1 de agosto de 2015

Adaptarse al cambio climático asegura la alimentación

Geodisio Castillo

Nos acercamos al umbral más importante que la vida humana enfrentará, el cambio climático, al que los agricultores deben adaptarse. ¿Por qué ellos?, porque la alimentación es la base de la vida, siempre hemos dependido de la agricultura y el bosque. Será necesario modificar – quizás radicalmente – los sistemas productivos, incluyendo los cultivos en los que estos sistemas están basados. El cambio climático amenaza a todos, sin ninguna excepción; sin embargo, es el sector agrícola, donde el impacto es inmediato y con consecuencias potencialmente catastróficas para la vida humana, como también para la vida silvestre.
 
Huerto familiar o casero de nainu en Armila, Gunayala. Foto: Gubiler
Notamos que el cambio del clima es irreversible, va a una gran velocidad. Se pronostican altas temperaturas y alteraciones radicales en los patrones de lluvias que los agricultores jamás han visto (Smith, et al, 2015). En Gunayala el agua no ha caído como se esperaba, aún los vientos del norte no se quieren ir. Esto nos indica con certeza que sí vamos a ver cambios en el clima, y seguro que serán nada diferentes a los tsunamis y/o terremotos ocurridos recientemente, serán catastróficas.

Los ciclones tropicales causarán daño en los cultivos de ecosistemas costeros, mientras que al subir el nivel del mar los acuíferos costeros se salinizarán. En zonas semiáridas se espera una mayor frecuencia y severidad de sequías y calor excesivo, condiciones que pueden limitar significativamente el crecimiento y rendimiento de los cultivos.

En muchos países, la población rural más pobre vive en áreas expuestas y marginales, y en condiciones que los hacen muy vulnerables a los impactos negativos del cambio climático. Y Gunayala es una estas regiones vulnerables. Las consecuencias del cambio del clima para estas regiones marginales y en ambientes frágiles, sus cultivos básicos de subsistencia serán severamente destruidas.

Se nota sin equivocarnos que el cambio climático está aumentando los riesgos para los agricultores, no hay otra forma que adaptarse al clima. Los agricultores dules lo sienten, entonces no hay otro que hacer cambios o innovar adaptando nuestros sistemas de producción de nainu para seguir alimentando a nuestra población.

De allí, la importancia de rescatar o revalorar fomentando nuestros sistemas de producción agroforestal de nainu, como así recuperar nuestras semillas nativas que por desuso se pierde. Nuestro de sistema de producción agroforestal de nainu, minimiza las pérdidas en productividad mediante la mayor utilización de variedades nativas tolerantes a la sequía, a las plagas, captación de agua, policultivos, recolección de plantas del bosque, son una serie de técnicas, que últimamente los científicos están valorando los conocimientos ancestrales.

A pesar de cultivar en ambientes marginales de tierra, con variabilidad climática no predecible y un uso muy bajo de insumos externos, estos conocimientos contribuyen de esta forma a que a los agroecosistemas tengan una capacidad de resiliencia notable ante los continuos cambios económicos y ambientales, además de contribuir sustancialmente con la alimentación local, regional y nacional. Este desempeño está relacionado con el alto nivel de agrobiodiversidad que caracteriza a los agroecosistemas tradicionales, lo cual tiene efectos positivos en el funcionamiento del agroecosistema.

La diversificación de cultivos es, por lo tanto, una estrategia importante para el manejo del riesgo de la producción en sistemas agrícolas pequeños. En general, los agroecosistemas tradicionales son menos vulnerables a la pérdida catastrófica porque, en caso de pérdidas, la amplia diversidad de cultivos y variedades en los diferentes arreglos espaciales y temporales generan compensaciones. En la mayoría de los casos, los agricultores mantienen la diversidad como seguro para enfrentar el cambio ambiental o futuras necesidades sociales y económicas.

Reconocimientos ancestrales

Los pueblos indígenas han dejado plasmados sus conocimientos, adaptados a condiciones ambientales cambiantes. Como ejemplo, nuestro sistema de producción agroforestal de nainu, y cito otros según investigaciones hechas por científicos.

Sistemas de cultivos múltiples o policultivos de nainu
Los policultivos exhiben una mayor estabilidad y menor declinación de la productividad durante una sequía que en el caso de monocultivos. En Gunayala estas prácticas son realizadas en zonas planas costeras y en laderas. Las prácticas realizadas en laderas, donde la vegetación se seca más rápidamente y el viento y la lluvia contribuyen a lavar pronto la poca capa fértil del suelo, hace que el agricultor practique la agricultura de nainu en forma secuencial o cíclica de parcela rotativa basado en el barbecho planificado (Castillo, 2001).

Según Castillo y Beer (1983) y Castillo (2001), estos sistemas de cultivos múltiples también se practican en huertos familiares. Esta práctica agrícola es de uso intenso, y se realiza en zonas costeras o planas de suelos aluviales o en napa sissid (suelo negro). Este suelo es el más preferido por ser un suelo fértil que puede mantener la producción de los cultivos por 5 a 10 años y dejarlo en barbecho por menos tiempo. El uso del fuego controlado es más frecuente, para eliminar la vegetación secundaria. La inclusión de árboles dentro del nainu no es muy frecuente, debido al uso del fuego. A pesar de esta restricción, la regeneración natural del bosque es común, y la práctica del asocio de cultivos con árboles maderables y frutales comienza a incrementarse en la región, convirtiendo parcelas de bosque secundario a mezclas de cultivos perennes y anuales.

Otra de las características de este sistema es la inclusión de árboles como linderos de nainu, es decir, es la utilización de diferentes combinaciones de árboles y frutales como sombra de cultivos anuales y/o perennes en policultivos. Los árboles, principalmente las frutales, como mango (Mangifera indica), assue (Persea americana), nalub (Bactris gasipaes) entre otras, se encuentran en el perímetro del nainu, o parcelas, sirviendo como linderos, no existen cercos o alambrados.

Si los nainus no mantienen cultivos anuales, estos se dejan en nainu matuled, es decir, en rastrojos manejados para aprovechar la producción de leñas y postes para construcción.

Las modalidades de plantación que practican los dules en sistemas agroforestales y policultivos casi no han sido estudiadas, Castillo y Beer (1983), cita cuantiosa información de especies arbóreas y de especies cultivadas que se siembran en combinaciones, e infinidades de combinaciones multiestratificadas. Cita 72 combinaciones agroforestales para la Región Gardi.

En fin, los agricultores dules siembran sus cultivos en arreglos agroforestales utilizando la cobertura de los árboles para proteger los cultivos contra vientos o fluctuaciones extremas en microclima y humedad del suelo. La presencia de árboles en los nainus agroforestales constituye una estrategia clave para la mitigación de los efectos impredecibles debidos a las variaciones microclimáticas. Además también dejan hojas o todo material orgánico del lugar como mulch en el suelo como cobertura que reduce la temperatura, la evapotranspiración y protege los cultivos de la exposición directa al sol, así como de la lluvia.

Uso de la diversidad genética local
Muchos agricultores pobres explotan la diversidad intraespecífica mediante la siembra simultánea y en el mismo campo, de diversas variedades locales que, en general, son más resistentes a la sequía (Altieri y Nicholls, 2009).

En Gunayala, es más notoria la diversidad genética local en huertos islas coralinas, asociaciones del cultivo de ogob (Cocos nucifera), masi (Musa spp.) y frutales, con presencia de animales silvestres, como la iguana verde, los cangrejos, entre otros. Estos animales forman parte de la dieta de los dules, recolectándose alrededor de los cultivos.

Waru-warus
Hace aproximadamente 3,000 años, un sistema ingenioso de campos elevados evolucionó en las altiplanicies de los Andes peruanos. Según evidencia arqueológica aquellos, waru-warus o plataformas, rodeados de zanjas llenas de agua, podían producir cosechas abundantes, a pesar de las inundaciones, sequías y heladas, frecuentes en altitudes de casi 4.000 msnm (Erickson y Chandler, 1989).

Sistemas de cosecha de agua en ambientes secos
Uno de los grandes desafíos del planeta es cosechar agua, mantener el agua para el bien de la humanidad, de allí los cultivos para la alimentación. El problema es que grandes volúmenes de agua se pierden por escorrentía superficial, evaporación y percolación profunda. El desafío es cómo capturar esa agua y ponerla a disposición de los cultivos en épocas de escasez (Reij y otros, 1996). Aunque la cantidad de precipitación que puede utilizarse efectivamente para el crecimiento de los cultivos en estas tierras es baja, muchos agricultores han creado innovadores sistemas de cosecha de agua que capturan y aprovechan la precipitación limitada (Barrow, 1999). Aquí citamos algunos ejemplos de sistemas tradicionales de cosecha de agua.

Los papago y otros indígenas de las zonas semiáridas de América del Norte
En estas zonas semiáridas el agua es el principal factor limitante, las experiencias de los indígenas seri, pima, papago y otros grupos, ofrecen opciones locales para agricultura que solo depende de las lluvias. Estas culturas han usado múltiples especies vegetales del desierto con alto contenido nutritivo como recurso básico para la producción de alimentos en forma apropiada al clima de estas zonas. Algunas de ellas han desarrollado técnicas agrícolas que utilizan canales hechos a mano, terrazas, bermas y otros medios, con el fin de minimizar la pérdida de agua de lluvia por escorrentía. Además, los agricultores nativos manipulan la flora silvestre de los campos inundados eliminando o protegiendo y cosechando especies seleccionadas (Nabhan, 1979).

Los otomí del valle del Mezquital, México
Este valle, que forma parte del sistema montañoso central de México, ha estado habitado por el grupo étnico otomí o hñähñü desde la época precolombina. Los otomí establecieron asentamientos permanentes basados en una agricultura de secano, y construyeron estructuras para la captura de agua (Toledo y otros, 1985). Según los estudios de Johnson (1977), el manejo de recursos naturales que practicaron los otomí refleja un nivel de producción diversificada, adaptada a los diversos paisajes del valle de Mezquital, así como un énfasis en la agricultura de secano y uso intensivo del maguey (Agave spp.).

Y así en otros países como África estos sistemas de captación de agua, aplicando los conocimientos locales han podido solucionar la problemática que hoy se vive el cual ahondará más en el futuro.

Sistemas de producción actuales dejarán de ser viables

No solo los científicos reconocen y aceptan, sino los mismos agricultores, que en muchos lugares del mundo los actuales sistemas productivos dejarán de ser viables en el futuro, poniendo en duda la seguridad alimentaria local y mundial.

Es inevitable el cambio climático, la cual atenta contra los actuales sistemas agrícolas y representa una amenaza directa a la seguridad alimentaria mundial. Si el agricultor no logra adaptar su sistema productivo a las nuevas condiciones climáticas, se verá obligado a encontrar otra fuente de ingresos o de subsistencia, o abandonar el lugar. Para la mayoría de los agricultores pequeños y medianos del mundo, adaptarse será crucial, porque el no poderlo hacerlo implicaría hambruna, desestabilidad social y económica, y migraciones masivas desde las zonas rurales hacia las ciudades. Para adaptar los sistemas productivos al cambio climático, es preciso contar con los elementos básicos para poder responder a las nuevas condiciones de producción. El elemento más básico para la adaptabilidad de la producción es el aprovechamiento de la diversidad genética que existe dentro de las especies cultivadas.

Tal y como Charles Darwin (1859, 1868) nos explicó con tanta elegancia, la diversidad es la base sobre la cual la selección de los mejor adaptados puede ocurrir para permitir la evolución de las especies y de los cultivos. Este principio fundamental de la biología evolutiva rige igual para las especies silvestres como para las domesticadas. Para que las plantas cultivadas y los agroecosistemas puedan evolucionar y adaptarse exitosamente al cambio, es imprescindible contar con una amplia diversidad genética.

Se calcula que existen unas 30,000 especies de plantas silvestres que son comestibles, y unas 7,000 especies que tienen algún registro de uso humano para la alimentación (FAO 1997). Aunque representan una gran diversidad de plantas comestibles, existe muy poca información sobre las propiedades nutritivas, características agronómicas y potencial de aprovechamiento para la gran mayoría de estas especies silvestres. Solamente no más de 500 especies de cultígenos o plantas que están domesticadas y solamente una fracción de ellas es aprovechada. Además nos olvidamos de la importancia de los recursos genéticos para la sostenibilidad de la agricultura, olvidando muchos de estos cultivos marginados o infrautilizados que conforman un importante porcentaje - mucho más de 50% - de la totalidad de la agrobiodiversidad domesticada disponible. Estos están sufriendo una erosión lamentable de su diversidad y algunos están en peligro de perderse. Poca atención han recibido de la comunidad científica[1].

A manera de conclusión

Podemos señalar que el cambio climático definitivamente, afectará a miles de familias de agricultores, tanto tradicionales campesinas y de los pueblos indígenas en países en desarrollo (Morton, 2007)

También es cierto que muchos de los sistemas tradicionales en muchas áreas rurales sirven como modelos de sostenibilidad que ofrecen ejemplos de medidas de adaptación a los ambientes cambiantes, desarrollando sistemas diversos y resilientes en respuesta a las diversas restricciones que han enfrentado a través del tiempo. Estos ejemplos de adaptación pueden ayudar a millones de pobladores rurales a reducir su vulnerabilidad al impacto del cambio climático (Altieri y Nicholls, 2009)

La organización de productores y otros interesados, alrededor de proyectos para promover la resiliencia agrícola al cambio climático, debe hacer un uso eficaz de las habilidades y conocimientos tradicionales, ya que ello proporciona una plataforma para el aprendizaje y la organización local, mejorando así las posibilidades de empoderamiento de la comunidad y de estrategias de desarrollo autosuficientes frente a la variabilidad climática y de esta forma aseguramos la alimentación (Altieri y Nicholls, 2009).

Referencias

Altieri, M.A. y Nicholls, C.I., 2009. Cambio climático y agricultura campesina: impactos y respuestas adaptativas. En: Leisa revista de agroecología. pp. 5-8

Barrow, C. J., 1999. Alternative irrigation: the promise of runoff agriculture. Earthscan Publications, Londres, Reino Unido

Castillo, G. y Beer, J., 1983. Utilización del bosque y de sistemas agroforestales en la Región de Gardi, Kuna Yala (San Blas, Panamá). CATIE, Turrialba, Costa Rica. 55 p. + Anexos

Castillo, G., 2001.  La Agricultura de “nainu” entre los Kunas de Panamá:
Una Alternativa para el Manejo de Bosques Naturales. En: Etnoecológica Vol. 6 No. 8, 84-99 pp

Darwin, C. 1856. On the Origin of Species. John Murray Publishers. London

Darwin, C.  1868. The Variation of Animals and Plants under Domestication. John Murray Publishers, London

Erickson, C.L. y K.L. Chandler, 1989. Raised fields and sustainable agriculture in the lake Titicaca basin of Perú . En: J. O. Browder (ed.). Fragile Lands of Latin America . Westview Press, Boulder, EEUU, pp. 230-243.

FAO, 1997. First Report of the State of the World´s Plant Genetic Resources for Food and Agriculture. FAO, Rome.

Johnson, K., 1977. Do as the land bids: A study of Otomí resource use on the eve of irrigation. PhD dissertation. Clark University, EEUU.

Morton, J. F., 2007. The impact of climate change on smallholder and subsistence agriculture. PNAS 104: 19697-19704.

Nabhan, G. P., 1979. The ecology of floodwater farming in arid southwestern North América. Agreocosystems 5: 245- 255

Reij, C., I. Scoones y C. Toulmin, 1996. Sustaining the soil: indigenous soil and water conservation in Africa. Earthscan, Londres, Inglaterra

Smith, S.J., et al, 2015. Near-term acceleration in the rate of temperature change. In: Nature Climate Change, Vol 5. pp. 333-336

Toledo, V.M., J. Carabias, C. Mapes y C. Toledo, 1985. Ecología y autosuficiencia alimentaria. Siglo XXI, México D. F.

Williams, D.E. Cultivos infrautilizados, cambio climático y un nuevo paradigma para la agricultura. En: Revista Ambienta. - http://www.revistaambienta.es/WebAmbienta/marm/Dinamicas/secciones/articulos/Williams.htm


28 de julio de 2015

Enfoques participativos para planificar intervenciones comunitarias: consulta comunitaria

Geodisio Castillo

Cuando nuestras comunidades deciden realizar una intervención, sea esta una actividad de producción agroforestal de nainu o limpieza de trocha de producción, construcción de un nuevo Onmaggednega, estas son exitosas, porque usan el proceso de planificación participativa. Esta planificación no es como la conocemos, esta planificación pueden ser discutidas por más de una semana, hasta finalmente tomar en consenso las acciones a ejecutar.
 
Pueblo de Muladub, renovando un nuevo Onmaggednega. Foto: Gubiler
Aunque usted lo exprese con otras palabras, seguro que ha planificado muchas veces: organizar inna, la compra de un nainu... En fin, todas las actividades importantes de nuestra vida, las preparamos con cuidado y estudiamos con detenimiento cómo las vamos a realizar. Eso es planificar.

IGER (2006) define que, planificar es decidir qué vamos a hacer para atender una necesidad. Para ello, revisamos el presente y el pasado y nos anticipamos a lo que pueda suceder. Cuando nos juntamos con otras personas a planificar, normalmente el resultado de la planificación es un plan, que presenta por escrito la situación a la que queremos llegar.

Contrario a la planificación que realizan las entidades o instituciones gubernamentales y no gubernamentales. Donde la planificación se hace desde arriba o de oficina. De ahí, cuando ejecutan los programas las intervenciones resultan mal desde el inicio o no llegan a cumplir sus metas. Estos profesionales con buenas intenciones, ignoran desde la partida algún hecho fundamental sobre la comunidad o población donde el programa va dirigido. Pero siempre hay uno que menosprecia los conocimientos comunitarios.

El enfoque en la planificación participativa

El enfoque participativo es uno en el que todos los participantes en la intervención tienen voz, ya sea porque estén presentes o sean representados. Los miembros del personal de la organización que va a ponerla en marcha, los miembros de la población objetivo, los comuneros, funcionarios de gobierno que laboran en la comunidad e interesados. Toda participación debe ser bienvenida y respetada, y el proceso no debe ser controlado o dominado por ningún individuo o grupo, o por un solo punto de vista o tema.

Esto es lo ideal. La realidad puede ser a menudo muy diferente. Algunas personas podrían no desear estar involucradas - ellos podrían sentir que les lleva mucho tiempo, o que no tienen las habilidades necesarias. Algunos individuos o grupos podrían sentirse excluidos o no respetados si no son invitados a participar. El proceso de planificación puede ser una aprobación mecánica de ideas que ya han sido desarrolladas. Las opiniones de algunas personas pueden ser escuchadas más cuidadosamente que las de otros. En algunas de estas situaciones, un proceso participativo puede causar tantos problemas como el no involucrar a la gente en absoluto.

La cosa importante a recordar aquí es la palabra participativo. El uso de este término implica no solamente preguntar la opinión de alguien antes de realizar lo que vas a hacer de cualquier modo, sino que cada participante se convierta en un contribuyente importante del proceso de planificación.

Un verdadero enfoque participativo es aquel en el que la perspectiva de cada uno es considerada. Esto no significa que las personas no puedan desafiar las suposiciones de los otros, o no puedan argumentar sobre cuál de las estrategias podría ser la mejor. Esto significa, sin embargo, que las ideas de cada uno son respetadas, y no se asume que los profesionales o los más formados automáticamente saben qué es lo mejor. Todos en el momento presente participan en el proceso de planificación y tiene algún rol en la toma de decisiones.


“La planificación implica que el sujeto es capaz de crear su futuro y no sólo de aceptar resignadamente lo que el destino le depare. Planificar significa pensar antes de actuar, pensar con método de manera sistemática, explorar y explicar posibilidades y analizar ventajas y desventajas, proponerse objetivos, proyectarse hacia el futuro, porque lo que puede o no ocurrir mañana decide si mis acciones de hoy son eficaces o ineficaces. La planificación es la herramienta para pensar y crear el futuro. O sabemos planificar o estamos obligados a la improvisación. La planificación es una herramienta de libertad”. Carlos Matus. El método PES, 1996.


Ventajas y desventajas del enfoque de la planificación participativa

Lo que hemos participado en estos procesos de planificación, podemos sentir que hay más ventajas que desventajas. Veamos algunas:

Ventajas
Desventajas
•      La participación lleva consigo el sentimiento de pertenencia, y construye una base fuerte para la intervención en la comunidad.
•      La intervención tendrá mayor credibilidad en las comunidades porque fue tomado en cuenta su participación.
•      Una mayor diversidad de personas en el proceso de planificación permite tener un acceso a una más amplia gama de ideas y perspectivas.
•      La planificación participativa evita obstáculos ocasionados por la ignorancia de las realidades de la comunidad o de la población a la que va dirigida.
•      Puede conceder oportunidades a grupos frecuentemente no escuchados, enseña a la comunidad que ellos tienen cosas importantes que decir.
•      Enseña habilidades que duran más allá del proceso de planificación, y puede ayudar a mejorar la comunidad a largo plazo.
•      Puede reunir y establecer lazos entre miembros de la comunidad que de otra forma podrían normalmente no tener contacto.
•      Un proceso de planificación participativa construye confianza, entre la comunidad y entre los individuos involucrados.
•      Un proceso de planificación participativa generalmente refleja las metas y la misión de las organizaciones de base y basadas en la comunidad.
•      Implica respeto para todos en la comunidad.
•      Hace empoderar a las comunidades del conocimiento, más que imponer ideas en la estructura social existente.
•      Un proceso de planificación participativo dura más.
•      Algunos miembros de la población objetivo o de la comunidad pueden no estar de acuerdo con los "expertos" en relación a lo que se necesita o sus intereses.
•      Mucha educación puede ser necesaria para ambos, tanto los miembros de la comunidad y como la organización.
•      Puede ser difícil asegurarse de que todas las personas se sientan a dialogar. Algunas personas claves puede ser que simplemente no estén interesadas en participar.
•      Un proceso de planificación participativa necesita paciencia y el compromiso de parte de todos. Unas cuantas palabras “fuera de orden”, o que  una persona o un pequeño grupo de personas claves pierdan el interés, creando problemas que puede afectar a todo el proceso.


Las desventajas presentan un potencial o un real desafío al éxito del proceso de la planificación participativa, si lo superamos podría significar un gran aumento en la posibilidad de diseñar y de realizar una intervención comunitaria efectiva.

Niveles de la planificación participativa

Hay varios niveles de la planificación participativa. El tiempo, las necesidades e intereses de la comunidad, las habilidades y las experiencias de los participantes, y la naturaleza de la intervención, entre otros factores, ayudan a imponer la forma actual del proceso de planificación.
 
Consulta PEGY 2025, con comuneros de La Miel y Puerto Obaldía. Foto: Gubiler

Según Wilcox (1994),  los varios niveles de participación efectiva estarían en la:
  • Información - Lo menos que puedes hacer es decirles a las personas lo que se ha planificado.
  • Consulta - Usted ofrece un número de opciones y se retroalimenta escuchando.
  • Decidir juntos - Usted anima a otros a dar algunas opciones e ideas adicionales, y a unirse para decidir lo mejor para seguir adelante.
  •  Actuar juntos - No tan solo diversos intereses deciden juntos qué es lo mejor, sino que construyen una sociedad para realizarlo.
  • Apoyar iniciativas comunitarias independientes - Usted ayuda a otros a hacer lo que ellos quieren - quizás dentro de un marco de subvención, del asesoramiento y del apoyo provisto por el dueño de los recursos.

La consulta comunitaria participativa: etapa en ejecución del Plan Estratégico de Gunayala (PEGY 2025)

En una reciente gira de trabajo o de consulta comunitaria participativa, parte del equipo planificador del Plan Estratégico o Plan de Desarrollo de Gunayala 2015 – 2015 (PEGY 2025), han iniciado a cumplir el mandato emanado del Congreso General Guna, celebrada en la comunidad de Agligandi (CGG, 2015).

Tres aspectos de importancia deben cumplirse, dos ya están en proceso:

Información sobre:
  • Las iniciativas tomadas por el CGG ya decidido; elaborar el PEGY 2025 desde la ciudad, con participación de diferentes actores de profesionales dules, en cinco (5) comisiones que representa los 5 ejes temáticos: Autonomía, Gobernabilidad y Territorio; Nabgwana y sus Recursos Naturales; Educación, Cultura, Espiritualidad; Salud y; Economía y desarrollo sostenible.
  • De esta manera se mantiene a las comunidades informadas para que tengan el conocimiento para ser posteriormente parte de un esfuerzo participativo.

Consulta comunitaria participativa:
  • Con ello se evalúa, se mejora o se valida el plan.
  • Poner atención a las personas de la comunidad, sobre lo que ellos digan.
  • Se obtiene mucha información, entonces las opciones son limitadas, para tratar de escoger entre ellas.
  • No ignorar las ideas y recomendaciones de los participantes, si lo hacemos, es mejor no hacer las consultas.
  • Hay razones técnicas, por las cuales solamente ciertas personas o grupos pueden estar oficialmente involucrados en el proceso de planificación.

Decidir juntos es una decisión que se tomará en la Asamblea del Congreso General Guna:
  • Es importante que todo el pueblo dule se empoderen del plan.
  • Ideas nuevas e innovadoras procedentes de tantos recursos como sea posible.
  • Integrar a la gente a quienes la intervención afectará directamente.
  • Hay suficiente tiempo.


Recientemente se ha iniciado la consulta comunitaria participativa del Plan Estratégico de Gunayala 2015-2025 (PEGY 2025). La consulta se inició en los corregimientos de Puerto Obaldía y Ddubwala. Dos ejemplos o lecciones:

La parte más difícil en la planificación participativa es lograr que los facilitadores escuchen de hecho a la gente de la comunidad y a los miembros de la población objetivo y que tomen sus ideas seriamente. Si se asume que solo deben escuchar a los facilitadores, no importa quienes estén sentados en la mesa - el proceso no es participativo.

Una madre se levantó e indicó que “el EBI está atrasando a mis hijos, ni hablan bien el español y el guna, por eso pienso no mandar más a mis hijos”. Fue una expresión tan determinante, que si otro continuara el tema, la participación allí se truncaba. Sin embargo, el diálogo participativo hizo que continuara la labor de consulta. Porque al final el mensaje es que algo pasa en el proceso educativo de la EBI, la cual significa que la estrategia de EBI, debe ser evaluada y encaminada a nuevas estrategias, con la cual todos podríamos compartir.


¿Quiénes deben ser involucrados en el proceso de planificación participativa?

Lo ideal sería todo aquel que esté afectado por el proceso de intervención, pero esto es rara vez es posible, o incluso deseable. Muchas personas tienen interés de participar, llaman a participar, dicen que lo ignoran, entre otros. Sin embargo, son demasiada gente para un proceso efectivo de planificación. Los que realmente estén interesados y en aportar al proceso llegarán y no se le puede negar su participación. La verdad, al tratarse de una planificación estratégica situacional (PES), para los primeros pasos de desarrollo desde adentro de la Comarca Gunayala, debe existir una participación o representación fuerte y efectiva de todos los involucrados o beneficiarios: estudiantes, comuneros, jóvenes, mujeres, dirigentes, líderes, saglagan, inadurgan, políticos, las iglesias, funcionarios gubernamentales, entre otros.
 
Consulta PEGY 2025, con comuneros de Muladub. Foto: Gubiler
Además de lo anterior involucrados, deben también ser partícipes:

•        Los medios de comunicación, u otros que tenga plataforma pública.
•        Las escuelas y otras instituciones de gobierno y no gobierno
•        Personas con interés personal o profesional en la temática de su interés para aportar
•        Funcionarios de los Congresos Generales, porque al final serán ellos los ejecutores del PEGY 2025

Una planificación que no considera en forma diferenciada los intereses y necesidades estratégicas de hombres y mujeres tiende, en el mejor de los casos, a mantener las brechas de género, pero por lo general, las acentúa (OEA/CIM, 2010).

Mantener el proceso de planificación

Una vez el proceso de planificación ha iniciado, tiene que ser mantenido. Los participantes tiene que continuar interesados, se debe de proveer el apoyo cuando sea necesario, los conflictos tienen que ser resueltos, los métodos tienen que ser concebidos o mejorados para mantener el proceso razonablemente eficiente, las metas y los plazos deben ser establecidos, entre otros.

Determinar el tiempo del proceso de planificación

La planificación estratégica debe tener su límite y en este proceso de PEGY 2025, posiblemente sea el próximo Congreso General Guna (Miria Ubigandub) que lo determine.

Una vez iniciado el proceso es tan importante para su éxito como lo es la forma como lo comienzas. Recuerda que el proceso de planificación en sí mismo es solo un comienzo.

Bibliografía

CGG, 2015. Resolución N° 5. CGG, Agligandi

David Wilcox, 1994. The Guide to Effective Participation. Joseph Rowntree Foundation. 66 p.

IGER, 2006. Planificación participativa. Instituto Guatemalteco de Educación Radiofónica –IGER–. Guatemala. 80 p.

Matus, C., 1996. El método PES: planificación estratégica situacional. Serie Gobierno y planificación. CEREB, 1996. 138 p.

OEA/CIM, 2010. Guía de Capacitación. “Planificación Estratégica Participativa con Enfoque de Género”. Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional. 65 p.


1 de julio de 2015

Sobre la biodiversidad agrícola…

Por: Jorge ventocilla
 
(Foto: Flickr - curtapanama / CC BY-NC-SA 2.0)
Hace unos años, cuando junto a  Agripino Ríos trabajábamos en el libro de la historia de Cébaco [1], por peso propio nos pareció esencial abordar el tema de las semillas, dentro del capítulo sobre la agricultura en la isla. Con sus 8,000 hectáreas, Cébaco, ubicada en el golfo de Montijo, en Veraguas, es la tercera isla en tamaño del país, detrás de Coiba y San Miguel.

En la comunidad Platanares de Cébaco vive don Francisco Calle, a quien todos llaman “Maestro chico” o simplemente “Maestrín”. El  hombre ha hecho agricultura toda su vida - que ya va por la séptima década - y ha sido testigo de los cambios en el entorno ecológico de su isla. Estaba joven aun cuando se extrajo la caoba y otras especies forestales, sobre todo en la segunda parte de los 40 y la primera mitad de los 50 del siglo pasado; vivió el boom de la pesca de los langostinos. Más recientemente ha visto cómo muchos organismos, sobre todo del mar, entraron a formar parte de la dinámica del “Dios mercado” desapareciendo casi de la mesa de la gente o disminuyendo muchísimo; tal es el caso de tiburones y mantarrayas, por la demanda de sus aletas. En los últimos 15 años le ha tocado ser testigo de cómo algunos de sus paisanos han vendido las tierras, principalmente a especuladores de fuera de la isla, mientras él se aferraba al pedazo de montaña heredado de sus padres, donde ellos y él sembraron y cuidaron árboles que hoy en conjunto destacan como un santuario aislado no decretado, allá cerca al mar en su pueblo de Platanares.

Anotaré aquí textualmente, algunos de los comentarios que nos hizo Maestrín cuando le preguntamos sobre la agricultura en Cébaco. “De guineos tenemos”, dos dijo, “[las variedades] patriota, chino, enano, hartapobre, manzano, cajeto, dominico – dos clases, uno blanco y uno morado, o quinientos, que lo trajo Teresa Ríos de tierra firme, de Los Bonitos – así como el primitivo o pirito. Y el plátano blanco, que lo hay pero no en todos los sectores ni son todos los que lo tienen en la isla. De frijoles tenemos: capisucio, mantequilla, blanco, rojo, prontoalivio, coibeño, azulillo, cariblanco y garbanzo.”

“Hace como 30 años que se comenzaron a acabar las semillas” – siguió comentando Maestrín. “Frijol kimbol, uno blanquito, muy bueno, ¡Ya no existe! Uyama [zapallo], había pero se perdió… El único que tiene maní ahora es Ruperto [Saavedra, de Platanares]. La papa Castilla, un bejuco, también se perdió la semilla por estos lados. Igual que la sandilla criolla, aunque todavía queda en El Jobo [otro sector poblado de la isla]. Tipos de yuca que existen son la yastá, la yema de huevo, blanca, piepalomo, chilibreña y la panameña… ¡con un palo de esta se llenaba una moteteada de yuca! De maíz tenemos calilla, punto cuatro, blanco y granadín.”

Sobre el arroz, un cultivo tan preciado para la gente del interior, Maestro chico nos dijo: “La semilla que se usa ahora es nueva. De las de antes ya no hay ninguna o quedan poco;  estas eran la pedromonte, arroz chino, chino patiblanco y chameño o petaca, que se dejó de sembrar hace dos años [el 2006, cuando la entrevista].

Aunque en la ciudad ya no nos vemos como parte del mundo natural - y pensamos que éste solo está fuera de nosotros y en los museos -, los seres humanos somos parte de la “diversidad biológica” e incluso la creamos. Con el trabajo productivo en la tierra, seleccionando y domesticando vegetales y animales, los humanos hemos aumentado la diversidad. Por “diversidad biológica agropecuaria” se conoce a los vegetales, cultivados y silvestres, y a los animales,  domesticados y en estado salvaje, que existen en nuestros sistemas de producción.

Algunos especialistas piensan que hasta siete de cada diez variedades agrícolas del mundo, se han perdido en los últimos 100 años. Esta situación ha disminuido las posibilidades de una vida mejor no solo a la generación actual sino y sobre todo, a la de nuestros hijos y su descendencia.

Vienen a mi memoria estos recuerdos de Cébaco y hago la reflexión sobre las variedades agrícolas, reuniéndolas aquí, en la Luna Llena de junio del 2015, porque me encuentro en la región de Pisaq, Valle Sagrado de los Incas, en Cuzco, Perú. Hay aquí un “Parque de la Papa”, esfuerzo de comunidades indígenas interesadas en la protección de sus semillas. Para no reinventar la rueda, cito comentarios sobre el Parque de su página web (www.parquedelapapa.org).

“Somos más de seis mil pobladores repartidos en cinco comunidades quechuas: Sacaca, Chawaytire, Pampallaqta, Paru Paru y Amaru. Todos los proyectos son administrados de manera colectiva bajo condiciones que aseguran la participación efectiva y la repartición de los beneficios derivados, de manera equitativa. Orgánicamente, las comunidades estamos organizadas en la “Asociación de Comunidades del Parque de la Papa”, que es el cuerpo de administración colectiva [y] aplicamos los principios andinos de dualidad, reciprocidad y equilibrio.”

“El Parque está situado en un micro-centro de origen y de diversidad de papas, uno de los cultivos alimenticios más importantes del mundo… protegido por siglos…y profundamente arraigado en los sistemas de alimentación de los pueblos Quechuas. Como su nombre denota, celebra la enorme diversidad de variedades de papas nativas y otros cultivos andinos nativos… Se dedica a proteger y  mejorar estos sistemas de alimentación y agrobiodiversidad.

…[Aquí se] vinculan conocimientos tradicionales con entendimientos científicos. El Parque  de la Papa tiene que ver con la auto-determinación de los pueblos indígenas y con el asegurar sus derechos  sobre la biodiversidad agrícola, los productos locales, el conocimiento tradicional, y los bienes y servicios relacionados a los ecosistemas.”
…

Allá en Cébaco Maestrín me decía que él creía que ciertas semillas, ya perdidas en la isla, todavía se encontraban en lugares de tierra firme, al frente, donde amigos agricultores “que no veía hace añales.” Más de una vez pensé en hacer un viaje con él hacia esos sitios, pero no lo hice. En fechas recientes y trabajando en la región del Alto Bayano, al este de la Provincia de Panamá, me ha tocado observar cómo comunidades indígenas de la Comarca Kuna de Madungandi, y de Piriatí e Ipetí Emberá, cultivan variedades de arroz y de frutales que - al menos en mi experiencia - no se ven en comunidades campesinas aledañas.

Tengo la certeza por experiencias vividas que diversidad cultural y biodiversidad agrícola van de la mano.  Este es un punto importante que quería destacar en esta Luna.

Termino recordando lo que me decía en estos días un amigo, Jorge Martínez. Para él, fue el tema de la recuperación de la soberanía en el Canal lo que unió a los diversos estratos del país; y que la valoración de la diversidad cultural (expresada no solo en los pueblos originarios), y su potencial para el bien común (como lo demuestra dentro y fuera de Panamá el tema de la biodiversidad agrícola, añado yo) bien podría ser hoy, una razón fuerte y válida de cohesión nacional.

Amén.

Fuente: 1 Jul 2015 - Luna Llena




[1] “¡Cébaco! La historia de isla Cébaco, Panamá, contada por sus pobladores” Smithsonian y Editorial Futuro Forestal, 2013. 192 pp.

29 de junio de 2015

La lección de democracia del “catalizador griego”

Unión Europea

Alberto Rabilotta
29/06/2015


Con la decisión del gobierno y el Parlamento griego de convocar el próximo 5 de julio a un referendo para que los ciudadanos decidan si aprueban o rechazan el dictado de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) –la Troika-, el gobierno de Syriza  ha llevado la cuestión de la crisis de la deuda al lugar que le pertenece, o sea al nivel político de la decisión popular, para que el pueblo decida la crucial cuestión política de si la sociedad existe o no, de si el pueblo es soberano o no.

Este referendo sobre “soberanía o sumisión” llega después de cinco meses de negociaciones entre el gobierno dirigido por el primer ministro Alexis Tsipras y la Troika, un proceso en el cual el gobierno de Syriza incorporó al pueblo haciendo públicas sus posiciones y las crecientes exigencias de la Troika.

Este fue un proceso de aprendizaje tanto para el pueblo como para el gobierno, ya que –como dijo Tsipras en su anuncio del referendo [1] -  “luego de cinco meses de duras negociaciones, nuestros socios han emitido en el Eurogrupo de anteayer (en referencia al jueves 25 de junio) un ultimátum a la democracia griega y a su pueblo. Un ultimátum que es contrario a los principios fundacionales y a los valores de Europa, los valores de nuestro proyecto común europeo”.

De entrada Syriza aceptó las reglas del juego impuestas por la Unión Europea (UE) y negoció sobre las bases –como decíamos en el artículo “El catalizador griego” [2]-  “de supervivencia social enunciadas en el Programa de Tesalónica, por el cual los ciudadanos griegos votaron en primer lugar”, con la salvedad, como entonces subrayó Tsipras, de que Grecia "es un país soberano, tenemos una democracia, tenemos un contrato con nuestro pueblo y lo vamos a respetar".

Partido de principios y soberanía popular

Era claro desde el principio que Syriza es un “partido de la izquierda radical”, como lo indica su nombre, pero que llegó al gobierno con apenas un poco más del tercio de los votos y que para alcanzar la mayoría en el Parlamento tuvo que coaligarse con el partido nacionalista Griegos Independientes. El resultado electoral, para cualquier análisis realista, implicaba que Syriza no podía asumir lo que algunos esperaban –con esperanza en la izquierda y con miedo en la cúpula de la UE-, o sea una decisión radical, como declararse en default y abandonar el euro.

Syriza planteaba (y sigue haciéndolo) la necesidad de transformar el modelo neoliberal de la UE –la estabilidad monetaria y las finanzas es todo y la sociedad no existe- para convertirlo en un modelo que dé prioridad a lo social, que compense las grandes asimetrías económicas existentes entre los países de la UE y que respete el principio de soberanía nacional cuando los pueblos así lo decidan, entre otras reivindicaciones muy legítimas.

Los dirigentes de Syriza nunca cerraron puertas a políticas radicales que llevasen a un default de la deuda, pero saben que Grecia no es Islandia (que no formaba parte de la UE) ni tampoco la Argentina (en lo económico), lo que significaba que cualquier radicalización debía responder al factor principal: ¿Está el pueblo griego dispuesto a enfrentar los sacrificios de un default para defender su soberanía?

No se puede culpar a Tsipras…

Hasta muy recientemente los sondeos han mostrado que no ¿Por qué? Por la simple razón de que el totalitarismo del sistema neoliberal de la UE ha logrado “acuñar” el euro en el pensamiento colectivo, como el “escudo protector” contra los males de la inflación, la inestabilidad cambiaria, y vaya a saber cuántas ilusiones más que constituyen actualmente la barrera de protección de la Troika.

Esta realidad, que no es diferente de la que encontramos en Italia, España, Portugal y otros países que el euro está estrangulando económica y socialmente, solo dejaba a Syriza la vía de emprender un difícil camino de negociar con la UE –a partir de un programa modesto, como es el de Tesalónica, pero aun así inadmisible para la Troika de la UE-, de tener que retroceder donde fuera necesario pero sin ceder en los principios y el mandato básico que había recibido en las elecciones, y hacer partícipe al pueblo griego de este proceso con vistas a que llegado el momento tuviera la oportunidad y el deber de sacar las conclusiones definitivas.

Si hay algo que debe reconocerse en este encomiable y democrático ejercicio de acción política es que no se puede avanzar radicalmente más allá de los límites de la voluntad popular, y en ese sentido la estrategia política de Syriza respeta y se ajusta al principio de que el pueblo tendrá la última palabra.

No hay que sorprenderse pues, de que la convocatoria referendaria sea criticada en los diarios y las agencias de los financieros. Por ejemplo, y con la candidez de quien adhiere a la teología de “la economía es todo y la sociedad no existe”, el economista británico Philips Shaw de la firma de inversiones Investec, criticó el referendo porque “usualmente en las democracias, son los tecnócratas y los políticos que se ocupan de los detalles, mientras los votantes son preguntados sobre asuntos amplios y de principios. Este (referendo) es una transferencia de responsabilidad del Parlamento a los electores”[3]

La casi totalidad de pronunciamientos y “análisis” de los últimos días giran en torno a la negociación y al fracaso, atribuido en general a la incomprensión del gobierno de Syriza frente a las “duras pero sensatas” políticas de la Troika, que constituyen –nos dicen esos economistas y políticos que no viven la realidad de la austeridad-, la única salida al mantenimiento de Grecia en la zona euro (ZE) y a la existencia futura de una economía viable en Grecia.

Raramente, como en un artículo del New York Times (NYT), se menciona que Tsipras dijo al Parlamento que la decisión de convocar a un referendo es para “honorar la soberanía de nuestro pueblo”, o que exhortó a que los griegos den un “gran NO al ultimátum” de los acreedores, reafirmando que su gobierno respetará el resultado del plebiscito, “no importa cuál sea”. Y el NYT cita a Panos Kammenos, dirigente del partido nacionalista Griegos Independientes que forma parte de la coalición de gobierno, quien describió el comportamiento de los acreedores hacia Grecia como “fascismo absoluto” y destinado a subyugar al pueblo griego: “Nos están pidiendo que nosotros aniquilemos a Grecia, dijo en un discurso interrumpido por sollozos” [4]

Una de las pocas interpretaciones realistas fue la del economista Paul Krugman, quien en su “blog” del NYT [5] señaló que “hasta ahora cada señal de una inminente ruptura de (la zona) euro fue falsa. Los gobiernos, no importa lo que digan durante las elecciones, ceden a las demandas de la Troika; mientras tanto, el BCE da los pasos para calmar a los mercados. Este proceso ha mantenido unida (la zona) euro, pero ha perpetuado la profundamente destructiva austeridad –no dejemos que unos pocos trimestres de modesto crecimiento en algunos países deudores oscurezcan el inmenso costo de cinco años de desempleo masivo”.

Agrega, el también Nobel de economía, que en términos políticos los grandes perdedores de este proceso han sido los partidos de centro-izquierda, cuyo sometimiento a (las políticas) de austeridad –y por lo tanto el abandono de lo que supuestamente estaban a favor-, les ha hecho más daños que esas mismas políticas a los partidos de centro-derecha. Me parece que la expectativa de la Troika –pienso que es tiempo de dejar de pretender que algo ha cambiado, y retornar al viejo nombre- o lo que al menos esperaba, es que Grecia fuera una repetición de esa historia. Que Tsipras hiciera lo usual, abandonar una parte de su coalición y probablemente verse forzado a una alianza con la centro-derecha, o que el gobierno de Syriza cayera. Lo que puede pasar.

Pero al menos hasta ahora, continúa Krugman, Tsipras no parece decidido a aceptar una derrota. Al contrario, frente al ultimátum de la Troika ha programado un referendo sobre si hay que aceptarlo. Esto ha llevado a muchas discusiones y declaraciones que lo presentan como irresponsable, pero de hecho él está haciendo lo correcto, por dos razones. Primero, si gana el referendo, el gobierno griego saldrá fortalecido por la legitimidad democrática, que sigue teniendo, pienso yo, importancia en Europa (Y si no la tiene, eso también necesitamos saberlo).

Según Krugman, hasta ahora Syriza ha estado en una difícil situación política, con los votantes al mismo tiempo furiosos contra las nunca satisfechas exigencias de austeridad y no dispuestos a abandonar el euro, y agrega que siempre ha sido difícil –y sigue siéndolo-  ver cómo reconciliar ambas posiciones, y seguidamente apunta que el referendo plantea a los votantes, en efecto, que escojan su prioridad, y eso le da a Tsipras el mandato para hacer lo que debe si la Troika lo empuja en ese camino.

Krugman finaliza expresando que si le preguntaran, diría que “empujar las cosas hasta este punto ha sido un acto de monstruosa locura de parte de los gobiernos e instituciones acreedores. Pero lo han hecho y no puedo culpar a Tsipras por dirigirse a los votantes, en lugar de volverse contra ellos”.

El choque en cámara lenta del tren económico de Grecia no solo está erosionando la defectuosa unión monetaria. No importa cuál sea el resultado de las reuniones de crisis de esta semana entre los líderes europeos en Bruselas, el prestigio de las dos instituciones que son elementos claves del acuerdo posterior a la segunda Guerra Mundial, el FMI y la UE en sí misma, han sufrido un daño permanente. Rara vez  los líderes de las instituciones del mundo Occidental se han mostrado tan ineptos estratégicamente como lo han hecho frente a la crisis en Grecia, con respuestas impregnadas de pánico y rencor, escribe Peter Tasker –un analista  basado en Tokio-, en la publicación Nikkeii Asian Review [6].

Tasker señala que aún ahora, la prioridad absoluta de la elite europea –el club de “la vieja Europa” encabezado por Alemania-, parece querer mantener la divisa euro en su forma actual, no importa su costo en términos de desempleo y colapso social en el sur de Europa. La alternativa de sentido común, permitir que un país pueda manejar su controlada salida del euro y reestructurar sus deudas mientras sigue siendo miembro de la UE, es demasiado tabú como para ser discutida.

Soberanía o sumisión

Será la expresión soberana del pueblo la que decidirá si quiere sobrevivir en tanto que tal, con todas las ventajas y sacrificios que implica a corto y mediano plazo el rechazo de las exigencias de la Troika, o si acepta someterse al dictado de la Troika para seguir aplicando el despiadado régimen de austeridad destinado a satisfacer a los acreedores de una deuda en gran parte ilegal y, más importante aún, a sentar el ejemplo de que es necesario enterrar definitivamente la soberanía de los pueblos para poder así someterlos per secula seculorum a pagar una renta a los oligarcas que controlan el parasitario sistema financiero occidental.

Cuando escribí “El catalizador griego”, la razón principal era la de hacer ver que el triunfo electoral de Syriza era un fenómeno político importante porque ponía sobre la mesa la cuestión “soberanía o sometimiento” de los pueblos en el contexto del sistema de gobernanza de la UE, señalando que se abría una lucha política caracterizada por una terrible asimetría.

Señalaba que en “el origen de estos fracasos está la falta de democracia en el sistema de gobierno y ese funcionamiento de tipo empresarial que quedó bien en claro en 2011, cuando la CE cambió de un plumazo a los primeros ministros de dos gobiernos nacionales porque no obedecían al pie de la letra las ordenes de la CE, del BCE y del FMI, de la Troika: Yorgos Papandreu, primer ministro de Grecia, reemplazado por Lukas Papademos (2011-2012) y Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia, por Mario Monti (2011-2013). O sea que la Troika desalojó a gobernantes electos para poner a sus procónsules, que habían hecho carrera en el sistema financiero de Wall Street y la UE”.

Y que “al oponerse a este sistema, Syriza no solamente sienta un excepcional ejemplo sino que pone en tela de juicio el rígido sistema de gobernanza, que de paso hay que aclarar que es un término muy usado para definir en la UE el sistema de gobierno, pero en realidad apropiado para la verticalidad del sistema de toma de decisiones de las empresas transnacionales o de las antiguas monarquías absolutas, y no para las sociedades democráticas o que se dicen tal”.

Lo importante de este proceso, que dentro de Grecia fue comunicado al pueblo para que tuviera la última palabra, es que ha hecho renacer la opción política, basada en la soberana voluntad popular, lo cual –no importa el resultado del referendo-, es una derrota importante y de vastas consecuencias para el totalitarismo de los mercados, el neoliberalismo.

Nadie ignora que lo que ha sucedido y sucederá en Grecia es muy importante para el proceso en curso en España, donde el dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, dijo que en su opinión “el problema no es Grecia, el problema es Europa. Alemania y el FMI están destruyendo el proyecto político de Europa () están atacando a la democracia” [7]

Syriza entre el No y el SI

Los referendos sobre asuntos cruciales tienen que dar resultados inapelables, en uno u otro sentido, y más cuando el gobierno que los convoca afirma, como es el caso con Syriza, que respetará el resultado.

Si el resultado es claramente mayoritario por el NO a las exigencias de la Troika, el gobierno de Syriza saldrá fortalecido y la Troika sufrirá una primera y gran derrota política, que junto a las disidencias internas sobre la agresiva política de la UE contra Rusia, la creciente oposición popular contra el Tratado Transatlántico con Estados Unidos y el rechazo al `sistema de cuotas` para recibir los refugiados e inmigrantes ilegales, puede poner en tela de juicio el sistema de gobernanza de la UE.

Un triunfo de Syriza podría, si se corrige un tanto la inepcia de la dirigencia de la UE, como la define Tasker, abrir paso a una negociación sentada en otros términos que aquellos fijados exclusivamente por los acreedores. Pero si la inepcia persiste en la cúpula de la UE no es descartable que como única vía quede la confrontación, lo que puede llevar a la salida de Grecia de la ZE y de la UE.

Si el pasado y el presente sirven de referencia, no hay muchas esperanzas de cambios reales en esa cúpula, más allá de las buenas palabras que edulcoran las malas políticas.

El futuro de Syriza en el gobierno no debe depender necesariamente de un resultado desfavorable en el plebiscito del 5 de julio, a menos de una derrota con márgenes bien superiores al 50 por ciento que sirva a las fuerzas de la oposición y al megáfono de la UE para crear una desestabilización política en medio de la grave crisis de liquidez monetaria que la BCE ya provocó al cerrarle a Grecia el uso de los fondos de urgencia.

El proceso comenzado por Syriza, de negociar sin tapujos y de mostrar en la práctica lo bien fundado de las reivindicaciones de la izquierda radical ha servido tanto para el gobierno como para el pueblo, es muy valioso y debería ser  preservado y profundizado porque en definitiva es el único proceso que puede convertir al pueblo de espectador en actor, y hacer renacer la política como instrumento para fortalecer (y no enterrar) la democracia en la UE, y servir de guía a las experiencias que sin duda vivirán otros pueblos muy próximamente.

En síntesis, esta es la lección del “catalizador griego”.

_________________
  • Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.


Notas:

[1] Discurso de Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia, anunciando la convocatoria al referendo griego, Página/12, 29 de junio 2015. http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-275966-2015-06-29.html
[2] El catalizador griego, ALAI  http://www.alainet.org/es/active/80771