforestación y degradación de los bosques”. En este caso particular nos ubicaremos en las comarcas o territorios kunas. Las Comarcas[2] son parte del sistema político administrativo legalmente establecidas en la República de Panamá. Mantienen una administración política propia o autónoma. La Comarca Kuna Yala se rige bajo su propia Ley Fundamental y las otras comarcas bajo las Leyes que lo fundamentan.

Hablar de deforestación y degradación del bosque dentro de las comarcas o territorios kunas, no es posible. Es decir, primero no hay datos que comprueben que exista deforestación y degradación del bosque. Segundo, estos territorios mantienen hasta el año 2000, más del 88% de su superficie cubierta de bosques (ANAM 2009a). Tercero es que, los sistemas de uso de la tierra por el pueblo kuna es amigable con el bosque al considerar al árbol su hermano y a la tierra su Madre. También podemos señalar, que las áreas protegidas del país con presencia indígena conservan mayor superficie boscosa que aquellos con poblaciones no indígenas (ANAM 2006a, 2006b, 2009a). En el año 2000 en la eco-región Darién-Kuna, entre las Comarcas Embera-Wounaan, Wargandi, Kuna Yala y Mandungandi se mantenía 88.95% de cobertura forestal y en 2008 en 87.33% (ver, Cuadro 1), lo que significa que se perdieron 1.62% de cobertura forestal en 8 años. Mientras que en la Comarca Ngöbe-Bugle, la deforestación es una avanzada, solo se mantenía en el año 2000, 43.12% de capa forestal, pero se mantuvo hasta el 2008 en 43.70% de cobertura verde (ANAM 2009a, 2009d), significativo trabajo u esfuerzo se realizaron.
Cuadro 1:    Cobertura de bosques de las Comarcas Indígenas, año 2008
Fuente: Adaptado de ANAM, 2009a
Características ecológicas de la eco-región
Los aspectos ecológicos más relevantes de la eco-región Darién-Kuna, son muy conocidos por su exuberante selva tropical húmeda con una gran biodiversidad de avifauna, árboles y plantas. Su vegetación esta formada por áreas en recuperación (regeneración natural), son bosques secundarios debido a la agricultura de tala y quema o agricultura rotativa de nainu[3] (Castillo 2001).

Cuadro 2: Cobertura de boscosa en las Comarcas Kunas
Fuente: Adaptada de ANAM, 2009a

Las tres comarcas kuna cuentan con cobertura boscosa de 86.42% hasta el 2008, pero el Cuadro 2, indica que las coberturas tienden a disminuir. Por ejemplo, la Comarca Kuna Yala [4], en el año 2000 tenía una extensión de bosque cerca de los 2,019.47 km2, y en el 2008 la cobertura de bosque natural era de 86.14% (1,986.73 km2) (ANAM 2009a), un 20% de bosque secundario con sistemas de producción agroecológicos de nainu y en regeneración natural (Castillo 2007, 2001). Lo que significa que la cobertura boscosa de Kuna Yala tiende a disminuir, aunque paulatina, pero significante, la cual es aplicable a otros territorios kunas (ver, Cuadro 2).

Por otra parte, el buen estado de salud de los arrecifes coralinos, en gran medida depende de la existencia de la cobertura boscosa. Es así que encontramos en Kuna Yala el 75% de los arrecifes coralinos saludables en su estado natural, dentro del área protegida de Narganá, y con nuevas especies (descubiertas) para la ciencia a nivel comarcal (Guzmán et al 2002)[5]. Igualmente esta riqueza biológica y geológica también se conserva en los otros territorios kunas, la cual significa que los bosques existen para la vida.
Las causas que influyen en cambios de la cubierta forestal y degradación del bosque
Las principales causas que provocan procesos de deforestación y degradación del bosque se encuentran fuera del sector forestal (ver, cuadro 3). Son factores que generan procesos económicos, sociales y demográficos estrechamente conectados y que establecen entre sí complejas relaciones causales. En consecuencia, para entender estas interrelaciones es preciso distinguir tres tipos de variables: los agentes, las causas inmediatas y las causas subyacentes (Sunderlin 1997).
§   En las comarcas existen cinco tipos de agentes que inciden de manera directa provocando cambios en las cubiertas forestales, los que se traducen ya sea en la degradación de los bosques o en su conversión temporal y/o definitiva por otros usos de la tierra. En forma directa, internamente dentro de las comarcas inciden tres (3) tipos de agentes, estos son: (a) la agricultura de nainu por la pérdida del conocimiento tradicional y por otras causas como la educación formal; (b) pequeños madereros kunas y; (c) monocultivos agrícolas. Agentes exógenos que inciden en las comarcas, son (a) las empresas madereras y, (b) la agricultura de subsistencia y ganadería campesina no kuna.
§  Las causas inmediatas de la eliminación o empobrecimiento de los bosques son aquellos factores que influyen directamente en el comportamiento de los agentes. Existen tres (3)  causas inmediatas: (a) el avance de la frontera agrícola hacia los bosques a partir de la agricultura de nainu, (b) el avance de la frontera agrícola/ganadera hacia los límites o bosques de los territorios kunas y, (c) reclamo de tierras ancestrales.
(a) Avance de la frontera agrícola hacia los bosques. La agricultura que practican los kunas no es en sí misma una causa, sino más bien una consecuencia derivada de causas políticas, globales, planificaciones irreales y tal vez más complejas. La agricultura de nainu (Castillo 2001), se practica en ladera como en tierras planas costeras y aluviales, es una forma para conservar el acceso a la tierra entre los kunas, plantando o dejar árboles útiles en sus sistemas agrícolas, asociado a una gran diversidad de especies vegetales, lo que además permite una gestión sostenible de los suelos de ladera, muy frágiles a la erosión. Se caracteriza por una serie de actividades: cultivos en nainu, roza, tala y quema (controlada), recolección de productos forestales no maderables, caza y pesca. Aprovechamiento de métodos naturales para la renovación de la fertilidad de los suelos, sobre todo el método de “rotación de parcela”, dejando periodos de barbecho[6] más largos después de haber cosechado. Lógicamente cuando hay cultivos mixtos, hay la tendencia a alargar el tiempo de cultivo comparado con cultivos puros o monocultivos. Estos conocimientos tradicionales no se están transmitiendo a la nueva generación de productores agrícolas-forestales.

Aunque las tierras con aptitud para la agricultura se encuentran en el área paralela a la costa, en tierras aluviales planas, el aumento de la población[7], la tecnología inadecuada, la baja fertilidad del suelo que repercuten en una producción insuficiente de alimentos de consumo básico, la pérdida del conocimiento agroecológico y las normas tradicionales sobre la tenencia de la tierra que no permiten un manejo y aprovechamiento sostenible del bosque bajo las nuevas presiones para su uso, ha forzando al agricultor a expandir su frontera agrícola bosque adentro. Una agricultura de tala y quema en tierras de laderas y suelos frágiles, con el consecuente deterioro del recurso forestal y del suelo en las cuencas altas y medias, arrastre de sedimentos que contaminan los ríos cuya agua se utiliza para consumo humano, desaprovechamiento y pérdida de los recursos maderables y no maderables del bosque y la destrucción del bosque de protección. Peor es la situación cuando se trata de cultivar monocultivos, sistema que agotan los recursos de agua y determinan cambios drásticos en los suelos sobre los que se plantan. Es cuando la degradación del bosque inicia su recorrido hasta que los bosques mueren.

Por otra parte, la comunidad kuna, está importando madera y subproductos que fácilmente se pueden producir localmente. Por otra parte los pequeños madereros kunas, están subaprovechando el recurso forestal sin ninguna planificación de manejo e incumpliendo las normas ambientales de su mismo pueblo kuna. Entonces sí existe una subutilización del recurso bosque en áreas apropiadas para la producción forestal. Este subuso y falta de presencia en el bosque favorece que tantos colonos de afuera como aún personas de las comarcas piensen que los bosques sólo son útiles para la agricultura.

La actividad puede demostrar que la agricultura de nainu, asociado a una gran diversidad de especies forestales y vegetales, sustituye de una u otra forma al bosque o sirven de cinturones para que los agricultores kunas no avancen a los bosques naturales de la cuenca alta (Castillo 2001). Las cuencas altas donde nacen los ríos por naturaleza cultural son unidades de conservación (kalu)[8]. Sin embargo, hay que señalar que el sistema de producción por nainu, se encuentran generalmente asociado al minifundio, bajo un régimen de propiedad familiar e individual, asociaciones o grupos de producción.

(b) Avance de la frontera agrícola/ganadera hacia los límites o bosques de los territorios kunas, es evidente. Se acusa que la agricultura de subsistencia no indígena, asociada a la ganadería extensiva que la promueve, en el marco de una desventajosa relación económica, como la causa directa principal de la destrucción y degradación de los bosques nativos del país. No se debe culpar a la “ignorancia” de los agricultores de subsistencia, el cual, sin duda, tiene otras causas que subyacen. La verdad es que el campesino pobre no decide voluntariamente abandonar su tierra natal, adentrarse en el bosque, talarlo y convertirlo en tierra agrícola para luego darle paso a la ganadería. Son las fuerzas nacionales e internacionales que actúan en función de intereses distintos a los suyos. El ir al bosque se hace posible a través de programas viales promovidos por el gobierno, como “la conquista del atlántico” en los años ‘70. Este ejemplo deja claramente expuesto que la deforestación sólo ocurre porque hay una serie de políticas estatales -sociales y económicas- que indirectamente la promueven, es decir, que es el gobierno la causa subyacente y las empresas son los agentes que empujan tales acciones de deforestación y degradación de los bosques.

En las Comarcas de Madungandi y Wargandi, los madereros compran árboles en pie a los comuneros, por una suma ilusoria de B/.50.00 aproximados. El dueño y/o la comunidad autorizan su corte y su venta. Poco a poco el bosque va talándose (ver, cuadro 2). Por eso se hace urgente e indispensable la educación dirigida hacia la revaloración de la cultura ambiental kuna y la demarcación física de las comarcas a fin de garantizar su protección y prevenir la deforestación en los territorios kuna.

(c) Reclamación de tierras ancestrales. Existe un conflicto de uso y aprovechamiento de la tierra limítrofe entre el pueblo kuna de la Comarca Kuna Yala y el Distrito de Santa Isabel, Provincia de Colón, el cual exige tomar medidas que garanticen una toma de decisión consensuado e intercultural entre los actores involucrados (Castillo et al 2005; 2006). Varios autores, citado en Castillo et al (2005), señalan que el pueblo kuna ha vivido, trabajado, y aprovechado estas tierras y sus recursos mucho antes del nacimiento de la República de Panamá en 1903. Es por eso que el pueblo kuna conoce con precisión hasta donde llegaban sus límites, más allá “al este de Punta Escribanos” (Pittier 1911, citado por Heckadon-Moreno 1998)[9]. Las políticas gubernamentales con respecto a los derechos de los pueblos indígenas - particularmente las que afectan sus derechos sobre sus territorios - han sido la causa estructural de muchos procesos de deforestación que no hubieran ocurrido de haber reconocido esos derechos. Como la que ocurrió en verano de 2007, donde hubo un daño ecológico al ser quemado cerca de cincuenta (50) hectáreas de bosque, actividad realizada por los kunas en el área limítrofe en reclamo. Esta acción es consecuencia de lo dicho en líneas anteriores, para mostrar presencia y llamar la atención al gobierno nacional, sobre sus reclamos a sus tierras ancestrales.

§  Causas ocultas o subyacentes de la deforestación y la degradación de los bosques. Sabemos que los bosques están siendo destruidos y con ello su degradación. Se hacen esfuerzos para conservarlos, pero la conclusión es que la deforestación está más ligada a las políticas aplicadas por los gobiernos que a las acciones que desarrollan las comunidades locales. Todo demuestra que son las comunidades locales y no los gobiernos, los que realmente protegen y conservan los bosques.

La deforestación sigue avanzando, porque simplemente no hay voluntad política para decidir sobre el tema (ANAM 2006, 2009a). Sin embargo, los últimos estudios reconocen que el índice de la deforestación anual bajó, pasando de 430,53 km2 en el período 1992-2000 a 134,28 km2 en el período 2000-2008 (ANAM 2009a), (ver, Cuadro 4).

Los estudios son importantes, pero las estrategias se centran en las causas más próximas de la deforestación, y no toman en cuenta las causas subyacentes de la deforestación y la degradación de los bosques, que son múltiples y están interrelacionadas entre sí. Son fenómenos económicos internacionales, tales como estrategias macroeconómicas que ofrecen fuertes incentivos para la obtención de ganancias a corto plazo en lugar de buscar la sustentabilidad a largo plazo. Son criterios de éxito técnico, que no toman en cuenta el impacto ecológico, por ejemplo, sobre el aumento de la producción[10]. También es importante anotar que las estructuras sociales en nuestros países en desarrollo provocan desigualdad en la tenencia de la tierra así como discriminación de los pueblos indígenas, de los agricultores de subsistencia y de los pobres en general, a menor escala u oculta. El consumismo desmedido de los países desarrollados constituye otra de las principales causas ocultas de la deforestación, mientras que en algunas regiones la industrialización no controlada es un factor clave en la degradación de los bosques, afectados por la lluvia ácida provocada por la contaminación generalizada. El avance de la urbanización y construcción de infraestructuras hacia los bosques y manglares, es otra causa oculta de la deforestación, como también lo es la minería e incendio. Debido a su complejidad, es imposible mencionar incluso la mayoría de las causas subyacentes más importantes de la deforestación en este contexto. Como el turismo apoyado por la Ley 2 de 7 enero de 2006, “que regula las Concesiones para la Inversión Turística y la Enajenación de Territorio Insular para Fines de su Aprovechamiento Turístico y dicta otras disposiciones”. La Hidroeléctrica del Bayano que ha hecho desastre ecológico, económico, social y cultural al pueblo de Madungandi, consecuencias que hasta hoy día están pagando nuestros hermanos. Y personas que provocan que los problemas no puedan ser dialogados para una solución[11].

El efecto principal de éstas causas ocultas: el cambio climático (ver, Cuadro 5)
El clima ha estado cambiando por razones naturales durante miles de millones de años. Desde la existencia del ser humano, la tierra se ha calentado y enfriado muchas veces. Las grandes erupciones volcánicas también han provocado enfriamiento de la tierra. Porque al lanzarse grandes cantidades de partículas a la atmósfera se producen nubes que impiden el paso de la radiación solar. Entonces debemos entender que el cambio del clima es un fenómeno natural.

Cuadro 5: Esquema sobre cambio climático
Fuente: ANAM, 2009e

Pero hace 200 años, el clima ha cambiado en forma drástico y rápido. Debido a la actitud irracional de nosotros, el ser humano. Hemos aumentado los gases de efecto invernadero (GEI), se han acumulado más de lo normal en la atmósfera y puesto en peligro a la Tierra. Debido a: (a) el aumento de la tierras de cultivo por la disminución de los sumideros de carbono, incluyendo la deforestación y la conversión de las tierras húmedas, especialmente las tierras turbas, (b) emisiones CO2, por la quema de los bosques, residuos de cosechas, y de la tierra, (c) emisiones CH4, procedentes del cultivo de arroz, (d) el uso del nitrógeno en la agricultura que liberan N2O, y (e) emisiones CO2, procedente de la energía (electricidad y calefacción – 10 Gt, manufactura y construcción, maquinaria agrícola, instalaciones, el transporte, combustión de otros combustibles y emisiones fugitivas), (ver, Cuadro 6).
Cuadro 6: Emisiones de CO2 por sector
Fuente: WRI 2007
Se reconoce que la causa principal, es la deforestación, la cual ha limitado la capacidad de la atmósfera para eliminar el CO2. Recordemos que los árboles toman CO2 (gas de invernadero) y mediante un proceso de fotosíntesis lo transforma en oxígeno. Al cortar los árboles, más y más CO2 se queda en la atmósfera, agravando el problema. Se prevé que la temperatura global media puede subir a lo largo de este siglo entre 1,4 y 5,8° C como consecuencia de las actividades humanas. Cada vez sentimos más calor.

¿Que causas ocultas hemos encontrado en las Comarcas kunas? Lo primero que encontramos son los factores políticos, la concesión de maderas para una industria no controlada, la tenencia o seguridad a la tierra, el reclamo de tierras ancestrales o históricos, falta de una política económica de estado, claras respecto al desarrollo económico en las comarcas kunas, actividades turísticas sin control, la carretera El Llano-Carti, sin normas, sin control, autogestión compartida del área protegida de Narganá, actividades ilícitas desarrolladas por agentes externos en territorios kunas, la pérdida del conocimiento tradicional que no son transmitidos, la falta de mecanismos de aplicación de las normas ambientales comunitarias, y las normas tradicionales relacionadas a la tenencia de la tierra.

Nota: El siguiente trabajo ha sido presentado en versión Power Point, en el Seminario-Taller de las “Causas Subyacentes de la Deforestación y de la Degradación de los Bosques en las Comunidades Indígenas de Panamá”, celebrado el 18 y 19 de mayo de 2007, Hotel Costa Inn, ciudad de Panamá, auspiciado por Global Forest Coalition y Fundación para el Conocimiento Indígena. El trabajo ha sido adaptado y actualizado para esta publicación.

La versión completa del documento se encuentra publicado en la Revista Cultural Lotrería No. 493, Noviembre-Diciembre 2010. 105-124 pp. http://www.asamblea.gob.pa/APPS/LEGISPAN/PDF_LNB/2010_LNB/2010_LNB/2010_493_LNB.PDF


[1] Uno de los grandes líderes y visionario que guió al pueblo kuna
[2] Base legal: Comarca Kuna Yala - Previo a su reconocimiento legal, existió como “Comarca” Tulenega” (Ley de 1870 del gobierno colombiano), que no se reconoció con la separación. En su evolución pueden mencionarse: el Decreto N° 43 de 6 de marzo de 1915 creó la Circunscripción de San Blas; Ley N° 59 de 12 de diciembre de 1930 declaró reservas indígenas unas tierras baldías de la región de San Blas. Ley No. 2 del 16 de setiembre de 1938, crea la Comarca de San Blas y Barú. Se definen sus límites mediante Ley No. 16 del 19 de febrero de 1953 (Gaceta Oficial, Nº 12,042, 7 abril 1953). Mediante Ley N° 99 de 23 de diciembre de 1998 se le denomina Comarca Kuna Yala.
Base legal: Comarca Madungandi - Ley Nº 24 de 12 de enero de 1996 por la cual se crea (G.O., Nº 22,951, 15 enero 1996). La Carta Orgánica Administrativa se adoptó con el Decreto Ejecutivo Nº 228 de 3 de diciembre de 1998.
Base legal - Comarca Wargandi - Ley Nº 34, 25 de julio de 2000 por la se crea (G.O., Nº 24,106, 28 de julio de 2000).
[3] Semánticamente nainu significa “tierra propia” o parcela de siembra bajo sistema agroforestal o policultivos
[4] Es un territorio bien estudiado, cuenta con un área protegida y con un plan de manejo y desarrollo aprobado por el Congreso General Kuna en 1987, declara el establecimiento del área protegida de Narganá, como Comarca de la Biosfera, el mismo documento no fue avalado por INRENARE. Sin embargo INRENARE reconoce la Resolución del CGK, el 2 de agosto de 1994 declarando el área del Corregimiento de Narganá, como Área Silvestre de Narganá, ubicado dentro de la Comarca Kuna Yala (CGK 1987, INRENARE 1994, PEMASKY 1995). Se espera que el CGK, revise y actualice el plan de manejo bajo formato de la ANAM.
[5] A nivel comarcal el 75% de los arrecifes coralinos se encuentran en estado casi destruido, debido a su uso irracional para ampliar áreas que colindan las comunidades y para construcciones
[6] Nainu serred (bosque secundario) – parcela en barbecho largo, de casi hasta 30 a 40 años o más. Los agricultores utilizarían, si las condiciones ecológicas les permiten, neg serred (casa o bosque en barbecho de 80 años o más). Esto significa que los agricultores kuna no siempre utilizan bosques vírgenes (sapur) (Castillo 2001).
[7] Ocurre un fenómeno en las Comarcas Kunas (pueda que sea generalizado a todas las poblaciones rurales a nivel del país), la población aumenta, pero no en las Comarcas, sino fuera de las Comarcas, en barriadas en las ciudades principales del país. Por eso pareciera, que las tierras en las comarcas aún no son afectadas drásticamente.
[8] La cultura kuna prohíbe que se moleste o se toque a estas unidades de conservación, porque son lugares sagrados donde en estos ecosistemas muy particulares viven especies de vida silvestre sagradas. Su perturbación redunda en daños a la sociedad y a la misma naturaleza
[9] El gobierno de la Gran Colombia, en 1870 crea Tulenega, que incluye las tierras ubicadas dentro del área en conflicto hasta Portobelo (Morales Gómez 1995; Roldán Ortega 2000).  Otra fuente: Secretaría de lo Interior i Relaciones Esteriores. Memoria al Congreso de Colombia, 1871. Bogotá. 22-27 pp.
[10] Jean-Paul Porterie (1997), pone de relieve la distancia que existe entre la dimensión técnica de la seguridad alimentaría y las condiciones concretas necesarias para la satisfacción de las necesidades alimentarías de la población mundial, en especial de los marginados. Además indica que la FAO para el 2010, había señalado el aumento de la producción agrícola, la cual dependerá esencialmente de la intensificación de la agricultura en los países en desarrollo.
[11] Artículo de OKKE ORNSTEIN con fecha 6 de septiembre 2009 publicado en la página:

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