4 de junio de 2016

MANEJO FORESTAL TRADICIONAL: PLAN DE MANEJO FORESTAL DEL PUEBLO GUNA, PANAMA

Geodisio Castillo

A partir del año 80, en Gunayala ha ocurrido muchos eventos relacionados con la conservación de los recursos naturales, diversidad biológica y cultural. La planificación estratégica fue la base para direccional la búsqueda de alternativas viables y sostenibles por el desarrollo de la Comarca desde adentro. Hay informes o experiencias de dichas actividades, pero muchos de ellos no son conocidas por falta de publicidad. Y la que presentamos es sola una de ellas (resumen). Dichos estudios o informes deben reposar en la oficina o en la biblioteca del Congreso General Guna, porque finalmente al Congreso se le entregan los informes.

 RESUMEN

1.                  INTRODUCCIÓN

El estudio de las actividades de manejo forestal de los agricultores gunas de Panamá tuvo la finalidad en obtener información general sobre el uso de la tierra, particularmente en la producción forestal y agroforestal guna y estudiar en la medida en que el desarrollo de estos sistemas tradicionales podría mitigar el cambio climático minimizando el avance de la agricultura de tala y quema a los bosques existentes en el área de estudio.
 
Llevando sustento a la casa, Gardidummad (río). Foto: Gubiler
El interés que existe en innovar y desarrollar el manejo forestal y los sistemas agroforestales tradicionales obedece al interés y la necesidad del pueblo guna para mejorar su calidad de vida en primer lugar a nivel económico, socio-cultural y ecológico. Algunos estudios o informes realizados, previo al actual (Castillo y Beer 1983; De León 1988; Castillo y Amador 1995; Castillo 2001, 2006), recomiendan hacer mayor estudio sobre los sistemas de manejo forestal, agroforestal y recursos genéticos gunas a partir del conocimiento tradicional.

Este estudio nos ofrece información general que permita orientar a la población para mejorar e innovar el manejo forestal y agroforestal tradicional y facilitar información sobre los diferentes productos forestales que requiere la población para satisfacer sus necesidades básicas alimentarias, económicas y ambientales.

La comunidad de Cangandi de la Comarca Gunayala, tuvo el reto de aplicar los conocimientos tradicionales de manejo forestal y agroforestal bajo el diseño o guía de un Plan de Manejo Forestal Participativo (PMFP).  Al igual otros cuatro planes de manejo forestal participativo fueron elaborados para las áreas de Nergala, Narwadi, Niadub y Ubgisucun. El trabajo fue realizado por un equipo técnico de profesionales gunas con participación de las comunidades mencionadas.

La forma utilizada para conservar acceso a la tierra en Gunayala, es la plantación de árboles útiles en sus sistemas agrícolas, asociado a una gran diversidad de especies vegetales, denominado nainu[1] por los gunas, lo que además permite una gestión sostenible de los suelos de ladera, muy frágil a la erosión. La agricultura de nainu (Castillo y Beer; 1983; Castillo, 1985), también es practicada en tierras planas costeras y aluviales. Se caracteriza por una serie de actividades: cultivos en nainu, roza, tala y quema, recolección, caza y pesca. Aprovechamiento de métodos naturales para la renovación de la fertilidad de los suelos, sobre todo el método de «rotación de tierra o parcela» en nainu serred (bosque secundario).

El manejo forestal bajo el sistema de agricultura de nainu, asociado a una gran diversidad de especies forestales y vegetales, sustituye de una u otra forma al bosque, por lo tanto, hace su función de servicio ecológico de mitigar el cambio del clima y sirven de cinturones para que lo agricultores gunas no avancen a los bosques naturales de la cuenca alta.

Cada vez se reconoce más el valor de los sistemas de conocimientos locales del ambiente y los sistemas indígenas de ordenación de los recursos, anteriormente considerados arcaicos, antieconómicos, causa de deterioro del ambiente, hoy se considera como una estrategia de aprovechamiento forestal ecológicamente viable (Cox y Atkins, 1979; Warner, 1994; Memoria, 1999).

Sin duda estas prácticas ancestrales tienen un gran mañana para los pueblos como los gunas. Pues la vida del pueblo guna gira alrededor del bosque y sus recursos vivientes. El amplio conocimiento del ambiente y de los recursos naturales, ha mantenido la existencia del pueblo guna hasta hoy en día y no necesita reducir las emisiones producto de la deforestación y la degradación forestal (REDD) y contribuyen a la conservación, el manejo sostenible y el mejoramiento de las existencias de carbono de los bosques (REDD+).

2.                  MANEJO FORESTAL TRADICIONAL

El manejo forestal y los sistemas agroecológicos y/o agroforestales tradicionales gunas siempre tienen una relación ecosistémico o intrínseco. Estos conocimientos siempre han sido actividades ordenadas y planificadas dentro de las cuencas hidrográficas (Castillo 2001, 2006). Las cuencas como unidad de manejo natural siempre han integrado a los pueblos indígenas y su entorno. El pueblo guna aprovecha las cuencas hidrográficas para establecer sus parcelas agroforestales.

Hay pocos estudios sobre los conocimientos de manejo forestal y agroecológico tradicional (Castillo 2001, 2006), mientras los conocimientos se pierden. Castillo y Beer (1983), realizaron el estudio para obtener información general sobre el uso de la tierra, particularmente en la producción y manejo forestal y agroforestal, también para identificar los usos y manejo de árboles, plantas silvestres o cultivadas y los sistemas agroecológicos y/o agroforestales existentes en el área. Cita cuantiosa información de especies arbóreas y de especies cultivadas que se siembran en combinaciones, e infinidades de combinaciones multiestratificadas. Cita 72 combinaciones agroforestales, solamente para la región Gardi.

El uso de la tierra en Gunayala está cambiando. Se puede decir, que la práctica común hoy en día en una agricultura de nainu, son cultivos continuos de duración entre 1 a 6 años. Pero aún persiste el conocimiento de dejar, luego de los cultivos, las parcelas en descanso por más de 4 a 14 años (nainu nussuggwa - bosque secundario joven); actualmente muy pocos dejan que el nainu serred (bosque secundario viejo) se desarrolle hasta 20 años o más. La gran mayoría tiende a utilizar nainu maduled (rastrojo), de 1 a 3 años de descanso. Lógicamente cuando hay cultivos mixtos, hay la tendencia a alargar el tiempo de cultivo comparado con cultivos puros o monocultivos.

El pueblo guna o los agricultores necesitan rescatar los conocimientos tradicionales y los recursos genéticos sobre el uso de la tierra, si continúan con esta tendencia de acortar el período de barbecho, llevarán a la destrucción o deterioro del suelo o a la muerte del bosque, (ver, Esquema 1).

En la Comarca Gunayala, los sistemas agrícolas de nainu o parcela de siembra se desarrollan en seis categorías de tenencia: tierra heredada, tierra propia, tierra familiar, tierra comunal, tierra de asociaciones o grupos y tierra prestada. Pero este sistema se encuentra generalmente asociado al minifundio, bajo un régimen de propiedad familiar e individual: (a) propiedad parcelas privadas para usufructo y, (b) propiedad colectiva. A estas dos formas de categorías de manejo de la tierra, una tercera forma de uso de la tierra es el (c) uso tradicional de recursos de los bosques.

El conocimiento del suelo a través de la vegetación original y/o secundaria existente, del tiempo o el clima son factores decisivos en la agricultura o tipo de cultivo que se debe sembrar en la parcela o el sistema de manejo que se debe aplicar. Por lo tanto, el agricultor guna zonifica el uso de la tierra, para su mejor manejo, basado en su conocimiento tradicional, tomando en cuenta a la cuenca como la base de la planificación y el nainu como la unidad de trabajo.

El uso de la tierra bajo sistema agrícola de nainu se basa en el ciclo de barbecho. Sin embargo, existe la tendencia que el ciclo largo de barbecho (60 años o más) va disminuyendo a un ciclo de barbecho corto (10 años o menos), ver esquema 1.

El barbecho o barbecho forestal, es la vegetación que crece en un área durante un período de descanso, que por lo general no es suficientemente largo para que reaparezca la vegetación original.

En el uso de la tierra hay una secuencia que se inicia con el barbecho de bosque (propiamente la roza), barbecho de matorral, barbecho de malezas, cultivos anuales y cultivos múltiples.

Se pueden distinguir dos tipos de barbechos:

  • barbecho económicamente mejorado, donde las plantas económicas son introducidas al barbecho y;
  • los barbechos biológicamente mejorados, donde las plantas son introducidas por su capacidad de restaurar la fertilidad del suelo o suprimir el crecimiento de malezas


El objetivo de dejar que el suelo descanse, es para desarrollar o regenerar una vegetación de barbecho compuesto de arbustos y árboles, la cual poco a poco restablece la capa vegetal del suelo.

Dentro de las tenencias de tierra mencionadas, los diferentes sistemas agrícolas de nainu que practican los gunas son las que se describe a continuación:

Sistema bosque-cultivos temporales-barbecho, o cultivo en tierras de laderas
Esta práctica se realiza en laderas, donde la vegetación se seca rápidamente y el viento y la lluvia contribuyen a lavar pronto la poca capa fértil del suelo. Conociendo eso el agricultor practica la agricultura en forma secuencial o cíclica de parcela rotativa basada en el barbecho planificado. El ciclo de corte y quema tiene seis etapas: la selección del sitio, desbroce, quema, plantación, deshierbe y protección, cosecha y barbecho.

El bosque original (neg sered o nainu sered) se corta, se aprovecha los materiales del bosque, en algunos casos se quema los residuos y la tierra se cultiva por pocos años (3 a 5 años). Los agricultores conocen que la fertilidad del suelo está relacionada a la existencia de los árboles. Por eso prefieren trabajar la tierra en bosques maduros, porque saben que pueden obtener buenos cultivos.

Las parcelas desbrozadas y quemadas, se utilizan primeramente para los cultivos de maíz (oba – Zea mays), oros sibbu (Oryza sativa) u oros ginnid (Oryza rufipogon), o cereales que exigen mayores nutrimentos. En la etapa de barbecho que sigue antes de la siembra de la mama o yuca (Manihot esculenta), la maleza no tiene tiempo de crecer. De ahí sigue el cultivo de mama que no requiere o tolera suelos no muy buenos como la competencia de las malezas. En esta primera etapa de nainu, el aprovechamiento de los cultivos anuales, que requieren mucha luz solar, cambia gradualmente por los cultivos tolerantes a la sombra, como el otoe (Xanthosoma sagittifolium.), cacao (Theobroma cacao), plátano o banano (Musa sp.), entre otros; junto a los árboles o frutales forman estratos diferentes.

Según Castillo (1985), como por lo general las parcelas que se sitúan allí están en zonas de naba ginnid o nabsaa (suelo arcilloso rojo y pesado), los cultivos no pasan de 1 a 3 años, en algunos casos hasta 5 años y dejado en barbecho por 15 a 20 años o más. En naba goroguad (suelo de color chocolate claro) de textura más liviana el barbecho es de 4 a 8 años.

Durante el desbroce se acostumbra proteger plantas y árboles valiosos que sirvan para madera para construir cayucos, artesanía entre otros, medicina y frutas, como el roble (Tabebuia pentaphyla), el almendro del monte (Dypterix panamensis), el espavé (Anacardium excelsium), la jagua (Genipa americana), la guaba (lnga sp.), entre otros. En el terreno desmontado pocas veces se trata de sembrar consecutivamente el mismo cultivo. La experiencia les indica, que los cultivos intercalados y/o mixtos, dan mejores resultados.

El nainu sigue su ciclo hasta llegar a su etapa de neg sered, por un período de recuperación de 30 años o más. La sucesión natural puede recomenzar y, muchas veces, estas prácticas contribuyen activamente al restablecimiento final del bosque (Warner, 1994).

Sistema agricultura-agrobosque-agricultura o huertos familiares
Este sistema juega un papel muy importante entre los agricultores guna y de hecho de la familia. Esta práctica agrícola es de uso intenso, y se realiza en zonas costeras o planas de suelos aluviales o en naba sissid (suelo negro). Este suelo es el más preferido por ser un suelo fértil que puede mantener la producción de los cultivos por largo tiempo (de 5 a 10 años) y dejarlo en barbecho por menos tiempo. El uso del fuego controlado es más frecuente, para eliminar la vegetación secundaria.

Huertos ribereños de «buggi» (Ipomoea sp.)
Este sistema es temporal, porque los terrenos se preparan en diciembre, apenas bajan los ríos, dejan acumulada arena aluvial. En este terreno, ubicado a las orillas de los ríos se preparan pequeños huertos; es decir, cortan o limpian las plantas herbáceas llamadas puggi, que crecen a lo largo de las orillas de los ríos. Estas plantas si no son quemados se cortan y los dejan pudrirse, sirven de abono orgánico o verde. En estos suelos aluviales rico en nutrientes, húmedo y de buen drenaje, los agricultores los aprovechan para la siembra de oba antes de la lluvia, porque con la lluvia estos terrenos son inundados.

Huertos en islas coralinas
Tradicionalmente las islas coralinas han sido utilizadas para plantaciones de cocales (Cocos nucifera). Pero éstas siempre se encuentran asociadas al cultivo de masi y frutales.  A esta asociación también se le asocia animales silvestres, como la iguana verde y los cangrejos. Son animales consumibles. Actualmente las plantaciones de coco se encuentran en su etapa senil. La renovación de estas plantaciones es necesaria, si se quiere mantener la producción sosteniblemente.

Sistema agricultura con árboles en linderos
La característica más sobresaliente de este sistema tradicional es la utilización de diferentes combinaciones de árboles y frutales como sombra de cultivos anuales y/o perennes en policultivos. Los árboles, principalmente las frutales, como mango (Mangifera indica), aswe (Persea americana), nalub (Bactris gasipaes) entre otros, se encuentran en el perímetro del nainu, o parcelas, sirviendo como linderos; porque en los nainugan no existen cercos o alambrados.

Si las parcelas no mantienen cultivos anuales, las parcelas se dejan en nainu maduled, es decir, en rastrojos, otra forma de barbecho, manejados para aprovechar la producción de leñas y postes para construcción.

Uso tradicional de recursos de los bosques
Al mirar hacia las montañas desde la comunidad, lo que uno inmediatamente admira es la vestimenta verde del bosque: bosque secundario viejo (neg sered -más de 90 años), desde hasta unos 200 msnm, pero no así al que llaman sabbur o nabsaagan (bosque virgen). El bosque virgen no existe, ha sido aprovechado en forma sostenible, por la recolección de plantas medicinales y alimento, sacar productos forestales no maderables (PFNM), como la paja toquilla o bellota Cardulovica palmata, raicilla Psycotria ipecacuanha, palma werug (Manicaria saccifera Gaertn.) y sosga (guágara - Crysophila warscewiczii), que sirven para techos de casa, ila (jira - Socratea exorrhiza), irsu (corneto - lriartea deltoidea), signugar o masque caña brava (Bactris sp., coloradensis), masar (caña blanca Gynerium sagitattum), para paredes de casa, entre otros; sacar selectivamente maderas para construcción y artesanía.

Según Castillo y Beer (1983), el pueblo guna utiliza 36 especies de árboles que sirven para construir cayucos. Para leña utilizan 32 especies, para la construcción de chozas tradicionales se utilizan 40 especies de árboles que sirven de postes o estructura. Muchos productos forestales y no maderables provienen del bosque para uso artesanal, medicinal y alimento (Ver, Cuadro 1). El mejor techo de una vivienda guna y con duración hasta más de 20 años aproximados es la hoja de la palma werug (Manicaria saccifera), muy cotizado entre las comunidades, el valor de la hoja se encuentra entre los 0.20 a 0.25 centavos el balboa. El sargi (Heteropsis oblongifolia)[2], es una liana, planta que germina sobre el suelo y las plántulas trepan a un árbol huésped en el dosel bajo. Una vez que el tallo se ha establecido, descienden las raíces aéreas y eventualmente maduran y se expanden en el suelo. Las raíces fuertes y flexibles de esta liana sirven como material de amarre en construcción de viviendas guna y también sirven en cestería.

             Cuadro 1. Productos No Maderables explotadas en la comunidad de Cangandi

Especie
Nombre común
Parte aprovechada
Clase de tamaño
Estrato Bosque Primario
Heteropsis oblongifolia)
Welfia georgii
Osteophloem platyspermum
Socratea exorrhiza


Bejuco real
Palma Conga
Sabba (guna)
Palma jira

Bejuco
Hojas
Madera
Tronco


Planta adulta
Juveniles y adultos
Árboles
Adulta

Del bosque se saca materia orgánica como abono natural. Los agricultores guna utilizaron los recursos naturales renovables en la aplicación de abonos naturales u orgánicos, tales como güiba - coquillo (Jathropha curcas), obser - cycas (Zamia skinneri y Z. cunaria), masar - caña blanca (Gynerium sagittatum) su parte blanda, sichi o sabdur - jagua (Genipa americana) triturada para mezclarlos con las semillas y también igli-sa para mezclarlos con la tierra, donde se van a sembrar. Entonces la presencia de hormigueros es importante, pero no cerca de las parcelas cultivadas.

El bosque ofrece muchos servicios para el pueblo guna, los árboles o plantas como sangre de drago (Croton lechleri), especie pionera que crece en claros o rozas abandonadas, ambiente ideal para que el Croton crezca rápido vertical y en diámetro. Además, tiene la capacidad de rebrotar a partir de estacas cortadas. Así como la uña de gato (Uncaria tomentosa), el Croton tiene una estrecha asociación con desmontes antrópicos, los cuales indican en conjunto un alto potencial para el manejo, conservación y restauración de tierras (Alexiades 2004).

Esta forma de seleccionar, regenerar y plantar árboles para restablecer la fertilidad del suelo, se llama barbecho mejorado. En otras palabras, si lo dejamos más tiempo estamos alimentando a la Madre Tierra, lo estamos nuevamente vistiéndola de verde, estaríamos conservando la biodiversidad, los recursos genéticos y restaurando la tierra. Estaríamos protegiendo los bosques donde hay lugar al galu (sitio sagrado, con ecosistema muy particular).

Finalmente, si los conocimientos tradicionales son diseminados como tal y las que se están perdiendo son rescatados, y se promueve la protección y el uso sostenible de la agricultura de nainu y de los bosques, si los derechos de los pueblos indígenas son reconocidos en su totalidad, y si el financiamiento sostenible es puesto en su lugar, entonces las nuevas políticas hacia los bosques y el clima podrían ofrecer oportunidades para resolver asuntos de derecho territorial de larga lucha, promoviendo una conservación comunitaria de los territorios y una administración descentralizada de los bosques de base comunitaria.

Referencias:

Alexiades, M. N., 2004.  Sangre de drago (Croton lechleri). En: Explotando el mercado verde: certificación y manejo de productos forestales no maderables /Patricia Shanley y otros (eds.) /. Pueblos y plantas, Norad comunidad. 150-169 pp.

Castillo, G. y J. Beer, 1983. Utilización del bosque y de sistemas agroforestales en la Región Gardi, Kuna Yala (San BIas), Panamá. CATIE/UNU, Turrialba, Costa Rica. 55 p.

Castillo, G., 1985.   Es sistema de "nainu" en Kuna Yala: Perspectivas para el desarrollo. Abya Yala, año I, No. I, Centro de Investigaciones Kuna, Panamá. 2- 12 pp.

Castillo, G. y C. Amador, 1995.   Informe Final a la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT) sobre el Pre-proyecto: Elaboración de plan de manejo integrado para el Corregimiento No.1 de la Comarca Kuna Yala (100,00 has.), con miras al desarrollo agroforestal (18,000 has.), bosques de producción (22,000 has.) y protección de cuencas (60,000 has.). PEMASKY/AEK, Panamá. 17 p.

Castillo, G., 2001.   La Agricultura de “nainu” entre los Kunas de Panamá: Una Alternativa para el Manejo de Bosques Naturales. Etnoecológica, Vol. 6, No. 8, 84-99 pp.

Castillo, G., 2006.   Capacitación en técnicas de agroecología según los conocimientos tradicionales indígenas. Período: del 8 de mayo al 15 de junio de 2006. PMII, ACICAFOC, CICA, CCAD. Panamá, República de Panamá, septiembre de 2006. 60 p. + 5 anexos.  Informe final del consultor

Cox, G. W. y Atkins, M.O., 1979. Agricultural Ecology. San Francisco: W.H. Freeman and Co.

De León Guerrero, A., 1988. Uso actual de la tierra y la aptitud de la tierra con respecto a los sistemas agroforestales en la cuenca del río Gardi Dummat, Kuna Yala, Panamá. Tesis para optar al grado de Mg. Sc. Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), Subdirección General adjunto de Enseñanza, Programa de Posgrado. Turrialba, Costa Rica. 179 p.

MEMORIA, 1999.   Segunda Jornada Indígena Centroamericana sobre Tierra, Medio Ambiente y Cultura, 26 de julio al 1 de agosto de 1999. El Salvador, C.A. 560 p.

Warner. K., 1994La agricultura migratoria. Conocimientos técnicos locales y manejo de los recursos naturales en el trópico húmedo. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Desarrollo Forestal Comunitario, Nota 8. Roma. 80 p.



[1] Semánticamente, "nainu" significa "tierra propia" o parcela de siembra
[2] Dos estudios científicos recién realizados y publicados en las revistas científicas Biotrópic y Ecology, indican que a medida que los bosques responden a tendencias climáticas secas, el aumento en la densidad de las lianas será una carga para los árboles que suprimirá el crecimiento y la diversidad de especies. Con apoyo del HSBC Climate Partnership Smithsonian estudia el efecto de lianas y cambio climático en bosques. El cual ayudará a esclarecer la historia de cómo los bosques responderán al cambio climático (alvaradom@si.edu, www.stri.org)

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