2 de noviembre de 2019

El sistema contra el clima

Por Ann Pettifor
Idioma Español

25 octubre 2019

Un Nuevo Pacto Verde (Green New Deal) requiere nada menos que poner el sistema financiero globalizado bajo la autoridad de los Estados nacionales.

Los climatólogos nos han advertido que la humanidad tiene un «presupuesto de carbono» de aproximadamente 3.200 millones de toneladas de emisiones de CO2, contabilizadas desde el año 1870, para evitar los impactos más peligrosos del colapso climático y el calentamiento global. Al ritmo actual de emisiones globales, este presupuesto terminaría de utilizarse en un plazo de 10 a 12 años.

Peor aún, en 2019, otro grupo de científicos, la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), advirtió que la naturaleza está deteriorándose a escala mundial a tasas sin precedentes en la historia humana. La tasa de extinción de especies se está acelerando, con impactos graves e inmediatos en la población mundial. La ONU pidió «una reorganización fundamental de todo el sistema, que abarque factores tecnológicos, económicos y sociales, incluyendo paradigmas, objetivos y valores».

El Nuevo Pacto Verde (Green New Deal) es un plan de acción para lograr esa reorganización urgente de todo el sistema en poco tiempo. La primera pregunta que debemos formular es: ¿quién hace este trato? ¿Puede el Nuevo Pacto Verde ser un plan global único, implementado por una autoridad global, o puede administrarse de manera más local?

Como ha dicho Herman Daly, pionero de la economía ecológica y arquitecto de la economía del «estado estacionario»: la economía humana es un subsistema sostenido y contenido por una ecosfera global en un delicado equilibrio, que a su vez se alimenta de flujos finitos de energía solar. Los sistemas de soporte de la vida en la Tierra no reconocen límites fronterizos. Entonces, ¿puede el Nuevo Pacto funcionar en una escala menor que la totalidad del planeta?

Si bien los impactos de la crisis actual se sienten en todas partes, la mayoría de las emisiones mundiales históricas y actuales de gases de efecto invernadero fueron generadas en países ricos. Mientras tanto, las emisiones per cápita en los países pobres siguen siendo relativamente bajas. Por lo tanto, la justicia ecológica requiere una redistribución importante de la riqueza, de los ricos productores y emisores de emisiones tóxicas provenientes de combustibles fósiles a los países de bajos ingresos.

Además, como ha argumentado el Global Commons Institute (GCI), los países ricos deben reducir sus emisiones hasta que las emisiones per cápita converjan en todo el mundo. De un tiempo a esta parte, en la ONU se está defendiendo la propuesta de «contracción y convergencia». No ha logrado afianzarse porque las instituciones globales son débiles, en gran medida no tienen responsabilidades y carecen de liderazgo político.

Queda claro que las iniciativas globales no pueden ser nuestra única esperanza. Existe un enfoque alternativo: la cooperación internacional basada no en instituciones globales, sino en la autoridad de los Estados nacionales. Para que el Nuevo Pacto Verde sea transformador, su implementación debe estar en el nivel de la responsabilidad democrática. Las políticas acordadas en el nivel internacional serían implementadas y aplicadas por instituciones con responsabilidad local y nacional que reflejen las condiciones domésticas.

Pero incluso si podemos crear políticas en el nivel del Estado o del gobierno local, ¿significa esto que aquellos que operan en los mercados del sistema financiero global apoyarán las políticas de diferentes Estados nacionales? El sistema financiero dolarizado existente, que ya no tiene anclaje en la economía real, ¿apoyará y financiará un Nuevo Pacto Verde a escala nacional?

El sistema financiero dolarizado existente, que ya no tiene anclaje en la economía real, ¿apoyará y financiará un Nuevo Pacto Verde a escala nacional?

Tenemos que ser realistas y aceptar que, con algunas excepciones, el sector no ayudaría a financiar un proyecto masivo de estabilización climática en términos que sean aceptables y sostenibles. Tal como están las cosas, quienes operan en los mercados de capital globalizados se comportan como «señores del universo». No rinden cuentas y permanecen al margen de los gobiernos y las comunidades para quienes la transformación de los sistemas es una tarea urgente.

Si vamos a movilizar los recursos financieros necesarios para los cambios masivos que requieren la conservación, restauración y sostenibilidad de la vida en la Tierra, entonces el sistema financiero globalizado debe estar subordinado a las necesidades de las naciones y ser un servidor en la tarea de la transformación.

Si hay que domesticar al sector global, entonces el primer desafío será atacar la hegemonía de la moneda que sustenta las finanzas globalizadas: el dólar estadounidense.

El poder imperial y el dólar estadounidense

La preeminencia del dólar surgió como resultado de que, en la conferencia de Bretton Woods de 1944, Estados Unidos obligara al resto del mundo a adoptar su moneda como el «dinero» del mundo. John Maynard Keynes había abogado por una moneda global, no atada a ningún país y administrada en interés de la comunidad internacional.

Fue derrotado en Bretton Woods, ya que Estados Unidos impuso su voluntad ante una Europa debilitada. Hoy, esa decisión aún le permite a Estados Unidos disfrutar de un «almuerzo gratis» a expensas del resto del mundo. Su «privilegio exorbitante» es una recompensa por el seguro que brinda al resto del mundo, especialmente en tiempos de crisis.

 
Con la Reserva Federal actuando como prestamista global de último recurso, Estados Unidos puso a disposición de los bancos europeos y asiáticos billones de dólares durante la gran crisis financiera de 2007-2009. Este «seguro» es valioso en tiempos de crisis, pero podría haber sido facilitado por un banco central internacional independiente que trabaje y responda ante todas las naciones, no solo las más poderosas.

El «privilegio exorbitante» del que disfruta Estados Unidos es significativo, dado que el país mantiene una deuda externa y un déficit cada vez mayores, porque la demanda global del dólar supera la producción estadounidense. Contrastando con el papel imperialista de Gran Bretaña como gran exportador de capital, Estados Unidos es un gran importador de capital. Utiliza su poder para atraer recursos financieros, excedentes de capital de Asia y los países exportadores de petróleo.

Un segundo gran beneficio del que disfruta Estados Unidos es el poder de pedir prestado en su propia moneda, sobre cuyo valor tiene cierto control. Esto significa que Estados Unidos evita los riesgos de tipo de cambio que enfrentan otros países cuando toman prestado y tienen que pagar en una moneda diferente.

Si el dólar se deprecia, esto no les importa a las autoridades estadounidenses, ya que la nación no posee deuda emitida en euros, yenes o libras esterlinas. Cuando cae el valor del dólar, también cae el valor de las deudas contraídas por Estados Unidos. Por lo tanto, el dólar como moneda de reserva mundial le brinda a Estados Unidos una financiación barata y de bajo riesgo para mantener su gran déficit comercial y su consumo exorbitante de bienes y servicios del mundo.

La hegemonía del dólar en las finanzas mundiales sigue sin ser desafiada a pesar de la reciente crisis financiera, como ha señalado el historiador Adam Tooze. De hecho, el dólar estadounidense no solo sobrevivió a la crisis de 2008, sino que se vio reforzado por ella. Como resultado de la crisis financiera global y la debilidad del gobierno de Barack Obama, los bancos de Wall Street son hoy más grandes y poderosos que antes de la crisis. Ese resultado no fue inevitable. Se debió en gran parte al fracaso del liderazgo progresista y global por parte del gobierno de Obama.

A diferencia de Franklin D. Roosevelt, el presidente que implementó la agenda original del New Deal, Obama no tenía experiencia directa con Wall Street y su capacidad para infligir una pérdida económica sistémica a millones de estadounidenses inocentes y sus familias. Asesores suyos como Alan Greenspan, Larry Summers y Robert Rubin fueron los arquitectos del sistema financiero globalizado y desregulado.

Bajo el gobierno de Bill Clinton, se unieron para derrotar un plan de Brooksley Born, presidenta de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos, en favor de una regulación más fuerte de los derivados. En 1999, Summers y Rubin impulsaron juntos la derogación de la Ley Glass-Steagall promulgada en 1933 por Roosevelt, que había impedido que los bancos respaldados por garantías de los contribuyentes se asociaran a los bancos de inversión que se dedicaban a la especulación financiera.

El apoyo del gobierno de Obama a Wall Street se vio agravado por el gobierno de Donald Trump, dedicad a defender y aumentar el poder de Wall Street. Para fortalecer su extralimitación imperial, Estados Unidos destinó un presupuesto de 750.000 millones de dólares (de 3% a 4% del PIB de ese país) para el área de defensa en 2020, y avivó las conversaciones sobre nuevas invasiones extranjeras, lo que el candidato presidencial estadounidense Bernie Sanders denomina «guerras sin fin».

Alimentar el consumo, incitar a la corrupción

Respaldado por una gran potencia imperial, el dólar estadounidense trabaja junto con la «mano invisible» del mercado o, de manera menos abstracta, con las manos invisibles de poderosos agentes activos en los mercados financieros. Es un sistema globalizado comprometido con «la expansión constante de la producción y movido por el impulso constante a la acumulación de capital», por citar a Simon Pirani, del Instituto de Estudios Energéticos de la Universidad de Oxford.

Es un sistema que, habilitado por el poder del dólar para violar las barreras regulatorias, se ha independizado deliberadamente de la supervisión democrática a nivel de los Estados nacionales. Su propósito es acumular riqueza para la pequeña minoría que opera en el sector financiero. Esto se logra mediante la producción y la especulación con activos financieros intangibles, especialmente crédito.

El crédito es el principal impulsor de la expansión económica (definida por los economistas como «crecimiento») y el consumo. Ha estimulado la extracción de combustibles fósiles a través de la industrialización, la urbanización, la motorización, el crecimiento del consumo masivo de materiales y el consumismo por parte de las clases acomodadas, tanto en países de elevados ingresos como en países de bajos ingresos.

El crédito desregulado en un mundo de capital móvil no solo alimenta el consumo, sino que también incita a la corrupción, tanto del sector político como del financiero. Los traficantes de drogas y los mafiosos se involucraron en un comercio global responsable de aproximadamente 450.000 muertes como resultado del uso de drogas en 2015, lo que los ha convertido en uno de los beneficiarios más ricos del sistema actual de capital móvil no regulado y globalizado.

Se presume que el crédito «crecerá» exponencialmente a medida que las finanzas privadas mejoren la capacidad del capitalismo para, primero, crear las nuevas «necesidades» de la sociedad, lo que J. K. Galbraith llamó nuestros deseos «psicológicamente fundamentados»: las «necesidades» que no «se originan en la personalidad del consumidor», sino que están «planificadas por el proceso de producción».

De esta manera, el grifo del crédito fácil en dólares alimenta la expansión económica global y el impulso constante a la acumulación de capital por parte de quienes ya son ricos. El consumo, a su vez, se atiborra de combustibles fósiles, lo que acelera el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Desde la perspectiva del ecosistema, quizás el aspecto más perjudicial de la creación de crédito globalizada, y en gran medida desregulada, es la demanda, por parte del sector financiero, de tasas de rendimiento reales elevadas en un proceso relativamente sin esfuerzo: la creación de dinero nuevo. Si las tasas de interés son más altas que la capacidad de la Tierra o la economía para renovarse, entonces las tasas de interés se vuelven brutalmente extractivas.

Las personas que se ven obligadas a endeudarse por tener ingresos bajos o decrecientes se ven compelidas a trabajar cada vez más horas para ganar el dinero con que podrán pagar los intereses de su deuda. Las empresas también reducen costos y explotan mano de obra con mayor intensidad para obtener la financiación necesaria para pagar sus deudas. Los gobiernos desmontan bosques, agotan recursos marítimos y terrestres para mejorar la «eficiencia» y generar los rendimientos necesarios para pagar sus obligaciones, incluido el servicio de la deuda externa.

Recuperar capital desde el extranjero

En mi opinión, para administrar la expansión económica, detener el impulso a la acumulación de capital y reducir los GEI, es esencial manejar primero el grifo de la creación de crédito globalizada. Para tal fin, será necesario traer de vuelta el capital del extranjero y someter el sistema a una gestión y regulación responsables en el nivel estatal.

A continuación, para gestionar la crisis mundial por el colapso de los sistemas del planeta, necesitaremos una moneda internacional independiente del poder soberano de cualquier Estado imperial. Finalmente, tendremos que establecer una «unión de compensación» internacional para la liquidación de créditos y débitos entre naciones, y repartir así el esfuerzo que demanda la transformación.

Muchos considerarán utópicas estas propuestas para el cambio radical del sistema global. Y así lo serán, hasta que un shock global haga inevitable el cambio del sistema. El hecho concreto es que las sociedades han desarrollado, con el tiempo, sistemas monetarios que hacen que la movilización de recursos financieros sea eminentemente posible para las necesidades urgentes de la sociedad.

Una vez establecidos estos sistemas, nunca debe haber escasez de dinero. Pero los sistemas monetarios con respaldo público no se pueden administrar y desarrollar en interés de la sociedad y el ecosistema mientras permanezcan «globalizados»: capturados y llevados al extranjero, fuera del alcance de la democracia reguladora. En lo que es efectivamente la estratosfera financiera, los sistemas monetarios sirven a los intereses, no de las sociedades humanas, sino del 1% de la población mundial.

Esto no ha sucedido por accidente. Como resultado de un proceso deliberado, el sistema financiero se ha independizado de la economía real de los Estados nacionales y de la regulación gubernamental. Siguiendo la lógica de la economía neoliberal, ha sido «encapsulado» para proteger al sector de la interferencia democrática, como lo muestra Quinn Slobodian en su libro Globalists: The End of Empire and the Birth of Neoliberalism [Globalistas. El fin del imperio y el nacimiento del neoliberalismo].

En otras palabras, el capitalismo financiero globalizado y dolarizado, desplazado hacia el exterior, ha socavado el poder de los gobiernos democráticos y las comunidades locales para desarrollar políticas económicas que satisfagan necesidades urgentes.

Hemos estado aquí antes. El sistema globalizado actual se remonta al sistema del patrón oro de la década de 1930, cuando el sector financiero privado arrebató el control de los sistemas monetarios con respaldo público a los gobiernos democráticos. En ese momento, aquellos que defendían el «cambio de sistema» –el desmantelamiento del patrón oro– eran considerados delirantes. Cuando el sistema colapsó, muchos economistas se vieron sacudidos hasta la médula. Habían creído erróneamente que el patrón oro era, como el oro, inmutable.

Debemos recuperar el poder

Dado el vasto poder de la globalización dolarizada sobre las economías mundiales, ¿pueden los gobiernos ricos como el de Alemania o pobres como el de Mozambique movilizar los fondos necesarios para la transición a un planeta habitable? ¿Podrían los gobiernos cooperar para movilizar los fondos que necesitan los países más pobres del mundo? Sabemos que hay abundantes recursos financieros (ahorros) para pagar la transición. Pero las sociedades y sus Estados ¿tienen el poder para disponer de estos recursos?

La respuesta directa es no. Ese hecho confronta a los defensores del Nuevo Pacto Verde con la primera gran misión: nada menos que un cambio en el sistema financiero global. Si vamos a apoyar los esfuerzos de campaña de Extinction Rebellion y el movimiento de huelgas escolares; si queremos cumplir el objetivo de una transformación fundamental de la economía en todo el sistema para salvar el ecosistema, entonces debemos combinar y cooperar a escala internacional para lograr una revolución en las relaciones de poder del sistema económico globalizado y dolarizado.

La cooperación y la coordinación entre un economista británico progresista y un presidente estadounidense y su administración provocaron tal transformación en 1933 y otra vez, con menos éxito, en Bretton Woods en 1944. Podemos hacerlo nuevamente, munidos de una sólida teoría económica y práctica política para movilizar nuestras sociedades paralizadas en lo colectivo.

El propósito será transformar el sistema financiero globalizado dentro del cual los sistemas económicos internos de los Estados nacionales están situados e integrados, y al cual están subordinados. Dados estos desafíos, y dada la política actual, la tarea de transformar el sistema puede parecer imposible.

Pero, como David Roberts escribió en 2019: «No estamos en una era de política normal. No hay precedentes para la crisis climática, sus peligros o sus oportunidades. Esto requiere, sobre todo, coraje e ideas nuevas».

Traducción: Carlos Díaz Rocca

1 de noviembre de 2019

INADULEGAN: Conocimientos ancestrales y puesto en práctica

Geodisio Castillo

Taller: Conocimientos ancestrales y puesto en práctica, e
Intercambio de conocimientos entre líderes, con médicos botánicos especializados

Los días del 28 al 31 de octubre de 2019, en la comunidad de Yansibdiwar, Onmaggeddummad Namaggaled, el Instituto del Patrimonio Cultural del Pueblo Guna y la Organización Inadulegan, realizaron un encuentro taller para dialogar e intercambiar los conocimientos ancestrales sobre duleina, con asistencia de 53 inadulegan, incluyendo a las mujeres.

Inadulegan escuchando charla, Yansibdiwar. Foto: Gubiler
DULEINA, medicina del pueblo Gunadule es una cultura médica que se ha practicado desde la existencia como pueblo, desde antes de que llegara la medicina alópata[1]. Pero también es cierto que es un tipo de prácticas médicas que se clasifican como tales dentro del marco de la medicina convencional; es decir, es una categoría que reúne las prácticas “médicas” que no tengan elementos equivalentes en la medicina convencional. En este sentido, la medicina practicada por pueblos indígenas es un producto sumamente moderno y también contemporáneo, al cual sólo la medicina convencional cada día le está dando validez como medicina. O sea, la medicina convencional convirtió la práctica médica de los pueblos indígenas en la “medicina”.

En la actualidad la medicina indígena, se hace más importante; de ahí, es importante llegar examinar la influencia que hayan tenido las políticas de Salud sobre la medicina dule y también la interacción que se toma entre la medicina indígena y la medicina convencional. Por lo menos, conocer qué preceptos (mandato impuesto o establecido por el Ministerio de Salud) tiene acerca de las prácticas médicas de los pueblos indígenas el personal que ejerce la Atención Primaria de Salud, y también qué medidas toman los médicos indígenas (botánicos) para ganarse su propio espacio para ejercer “medicina” ante esta influencia de ideas foráneas y reglamentos técnicos, con los cuales tienen que negociar. Los inadulegan estudian la nueva forma definida y regulada por la medicina institucional, expresada en la Ley 17 “que establece la protección de los conocimientos de la medicina Tradicional Indígena.”, y su reglamentación, pero en abierta negociación con el ministerio.

Los médicos indígenas ya no son “marginados” del sistema nacional de salud. Actualmente los médicos botánicos indígenas gozan de mayor libertad para ejercer sus prácticas médicas. Inclusive son buscados por personas no dules para ser atendidos. Porque pese a los avances en la medicina convencional, hay muchas enfermedades para las que la ciencia no encuentra respuesta. Un número cada vez mayor de personas acuden a tratamientos con médicos botánicos ya sea porque los médicos convencionales no tienen un diagnóstico para los síntomas que padecen o porque simplemente confían más en la medicina indígena. Esta medicina también tiene especialistas. Especialistas, por ejemplo, en reconstruir huesos, en epilepsia, entre otros.

Los conocimientos indígenas sobre las medicinas son ancestrales han sido transmitidos de generación en generación. Un inaduled afirma ser un “un soñador de duleina” y recuerda que “todo lo aprendí de mis antepasados y por 20, 30, ... años y sigo aprendiendo otros tratados, y no estudié en 10 años, como ocurre en las universidades wagas”. “Nuestro bosque es una verdadera universidad, ahí practicamos y extraemos ina (medicina).” Otro inaduled comenta que, “el conocimiento ancestral en nuestra ina no existe, lo ancestral es el presente, siempre existe, ...” “Porque nuestra ina es todo un sistema de salud que se ha mantenido vivo gracias al esfuerzo y defensa que hemos hecho a través de los siglos”, enfatiza otro inaduled. Es una sabiduría sin tiempo, es una sabiduría que surge de Nabgwana – Madre Tierra.
 
Participantes en la charla o intercambio de conocimientos ancestrales. Foto: Gubiler
Para los inadulegan el evento fue muy corto, ellos necesitan mayor tiempo para aprender los unos de los otros. “Ya no podemos guardar secretos para nosotros mismos, hay que diseminarlos, hay que intercambiarlos y así mismo debemos enseñar duleina a la juventud interesada,” ... El taller sobre los “conocimientos ancestrales y puesto en práctica sus conocimientos y saberes”, fue por un (1) día y el taller dedicado al “intercambio de conocimientos entre líderes, con médicos botánicos especializados”, fue por dos (2) días. Hubo mucha participación e intercambio de conocimientos. Lo interesante aquí se adentró en las relaciones socioculturales que tienen los inadulegan con sus comunidades. Las relaciones bioculturales con los hermanos árboles o el bosque en su conjunto. Se hace el llamado a la juventud para aprender ina.

Todos estos conocimientos de duleina se basa en la cultura; porque ella ha comenzado a redefinir paulatinamente su papel frente a la economía, el ambiente, territorio y el desarrollo - negsed. Ya no hay duda que la cultura es la inductora de desarrollo y cohesión social, tiene mucha más posibilidad de avanzar con éxito se si tiene en cuenta la perspectiva cultural para atender las aspiraciones e inquietudes de la sociedad.

Aquí se anuncia que, Onmaggeddummad Namaggaled, IPCPG y los Inadulegan, informan que la iniciativa DULEINA ha finalizado su Centro de Atención y Aprendizaje en Bingandi, Zona Cultural del Área Silvestre (protegida) del Corregimiento de Nargana. Su inauguración ha sido programada para el día 20 de noviembre de 2019.

El Centro atenderá a los enfermos que lo soliciten y, además, su otra función será el de enseñar a los interesados los conocimientos sobre duleina. No pocas veces el aprendizaje al lado de un inaduled más experimentado es la vía para convertirse en inaduled. Además, los inadulegan cumplen otras funciones como guías, organizadores de actividades agrícolas, y se distinguen como guías espirituales e intérpretes excepcionales de la cultura y la ideología de su pueblo.




[1] Sistema médico convencional u ordinario como medicina alopática, contraponiéndola a cualquiera de las terapias llamadas alternativas.

19 de octubre de 2019

ETNIA, NACIÓN Y DIALECTO: PARA REFLEXIONAR

ETNIA, NACIÓN Y DIALECTO: PARA REFLEXIONAR

Arysteides Turpana

ETNIA: “Por considerar que las comunidades indias conservan el derecho innegable sobre sus territorios y además han desarrollado un sistema autónomo de ordenación social y político y representa una cultura por sí mismo, consideramos justo referirnos a ellos con la acepción de “pueblos indios”. El término de “grupos étnicos” o “etnias”, además de ser una pedantería académica, está en efecto asociado, en Costa Rica por lo menos, a una valoración despectiva de dicha población, como algo aparte, minoritario y poco esencial. Por lo demás cabe recordar que “etnia” fue calificativo que los mismos griegos asignaron a aquellas poblaciones que consideraban inferiores y no tan civilizadas …” Marcos Guevara Berger y Rubén Chacón Castro: Territorio indios en Costa Rica: orígenes, situación actual y perspectivas. Costa Rica: García Hermanos, 1992. Pág.13.

ETNIA, según la antropóloga mexicana Guadalupe Nettel: “Algunos Estados han elegido etnias o indígenas, para negarles (a las naciones abyayalenses) el estatuto de naciones”, en la Revista de la Universidad de México. Número 847, abril 2019. Pág. 4

LA DEFINICIÓN DE NACIÓN, SEGÚN STALIN

¿Qué es una nación? Una nación es una determinada comunidad estable de hombres históricamente formada, que es inconcebible sin un idioma común, mientras que para un Estado no es obligatorio que haya un idioma común, por lo tanto, la comunidad de idioma es uno de los rasgos característicos de la nación y esta se forma como resultado de relaciones duraderas y regulares, como resultado de la convivencia de los hombres, de generación en generación. Y esta convivencia prolongada no es posible sin un territorio común. Así, pues, la comunidad de territorio es otro de los rasgos característicos de la nación. Sin embargo, la comunidad de territorio por sí sola no determina todavía la nación. Ha de concurrir, además, un vínculo económico interno que suelde en un todo único las diversas partes de la nación. Tenemos, pues, la comunidad de vida económica, la ligazón económica como una de las particularidades características de la nación.

Hay que tener en cuenta también las particularidades de la fisonomía espiritual de los hombres unidos en una nación. Las naciones se distinguen también por su fisonomía espiritual, que se expresa en las particularidades de la cultura nacional. Claro está que, por sí sola, la psicología, o el "carácter nacional", es algo imperceptible para el observador; pero como se expresa en las peculiaridades de la cultura común a toda la nación, es aprehensible y no puede ser dejada de lado. El "carácter nacional" no es algo que exista de una vez para siempre, sino que cambia con las condiciones de vida; pero, por lo mismo que existe en cada momento dado, imprime su sello a la fisonomía de la nación. Tenemos, pues, la comunidad de psicología, reflejada en la comunidad de cultura, como uno de los rasgos característicos de la nación. Además, de suyo se comprende que la nación, como todo fenómeno histórico, se halla sujeta a la ley del cambio, tiene su historia, su comienzo y su fin.

Es necesario subrayar que ninguno de los rasgos indicados, tomado aisladamente, es suficiente para definir la nación. Más aún: basta con que falte, aunque sólo sea uno de estos rasgos, para que la nación deje de serlo. Sólo la presencia conjunta de todos los rasgos distintivos forma la nación.

Con esto, hemos señalado todos los rasgos distintivos de una nación: Nación es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura.

J.V. Stalin. (1976). El marxismo y la cuestión nacional. Tirana: Casa Editora- “8 Nëntori”. pp:12-23.

DIALECTO SEGÚN EL DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Dialecto.
Del lat. dialectus, y este del gr. διλεκτος diálektos.

Sistema lingüístico considerado con relación al grupo de los varios derivados de un tronco común. El español es uno de los dialectos nacidos del latín.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Bemarde igi itosunna? Nabir gordimala Dulemar soggardamalad anmarde etniaye, anmar gayade dialecto dagginye, idiomasurye…Dulemar degi gordimalad, nabir gordimala? Eba be nai? Emiskindi, bemargi sīdo we binsaed an bemarga dagsad, bemar mamarbier, bemar mamaroed. Mer bar egismalo. Wēse sundo.

Turpana dixit.

12 de octubre de 2019

RODEADO DE SABERES Y CONOCIMIENTOS

Geodisio Castillo[1]

La cultura es el eje para construir el futuro y es representada en los museos y bibliotecas. En estos doce (12) días, en Washington, D. C., lo han constatado la delegación de Onmaggeddummad Namaggaled (Congreso General de la Cultura Guna) y el Instituto del Patrimonio Cultural del Pueblo Guna (IPCPG). El diario caminar de los delegados, fue rodeado de saberes y conocimientos, museos y bibliotecas encontraron hasta llegar a la oficina central del Museo Nacional del Indígena Americano (NMAI, por sus siglas en inglés). Algunos como el Museo del Aire y Aviación, Museo Botánico, Museo del Arte, Museo de Historia Natural, Museo del Holocausto, Museo Nacional de Arte y Cultura Afroamericana, Museo Nacional de Arte Africano, Museo Nacional del Indígena Americano, entre otros.

Delegados del CGCG/IPCPG con el director Kevin Gover del NMAI, en Washington, D.C.
El Congreso General de la Cultura (CGCG) recibe la invitación de parte del NMAI, museo perteneciente al Instituto Smithsonian. La invitación fue para una gira en las áreas de Colecciones y Conservación del NMAI. La gira de trabajo se realizó desde septiembre 9 al 21 de 2019. Participaron en la gira de trabajo los señores Sagladummad Domitilio Morris, Rosabel Morales (asistente administradora del IPCPG) y el director ejecutivo del IPCPG.

La visita es el resultado de una solicitud por parte del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, (STRI, por sus siglas en inglés), recibida en abril de 2016, en representación del CGCG, con el fin de consultar la Colección Guna en el NMAI.

En el transcurso de la visita, la delegación Gunadule dedicó tiempo considerable a trabajar en el lugar de la exhibición, en la Explanada Nacional y el Centro de Recursos Culturales (CRC), donde la Colección Gunadule se encuentra almacenada y custodiada. Durante su visita, la delegación Gunadule tuvo la oportunidad de reunirse con el personal del NMAI y discutir los procesos del museo, particularmente, los concernientes a las exhibiciones, la difusión mediática y la conservación. Las discusiones y consultas se realizaron en formato de grupos reducidos.

Lo anterior indica que, si los museos se consideraron en el pasado como entidades estáticas, ahora se están reingenierizándose para ser más interactivos, adaptables y participativos dirigidos hacia las comunidades, hacia la gente. Se han convertido en ejes culturales que funcionan con creatividad combinando los saberes y conocimientos, donde los visitantes se sientan cocreativos, participativos, compartan e interactúen.

Al tener acceso directo a la Colección Gunadule, la delegación tuvo la oportunidad de examinar detenidamente alrededor de 60 piezas, por cuatro días, encontrando imprecisiones, inconsistencias y omisiones registradas. Esto en su totalidad podría resultar perjudicial para la identidad y la soberanía del pueblo Gunadule. Desafortunadamente, la falta de tiempo impidió que los delegados examinaran las imágenes de archivo y discutieran asuntos relacionados con el acceso, investigación, información e imágenes fuera de la cultura Gunadule. Se requerirá consultas adicionales y visitas de seguimiento, con el fin de realizar una valoración de las necesidades de las colecciones y discutir el número de piezas pendientes.

Existen alrededor de 2,200 piezas Gunadule en la colección, de las cuales, 500 son molas que datan de 1918. La mayoría de las molas en la colección se recolectaron antes de 1956. Los delegados Gunadule organizaron una muestra de 60 piezas, divididas en tres áreas temáticamente alineadas: La soberanía y la territorialidad Gunadule, La soberanía alimentaria de la medicina o duleina y, Las molas dignas de la mujer Gunadule. Los artículos fueron elegidos cuidadosamente por los delegados con antelación a la visita, por medio de los registros de inventario del NMAI y fueron ubicados por el personal, en el Taller de Conservación para su estudio e interacción continua. Fue posible una cuidadosa selección de piezas con información previa, debido a que, en el 2019, el NMAI compartió el inventario de todo el material Gunadule almacenado en el NMAI con el CGCG/IPCPG. Cada sesión en el Taller de Conservación estuvo seguida de una sesión de consulta de dos horas.

La delegación posesionó sus miradas al cielo para comprender el lugar que les corresponde como pueblo en el universo. Los objetos o colecciones en el NMAI indican los mejores momentos que vivieron el pueblo Gunadule en el pasado, cazar, pescar y cultivar. El sol, la luna y las estrellas, materializados en objetos, en pinturas, es arte con saberes y conocimientos que guardan la estrecha relación de la espiritualidad, el origen del universo y personajes heroicos.

La relación del pueblo Gunadule con Nabgwana – Tierra Madre, es una relación directa con la vida silvestre con quienes comparten las tierras y alimentos, también les proporcionan poderes inexplicables y espirituales. Animales del cielo, mar y tierra son parte de la creación de la Tierra Madre y la vida humana.

En el NMAI, no solo están presentes los objetos del pueblo Gunadule, sino también de otros pueblos hermanos de Abiayala. Dentro del NMAI, se sienten las ceremonias, con sus profundos y complejos procesos rituales, los pueblos indígenas de Abiayala celebran y remueven su relación recíproca con la Tierra Madre que consideran vivo y sagrada, y dan gracias a los poderes curativos.

Equipo técnico de trabajo en NMAI. Detrás está el líder hermano Chief Joseph Nez Perce

A través del museo, se trata de recuperar un pasado propio o asumido como propio, para reconstruir una membresía comunitaria que permita un digno acceso al presente. Se trata de caminos, ideas y sistemas de creencias que inspira asombro, conecta cultura y espiritualidad. Se trata de que la identidad de un pueblo no debe buscarse en la originalidad de sus rasgos culturales, sino en la capacidad de su pueblo para generar sentidos sociales y políticos que lo unifican en la lucha por definir su razón de ser como pueblo. Una búsqueda en el pasado para tener una nueva relación con la realidad actual. Las culturas de los pueblos indígenas no son como lo quiere que sea el mercado. Así lo demuestran los objetos en el NMAI.

La construcción del futuro del pueblo Gunadule y de los pueblos indígenas en general, están en sus maneras innovadoras de intervenir a partir de la valoración de sus culturas con identidad, con alto grado de participación en la toma de decisiones en todo el ámbito local, nacional e internacional de forma culturalmente pertinente. En particular, es que el pueblo Gunadule ha logrado una articulación adaptativa que no implica una asimilación cultural al Estado-nacional que los contiene. Así se podrá construir el bienestar y crecer en armonía con la naturaleza, según lo que quieran y aprovechar los bienes y servicios de la Madre Tierra.

Amanera de conclusión

Kevin Gover, de origen Pawnee/Comanche, director del NMAI, expresó siempre (en los dos diálogos que tuvieron), a la delegación Gunadule que “el Museo se ha convertido en un lugar y en un espacio de expresión de un profundo concepto cultural, un homenaje a las inteligencias de nuestros antepasados. Nos quisieron exterminar aquí y en Abiayala, pero no lo consiguieron. Aún seguimos presentes. Y por ello nada que celebrar el 12 de octubre” ...

El Congreso General de la Cultura Guna continúa expresando su interés en continuar con las consultas y desarrollar un acuerdo de consultas, capacitación y asesoría, con relación a la Colección Gunadule almacenada en el NMAI. El Congreso General de la Cultura Guna está interesado en adquirir una mayor visibilidad, y por consiguiente, promover el respeto y el reconocimiento de su soberanía, integridad territorial y gobierno.

_____________________________________________________________________________

El Museo Nacional del Indígena Americano, fue establecido en el año 1989 en virtud de una Ley del Congreso de los Estados Unidos. El Museo Nacional del Indígena Americano es uno de los museos del Instituto Simithsonian.
_______________________________________________________________

 
Bibliografía

Bartolomé, M. A., 2006. Procesos interculturales: antropología política del pluralismo cultural en América Latina. México: Siglo XXI. Editores. 368 p. (Antropología)

Castillo, G., J. Beer, 1983. Utilización del bosque y de sistemas agroforestales en la Región Gardi (San Blas)

Matos Mendieta, R. & Barreiro, J. (eds.), 2015.  The Great Inka road, engineering an empire. National Museum of the American Indian, Smithsonian Books, Washington, DC. and New York. 210 p.



[1] Director Ejecutivo, Instituto del Patrimonio Cultural del Pueblo Guna (IPCPG)

4 de octubre de 2019

Esto es lo que dicen los científicos: el cambio climático llega antes y más fuerte de lo previsto

Por ONU (Organización de las Nacionas Unidas)
Idioma Español

- Banco Mudial/Lundrim Aliu. La región de América Latina y el Caribe arroja a la atmósfera 371 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono por el consumo de madera y carbón.
24 septiembre 2019


El informe United in Science o “Unidos en la Ciencia” reúne los detalles sobre el estado actual del clima y presenta tendencias en las emisiones y concentraciones atmosféricas de los principales gases de efecto invernadero.

En la investigación los científicos destacan la urgencia de una transformación socioeconómica fundamental en sectores clave como el uso de la tierra y la energía para evitar un aumento peligroso de la temperatura global con impactos potencialmente irreversibles. También examinan herramientas para apoyar tanto la mitigación como la adaptación.

¿Cúal es la situación según los científicos?

El clima global

La temperatura global promedio para 2015-2019 está en camino de ser la más cálida de cualquier otro período equivalente registrado. Actualmente se estima en 1,1° C, un grado más por encima de los tiempos preindustriales (1850–1900).

Las olas de calor en los últimos años han sido las más letales, afectaron a todos los continentes y establecieron registros récord de temperatura a nivel nacional.

Las olas de calor generalizadas y duraderas, los incendios récord y otros eventos devastadores como los ciclones tropicales, las inundaciones y la sequía han tenido un gran impacto en el desarrollo socioeconómico y el medio ambiente.

Incendios sin precedentes

El verano de 2019 vio incendios sin precedentes en el Ártico que tan solo en junio emitieron 50 megatoneladas de carbono a la atmósfera. Esto es más que todos los fuegos juntos en esa región de 2010 a 2018. También hubo múltiples incendios en la selva tropical de la Amazonía en particular en agosto.

Ciclones devastadores

Las mayores pérdidas económicas mundiales han estado ligadas a ciclones tropicales. La temporada de 2018 fue especialmente activa, con el mayor número de tormentas tropicales de todos los años en el siglo XXI.

Todas las cuencas del hemisferio norte experimentaron una actividad mayor de lo normal. El Pacífico Nororiental registró su mayor Valor Energético de Ciclones de toda su historia.

La temporada de huracanes en el Atlántico de 2017 fue una de las más devastadoras de la historia con más de 125.000 millones en pérdidas asociadas solo con el huracán Harvey.  Ciclones tropicales consecutivos sin precedentes del océano Índico golpearon a Mozambique en marzo y abril de 2019.

Disminución continua del hielo marino y la masa de hielo

- Foto por Geir Braathen. El glaciar más grande de los Alpes Suizos, Aletschgletscher, se está derritiendo rápidamente y podría desaparecer para 2100.

La extensión del hielo marino del verano ártico ha disminuido a una tasa de aproximadamente 12% por década durante 1979-2018. Además, los cuatro valores más bajos para la extensión del hielo marino en invierno ocurrieron entre 2015 y 2019.

El panorama es parecido al otro polo. La cantidad de hielo perdido anualmente de la capa antártica aumentó al menos seis veces entre 1979 y 2017 y la pérdida de masa de glaciares para 2015-2019 es la más alta en cualquier período de cinco años registrado

El aumento del nivel del mar se está acelerando, el agua del mar se está volviendo más ácida

La tasa observada de aumento medio global del nivel del mar se aceleró de 3,04 milímetros por año durante el período 1997–2006 a aproximadamente 4mm durante el período 2007–2016.

Esto se debe a la mayor tasa de calentamiento y derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental. Además, ha habido un aumento general del 26% en la acidez del océano desde el comienzo de la era industrial.

Sequía que causa hambre

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, las situaciones climáticas extremas se encuentran entre los principales impulsores de los recientes aumentos del hambre a nivel mundial después de una disminución por varios años.

La frecuencia de las condiciones de sequía de 2015 a 2017 muestran el impacto del fenómeno de El Niño en 2015 a 2016 en los cultivos. Amplias áreas de África, América Central, Brasil y el Caribe, así como Australia experimentaron un gran aumento en la frecuencia de las condiciones de sequía entre 2015 y 2017 en comparación con los últimos 14 años.

Más muertes por el clima

De acuerdo con la Organización Mundial de la salud entre 2000 y 2016 el número de personas expuestas a las olas de calor han aumentado en alrededor de 125 millones. La longitud promedio de los eventos de olas de calor individuales fueron 0,37 días más largos, en comparación con el período entre 1986 y 2008, contribuyendo a un mayor riesgo de enfermedad o muerte relacionada con el calor.

Concentraciones de gases de efecto invernadero récord en la atmósfera

- Foto por Banco Mundial/John Hogg. Las industrias y la ganadería generan gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global.
 Los niveles de los principales gases de efecto invernadero de larga duración, dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O) han alcanzado niveles récord.

La última vez que la atmósfera de la Tierra contenía 400 partes por millón de CO2 fue hace unos entre 3 y 5 millones de años, cuando la temperatura media global de la superficie era de 2 a 3 grados más cálida que hoy, las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida Occidental se derritieron y partes del hielo de la Antártida Oriental se cayeron, todo lo cual causó un aumento del nivel global del mar de 10 a 20 metros en comparación con el actual.

En 2018, la concentración global de CO2 fue de 407,8 partes por millón (ppm), 2,2 ppm más que en 2017. Los datos preliminares de un conjunto de sitios de monitoreo de gases de efecto invernadero para 2019 indican que las concentraciones de dióxido de carbono están en camino de alcanzar o incluso superar 410 partes por millón para finales de 2019.

En 2017, las concentraciones atmosféricas promediadas a nivel mundial han llegado a casi el triple de lo niveles preindustriales.

Además, la tasa de crecimiento promedio de dióxido de carbono durante tres décadas consecutivas (1985–1995, 1995–2005 y 2005–2015) aumentó de 1,42 ppm por año, a 1,86 ppm y luego a 2,06 ppm.

Las emisiones de carbono

Las emisiones de dióxido de carbono crecieron un 2% y alcanzaron un récord de 37.000 millones de toneladas en 2018. Hasta el momento no hay señales de que habrá un récord en este año.

Las tendencias económicas y energéticas actuales sugieren que las emisiones serán al menos tan altas en 2019 como en 2018. Se espera que el PIB mundial crezca al 3,2% en 2019, y si la economía global se descarboniza al mismo ritmo que en los últimos 10 años, eso aún conduciría a un aumento en las emisiones globales.

A pesar del extraordinario crecimiento de los combustibles renovables en la última década, el sistema energético mundial todavía está dominado por las fuentes de combustibles fósiles. El aumento anual en el uso de energía global es mayor que el aumento en la energía renovable, lo que significa que el uso de combustibles fósiles continúa creciendo. “Este crecimiento necesita detenerse de inmediato”, aseguran los científicos.

Las emisiones netas cero necesarias para estabilizar el clima requieren tanto de una aceleración en el uso de fuentes de energía que no sean de carbono como de una rápida disminución de los combustibles fósiles en la industria energética. “Este doble requisito representa un desafío”, dice el informe.

Los sumideros naturales de dióxido de carbono, como la vegetación y los océanos, que eliminan aproximadamente la mitad de todas las emisiones de las actividades humanas, serán menos eficientes al hacerlo. Esto subraya la necesidad de reducir la deforestación y expandir los sumideros naturales de CO2, particularmente aquellos en bosques y suelos que pueden mejorarse mediante un mejor manejo y restauración del hábitat.

La brecha de emisiones, según ONU Medio Ambiente

Los Informes de brecha de emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, con la décima edición que se publicará en noviembre, evalúan los últimos estudios científicos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero actuales y futuras estimadas y los comparan con los niveles de emisión permitidos para que el mundo progrese para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

Esta diferencia entre "dónde es probable que estemos y dónde debemos estar" se conoce como brecha de emisiones.

- Foto por PMA/Tatenda Macheka. La sequía en Zimbabwe afecta a los agricultores. La cosecha no crece.

 Las emisiones globales no alcanzarán su punto máximo para 2020 y 2030 si se mantienen las políticas climáticas actuales y los niveles de ambición de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Sin embargo, los resultados preliminares del Informe de brecha de emisiones 2019 indican que estas continuaron aumentando en 2018.

El nivel de ambición de las Contribuciones Determinadas de los países debe triplicarse aproximadamente para alinearse con el límite de 2 grados establecido por el Acuerdo de París y debe aumentarse alrededor de cinco veces para alinearse con el límite de 1,5 grados.

Si las ambiciones no se incrementan inmediatamente y se respaldan con acciones, ya no se puede evitar exceder ese objetivo. Si la brecha de emisiones no se cierra para 2030, es muy posible que el objetivo de un aumento de temperatura muy inferior a 2 grados también esté fuera de alcance.

Una parte sustancial del potencial técnico se puede lograr mediante la ampliación y la replicación de políticas existentes y bien probadas, como el cambio a la energía renovable y la reforestación, que simultáneamente contribuyen a los objetivos clave de desarrollo sostenible.

Las advertencias del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático

Tres informes especiales publicados en 2018 y 2019 evalúan aspectos complementarios y específicos del cambio climático, antes del sexto informe de evaluación.

El Informe especial sobre el calentamiento global de 1,5 grados, establece que limitar el calentamiento a esa aumento no es físicamente imposible, pero requeriría transiciones sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad. Hay claros beneficios de mantener el calentamiento a 1,5 grados en comparación con 2 o más.

Cada grado importa: limitar el aumento puede ir de la mano con alcanzar otros objetivos mundiales como lograr el desarrollo sostenible y erradicar la pobreza.

El Informe Especial sobre el Cambio Climático y la Tierra enfatizó que los suelos están bajo una presión humana creciente y que el cambio climático se suma a estas presiones. Al mismo tiempo, mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2 grados solo se puede lograr reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, incluidos la tierra y los alimentos.

La investigación muestra que una mejor gestión de la tierra puede contribuir a hacer frente al cambio climático, pero la tierra no es la única solución: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, incluida la energía, es esencial para mantener el calentamiento global lo más cerca posible de 1,5 grados.
 

El 25 de septiembre de 2019, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático publicará el Informe especial sobre el océano y la criosfera en un clima cambiante.

Hacia el futuro

La evidencia consolidada refuerza la influencia humana como la causa dominante de los cambios en el sistema de la Tierra, en una nueva época geológica, el Antropoceno.

Los crecientes impactos climáticos aumentan los riesgos de cruzar puntos críticos de inflexión. Se refieren a umbrales que, si se cruzan, conducen a cambios de largo alcance, en algunos casos abruptos y o irreversibles, afirma la investigación.

Hay un reconocimiento creciente de que los impactos climáticos están golpeando con más fuerza y ​​antes de lo que las evaluaciones climáticas indicaron incluso hace una década.

A medida que se intensifica el cambio climático, las ciudades son particularmente vulnerables a los impactos como el estrés por calor y pueden desempeñar un papel clave en la reducción de emisiones a nivel local y global.

Las estrategias para la mitigación y para mejorar la gestión adaptativa del riesgo son necesarias en el futuro.

“Solo una acción inmediata e integral que abarque: una profunda descarbonización complementada con medidas políticas ambiciosas, protección y mejora de los sumideros de carbono y la biodiversidad, y los esfuerzos para eliminar el CO2 de la atmósfera, nos permitirán cumplir con el Acuerdo de París”, aseguran los científicos.

Fuente: Noticias ONU