16 de junio de 2014

CULTURA DEL SIA O BUNA GELIGWA, ¿una alternativa para la economía del pueblo Guna?

Geodisio Castillo

Nainu con plantación vieja de sia, del grupo Nadigana, Yandub. Foto: Gubiler, 2005
Se cree que el árbol de cacao es originario de la Amazonía hace unos 4000 años (Motamayor et al. 2002) y que más tarde se extendió a América Central, en especial México. Sin embargo, la evidencia histórica y fidedigna indica que el cultivo de cacao es originario de México y América Central (Hardy 1961). Los españoles no lo vieron cultivados en Sur América, aún cuando lo encontraron creciendo en forma natural en muchos lugares de los bosques a lo largo de los afluentes de los ríos Amazonas y Orinoco (Patiño1960, citado en Hardy 1961).

La primera clasificación de las plantas familiarizadas con el cacao la realizó en Guatemala, en 1869, el botánico suizo Gustavo Bernouille[1] (Bernoulli 1871, citado por Hardy 1961). Estas investigaciones fueron continuadas en 1886 por el alemán Karl M. Schumann publicando un estudio de las especies de Brasil (Schumann 1886, citado por Hardy 1961). En 1964 el biólogo español José Cuatrecasas Arumi, clasificó un total de 22 especies de Theobromas, de los cuales indica que la mayoría probablemente son de origen suramericanos, pero le atribuye a Theobroma cacao, L., un origen centroamericano (Cuatrecasas 1964).

Siagua o sia en lengua Guna[2] o cacao (Theobroma cacao, L.) en lengua castellana, es muy difundida en América Central antes de la invasión española. Los aztecas elaboraban una bebida aromática con las semillas el xocolatle; “alimento de los dioses”, considerado por Linneaus al darle a la especie el nombre Theobroma; siendo el cacao sinónimo de fuerza, valor, resistencia (Enríquez 1985; Hardy 1961). El sia es una de las plantas endémicas encontradas por los invasores españoles en Panamá (Castillero Calvo 2010).

El sia fue domesticado por los años 250 y el 900 por la civilización Maya en lo que ahora es México y Centroamérica. La bebida de sia se popularizó en Europa a principios del siglo XVII y, fue ampliamente difundida en el siglo XIX a nivel mundial (Castillero Calvo 2010; McCook 2002).

Hay suficiente literatura sobre la sia silvestre y cultivadas; la cual pueden ahondar sus conocimientos sobre la botánica, ecología y fisiología del árbol. Sin embargo, presentamos lo siguiente:

Morfología: Se ha observado que los árboles o plantas de la sia silvestre alcanzan hasta 10 metros de altura, en promedio suelen medir 6 m. con una desviación estándar de 4. Éstos árboles tienen de 3 a 25 cm. de diámetro a la altura del pecho (DAP). El tronco recto se desarrolla en formas muy variadas, según las condiciones ambientales. La corteza externa es rugosa de color café oscuro y el grosor de la corteza interna es de 2 mm. Es en los troncos y ramas que aparecen insertadas las flores, durante la época de floración.

Las copas de los árboles silvestres observados son siempre verdes, las ramas tienen un crecimiento disparejo con tendencia rastrera por buscar espacios de mayor luminosidad. Tiene un promedio de 1.5 metros a 4 metros; presenta ramas un poco gruesas de color café oscuro y con muchos espacios desarrollados, tiene una fuerte interacción con el bosque que lo rodea. Presentan hojas enteras, simples, alternas y coriáceas, miden entre 20 a 50 cm. de largo y 12 cm. de ancho. Las hojas adultas son de color verde oscuro, y las hojas de rebrotes o ramitas jóvenes son de color verde claro brillante.

Las flores del sia silvestre presentan flores pequeñas solitarias o en racimos, se encuentran a lo largo del tronco y de las ramas, sostenidas por un pedicelo de 1 a 3 cm. Son de color blanco o amarillentas, con 5 sépalos libres, 5 pétalos cortos, tubo estaminal corto, con 5 lóbulos petaloides alternando con 5 lóbulos fértiles; cado uno con 4 a 5 anteras; ovario supero y el estilo con 5 lóbulos.

Sus frutos de tamaño, color y forma de la baya o mazorca son variables, la pared del fruto es delgada y algo áspera con canales longitudinales de 12 a 25 cm. de largo, el color varía entre amarillo a naranja, en el interior se hallan las semillas en promedio de 25 a 30 unidades. Son ovaladas y están recubiertas por un mucilago de sabor dulce; los frutos maduran en los meses de noviembre a diciembre. Los frutos del cacao son muy importantes para la fauna silvestre ya que son consumidos por aves y mamíferos cuando los frutos están maduros.

Las semillas presentan una superficie algo áspera de color café claro o chocolate, de 2 a 3 cm. de largo, de sabor amargo con aroma a chocolate, cada mazorca presenta entre 25 a 30 semillas cubiertas con un mucilago de color blanco de sabor dulce.

Hábitat/ecología: Siagua es una planta de espacios abiertos, éste crece bajo la sombra[3] asociado a árboles más grandes, compartiendo el segundo y tercer estrato de bosque[4]. Se ha visto que para su desarrollo pleno, los árboles silvestres requieren de sombra, dado que la Luz directa es perjudicial para su desarrollo biológico, los perjuicios de ésta se traducen en daños mecánicos a su estructura, presencia de enfermedades fungosas y ataque de insectos[5].

El ciclo de vida y la forma de vida de los árboles o plantas silvestres de sia, son parte del sistema florístico circundante del bosque, comienzan su etapa de vida cuando adquieren todos los nutrientes y empiezan a crecer durante varios años. A partir del séptimo año, florece y fructifica la sia[6]. Los arboles de cacao pueden alcanzar un ciclo de vida de 70 años o más, dependiendo de las condiciones ecológicas y climáticas.

Variedad tipo forastero o criolla de sia en Gunayala. Foto: Gubiler, 2013
Las condiciones climáticas son importantes como la temperatura que determina el cultivo de sia, se desarrolla en climas con temperatura promedio de 24 a 26º C. y no más de 30º C. en este caso se ha visto que la lluvia y la radiación solar juegan un papel importante en su ciclo de vida, porque regulan taza de floración, abundante entre los meses de agosto y septiembre. Asimismo, se ha confirmado que la humedad relativa también es muy importante en su desarrollo ya que un exceso de ella podría contribuir a la propagación de algunas enfermedades del fruto.

El agua y suelo son necesario la vida del sia, porque es una planta sensible a la escasez de agua, pero también al embalse, por lo que se ha visto que precisa suelos provistos de un buen drenaje, francos arcillosos, muy ricos en materia orgánica, profundos y pH hacia a neutros. La distribución de la precipitación durante el año es importante, considerando que el mínimo debe ser 1,300 y 2,800 mm. por año con una estación seca corta, menor de 2 meses y medio.

Se observado que los rodales silvestres de sia, que se desarrollan en tierras que muestran matas de color café plomizo, indican que los suelos tienen problemas de drenaje. En esta zona el agua permanece mayor tiempo y es probable que en niveles inferiores (1 m) exista un horizonte con problemas de permeabilidad.

Los rodales silvestres de sia normalmente se desarrollan en medio de otros árboles y/o plantas, esto constituye una ventaja como rompevientos naturales, evitan cualquier tipo de riesgo provocado por vientos intensos; que fuera un factor de perjuicio para la planta de sia que podría ocasionar un desecamiento, muerte y/o caída de las hojas.

Distribución del cultivo
Cuenta nuestra historia oral que el pueblo Guna procede de las faldas montañosas de la Sierra Nevada, hasta asentarse en los ríos Amuggadiwar, Abiadiwar, Gosgundiwar, Ibirdidiwar (Río Atrato, actual Colombia) (Smith 1982; Brown2005, citados en Castillo 2010; Castillo 2000), posteriormente migraron a las faldas de Dagargunyala (Cerro Tacarcuna), luego ocuparon (antes del siglo VIII) todos los ríos que llevan nombres Gunas en el actual Darién (Duiren –Tuira, Suggunaggwe – Chucunaque, entre otros), hasta mediados del siglo XIX llegan a las costas de la actual Comarca Gunayala, trayendo consigo las semillas de sia con otras semillas nativas de uso doméstico para la alimentación del pueblo. Además siendo la sia una planta de uso medicinal en la cultura Guna.

Eso confirmaría los trabajos de algunos investigadores como Schultes (1984), Motamayor et al. (2002), entre otros, que proponen que la distribución de cacao desde Sudamérica hasta Mesoamérica se debe a que la planta fue transportada por el hombre, ya que de otra manera hubiera sido imposible que el cacao atravesara los fríos Andes por el oeste, o la aridez del Golfo de Urabá por el noreste.

Sin embargo, otros investigadores (Cuatrecasas 1964; Ogata 2003), proponen que el cacao, al igual que muchas otras especies, es una planta con una amplia distribución natural en el continente y que por lo tanto los humanos no son los responsables de la distribución del cacao en Mesoamérica, sino las características propias de la especie.

La especie Theobroma o siagua tiene una amplia distribución desde el Sur de México hasta el norte de Colombia y Venezuela; además que existe la teoría de “cacao criollo moderno” que corresponde a los genotipos de cacao trinitario que se encuentran ampliamente distribuidos en Centro América (Motamayor et al. 2002).

En Panamá, la variedad “Matina” fue la que ocupó la mayor área de cultivo y fueron las primeras plantaciones de cacao establecidas por los españoles en 1610; esta es una variedad de tipo forastero (Cerda y Orozco 2009)[7], uniforme, mazorcas amelonadas, de tamaño mediano, de cáscara verde blanquecinas cuando tiernas, semillas moradas de tamaño mediano a pequeño. En 1804 había más de 800 árboles de cacao en Panamá (Castillero Calvo 2010).

Sia se encuentra distribuida en todo el territorio de la Comarcas Gunas y del país. Y en todos los territorios de los pueblos indígenas de Panamá, en estos bosques podemos encontrar árboles en estado silvestre.

Según Cerda y Orozco (2009), actualmente la superficie total sembrada con cacao es de 5,100 hectáreas que están en manos de unos 3,500 productores (as) indígenas o mestizos que se encuentran en zonas pobres del país, la producción nacional es de 1,275,000 libras (578 t) de cacao seco por año, con un rendimiento promedio de 250 libras de cacao seco por hectárea. Alrededor de un 90% de los cacaotales y de la producción se encuentran en la provincia de Bocas del Toro, el 10% restante distribuido en otras zonas de Panamá (Cuadro 1).

Cuadro 1: Superficie y producción de cacao en diferentes zonas de Panamá
Provincias o zonas
Superficie con cacao (Has.)
Producción 
(lb. cacao seco año)
Bocas del Toro
4,600

1,150,000

Comarca Ngäbe-Bugle
350

87,500

Chiriquí, Coclé, Colón, Darién, Veraguas y el resto del país
150

37,500

Total
5,100

1,275,000

Fuente: Cerda y Orozco 2009

Valor cultural del siagua por el uso y conservación
Se ha observado, que nuestros agricultores jóvenes, no conocen a los parientes silvestres del sia; lo que incluye aseverar que sia silvestre en Gunayala es relativamente desconocido, y no hemos encontrado rodales silvestres. Pero su conocimiento es ancestral, es por ello que son percibidos como recursos de importancia natural y cultural.

Lo que explica la importancia de conservar el árbol de sia, adquiere relevancia, en la medida en que se ha verificado que en la actualidad las comunidades de Gunayala tienen parcelas abandonadas, tienen conocimiento y prácticas tradicionales de consumo (madun con sia, oba con sia)[8] y sia cultivado; lo que permite aseverar que la valoración del sia silvestre o no silvestre, con base a la costumbre Guna, tiene elementos sólidos por efectos de la réplica así como por asimilación de los atributos de la misma, como especie cultural formando parte de la vida del pueblo Guna.

De acuerdo a la información recopilada por el Instituto de Investigaciones Koskun Kalu del Congreso General de la Cultura Kuna (IIKK/CGCK 2005), indican su origen, su utilidad en la sociedad y en la medicina, el canto sagrado del Sia Igar[9]. En la cultura Guna Sia Igar es uno de los cantos terapéuticos de gran relevancia y su uso varía de acuerdo a la situación o la enfermedad que se presente. No solo sia sirve como bebida, otros usos se dan en la manteca para el cutis especialmente para la cara, para preparar chicha fuerte fermentada, recuperar el alma y el espíritu del enfermo, fortalecer el sistema reproductor humano, fortalecer nuestra salud, entre otros[10].

La invasión europea casi acaba con los pueblos indígenas y sus conocimientos (en algunos países fue total el exterminio). Estos conocimientos apenas están siendo revalorados. En sus estudios realizados en Gunayala, el Dr. Hollenberg et al (2007) notó que los Gunas sufrían 10% menos de infarto, enfermedades al corazón, cáncer y diabetes que en Panamá mismo. Asegura que la clave de la salud de los Gunas está en la cantidad de chocolate que consumen.

Por lo tanto, es necesario desarrollar acciones valorizando los rodales seniles de sia y si encontramos rodales silvestres y sus parientes y de los parientes silvestres en Gunayala, a través de un buen programa o proyecto planificado, como la iniciativa tomada por el Congreso General Guna (CGG) hace más de dos años con CocoaWell[11]. Pero lo más importante es que los propios agricultores tomen la iniciativa y, junto con las autoridades locales crean y generen responsabilidad compartida para su preservación, conservación y desarrollo sostenible. Porque es bien conocido, que existen familias que actualmente realizan aprovechamiento de los rodales, y han cultivado, que es un indicador de la valoración que le asignan a la especie.

¿Por qué sia puede constituirse en una alternativa cultural, alimentaria y económica de base?
Siempre el agricultor Guna ha mantenido el concepto del reconocimiento de los valores del bosque. Los sistemas de nainu o agroforestales, donde se incorpora el sia como cultivo principal, tienen la virtud de constituirse en una actividad económica que mejora las condiciones de vida a la vez que recupera conocimientos tradicionales, formas de vida y prácticas culturales, compatibles con la conservación de los recursos naturales.

Se podría decir que una desventaja es que en estos sistemas (con plantas silvestres) los ingresos se estabilizan alrededor del octavo año y generan ingresos en un horizonte de al menos 20 años[12]. La ventaja es que las familias campesinas e indígenas, al incorporar estos sistemas agroforestales en sus múltiples actividades económicas, aportan a su diversificación y sus inversiones de largo plazo.

Sin embargo, la razón principal que nos ha convocado a denominarla una alternativa económica de base es que consideramos apropiado a un marco discursivo y cultural que hoy legítima las demandas territoriales de estos sectores, que es un sistema productivo de base familiar. Es decir que ocupa principalmente mano de obra de la familia, y muy difícilmente las grandes empresas agropecuarias (que dominaron el mercado a principios del siglo XX) hoy encuentran las condiciones sociales y técnicas (mano de obra gratuita o incorporación de maquinaria) para competir en estos rubros.

Como alternativa cultural y alimentaria, el CGG había aceptado realizar mejora en el cultivo del sia, ya que actualmente los cultivos se encuentran abandonados, en estado senil y por lo tanto, susceptibles a enfermedades como la moniliasis y escoba de bruja.

Con CocoaWell se llegó al acuerdo de que una solución a la situación planteada es la reproducción vegetativa o asexual por medio de la “CLONACION POR ESTACA O ENRAIZAMIENTO DE RAMILLAS”, que se dan de dos formas: enraizamiento de ramillas e injertación[13]. No hay experiencia de parte de los agricultores Gunas sobre el sistema de clonación por estaca o enraizamiento de ramilla; el cual nos indica la necesidad de un programa de entrenamiento o capacitación a los agricultores.

Este sistema de propagación vegetativa presenta múltiples ventajas para el agricultor como el corto tiempo que transcurre desde que se siembra en vivero hasta que se lleva a campo (de tres a cuatro meses), el no suministro de riego durante los primeros dos meses y la poca mano de obra calificada que se requiere; en resumen, “el bajo costo por planta”.

Si el CGG hace realidad el compromiso adquirido no solo con CocoaWell, sino también con los agricultores que están en espera, estableciendo jardines clonales, cuyo objetivo básico sería lograr que las plantas mejoradas tengan un rendimiento superior a l de las no mejoradas. Estos se lograrían a través del proceso de selección de árboles de sia con características genotípicas y fenotípicas deseadas con el fin de que estén proporcionando constantemente material vegetal básico en la producción de clones de sia. Si se encuentran parientes silvestres sin enfermedades, serían los mejores materiales para la clonación.

Un estudio necesario en la Comarca y en otros territorios de los pueblos indígenas del país
Lo anterior nos indica la necesidad de realizar estudios o diagnóstico sobre el estado actual del sia en la Comarca. Los saberes ancestrales aún existen y antes que se extingan hay una gran necesidad de realizar un diagnóstico sobre el sia no solo en la Comarca Gunayala, sino también en otros territorios de los pueblos indígenas del país.

Para ello debemos enfocarnos a nivel de las Comarcas y otros territorios de los pueblos indígenas, luego por cada nainu de los agricultores, como sujeto de interés específicos y a través del cual se desarrollan las valoraciones, análisis, reflexiones y propuestas de políticas públicas al menos a nivel de las Comarcas[14]. Junto a nuestros agricultores podemos aproximar el análisis para incrementar y mejorar  los sistemas productivos de nainu. Con ello valorar las variedades nativas.

El presente trabajo de campo de observación y diálogo, no contabilizó los cultivos de sia silvestre y cultivadas existentes a nivel de la Comarca. Muchos de estos cultivos están en abandono, lo que da a entender que nuestros agricultores sí se han dedicado al cultivo de sia apenas llegaron migrando a las actuales Comarcas y territorios Gunas (Wargandi, Madungandi, Gunayala, Púcuro y Paya). El cultivo del sia abarca a las tierras comarcarles de los hermanos Embera-Wounaan.

Bibliografía

Bayard V, Chamorro F, Motta J, Hollenberg NK. 2007. Does Flavonol Intake Influence Mortality from Nitric Oxide-Dependent Processes? Ischemic Heart Disease, Stroke, Diabetes Mellitus, and Cancer in Panama. Int J Med Sci; 4:53-58.

Bernoulli, G. 1871. Uebersicht der bis jetzt bekannten Arten von Theobroma. Neue Denkschriften der Allgemeinen Schweizerischen Gesellschaft für die gesamtem Naturwissenschaften. 24:1-15, 7pl.

Castillero Calvo, A. 2010. Cultura alimentaria y globalización. Panamá, siglos XVI a XXI. Panamá: Editora Novo Art. 397 p.

Castillo, B. D. 2000. Transformaciones socioculturales de la Comarca Kuna Yala: Caso de la comunidad de Yandup (1907-1945). Universidad de Panamá, Facultad de Humanidades, Escuela de Historia. 208 p. + Bibliografía y Anexos [Trabajo de Graduación para optar por el Título de Licenciado en Humanidades con Especialización en Historia].

Castillo, G. 2010. Protegiendo sus valores culturales, biodiversidad y tierra: área protegida de Kuna Yala. Centro de Documentación de Silene. 24 p. http://www.silene.es/documentos/Protegiendo_valores_culturales.pdf

Cerda B., R. y Orozco E., S. (elab.) 2009. Foro: Genética del cacao en Panamá ¿Qué estamos haciendo y hacia dónde vamos? Memoria del evento, 18 de febrero de 2009. Universidad Tecnológica, Changuinola, Panamá. 50 p.

Cuatrecasas, J. 1964. Cacao and its allies: A taxonomic revision of the genus Theobroma. Contributions from the United States National Herbarium, 35(6): 379–614. Washington, D.C.

Enríquez, G. A. 1985. Curso sobre el cultivo de cacao. CATIE, Turrialba, Costa Rica. 240 p. (Serie Materiales de Enseñanza No. 22)

Hardy, F. (comp. y ed.) 1961. Manual de cacao (Edición Español). Turrialba, Costa Rica: IICA. 439 p.

Hollenberg NK, et al. 1997. Aging, acculturation, salt intake, and hypertension in the Kuna of Panama. Hypertension; 29:171-6.

IIKK/CGCK 2005. Sia Igar Gialed. Versión en lenguaje común. Onmaked Dummad Namakaled, Universidad de Texas y Salus Mundi. Panamá. 40 p.

León, J. 2000. Botánica de los cultivos tropicales. 3a. ed. rev. y aum. San José, Costa Rica: IICA. 522 p. (Colección Libros y Materiales Educativos // IICA; no. 84)

McCook, S. 2002. Las epidemias liberales: Agricultura, ambiente y globalización en Ecuador (1790-1930). En: Estudios sobre historia y ambiente en América, ed. Bernardo García Martínez and María del Rosario Prieto, 2:223-246. México, DF: Instituto Panamericano de Geografía e Historia.

Motamayor, J., A. Risterucci, P. López, C. Ortíz, A. Moreno y C. Lanaud 2002. Cacao domestication I: The origin of the cacao cultivated by The Mayas. Heredity 89: 380-386.

Meyer-Holdampf, V. 2002-2003. Carl Gustav Bernoulli und Tikal in Guatemala. Société suisse des Américanistes / Schweizerische Amerikanisten Gesellschaft Bulletin 66-67. pp. 71-76

Ogata, N. 2003. Domestication and distribution of the Chocolate tree (T. cacao L.) in Mexico. In: Gómez-Pompa, A., M Allen & S. Fedick (Eds.). Lowland Maya Area: Three millenia at the human-wildland  interface. Haworth Press. New York.

Patiño, V. M. 1960. Historia del género Theobroma en América Equinoccial. En: Conferencia Interamericana de Cacao, 7º, Palmira, Colombia, 1958. Bogotá, Colombia, Ministerio de Agricultura. 605 p. (Resumen).

Schultes, R. E. 1984. Amazonian cultigens and their northward and westward migration in pre-Columbian times. Pages 19–38 in D. Stone, editor. Pre-Columbian plant migration. Papers of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology, Vol 76, Harvard University Press, Cambridge, Mass.

Schultes, R. E. 1958. A synopsis of the genus Herrania. Journal of the Arnold Arboretum, 39(3): 217-278, 17 pl.

Schumann, K. 1886. Sterculiaceae. In Martius, K. Von. Flora Brasilienses 12(3): 69-78




[2] Existe también sur sia, del género Herrania, que no es Theobroma (Schultes 1958, citado por Hardy 1961). Sur sia debe consideración para su mejoramiento y producción en la Comarca. http://gubiler.blogspot.com/2013/05/sur-sia-cacao-de-mono-un-cultivo-que.html.
[3] Theobroma cacao es una especie típicamente umbrófilo que indica claramente los requerimientos de sombra para su pleno desarrollo y producción. En los rodales silvestres encontrados, las plantas demuestran que están perfectamente adaptados a la semisombra.
[4] Crece asociado al estrato circundante del bosque, entrando al equilibrio con la fauna asociada al rodal, donde se hallan los dispersores de semilla (monos, ardillas, ñeques, entre otros) y los polinizadores (Insectos), responsables de la fructificación y la sobrevivencia de la especie en este tipo de hábitat.
[5] Se ha observado que en estados iniciales la planta cultivada de siagua requiere mayor tasa de luminosidad.
[6] Comunicación personal de algunos agricultores mayores de edad (2012).
[7] La riqueza genética es amplia, reconociendo tres grupos genéticos de cacao, los cuáles, corresponden con una distribución geográfica diferente: (a) Criollo (distribución Mesoamérica y norte de Venezuela y Colombia; (b) Forastero o Amazónico (cuenca del Alto y Bajo Amazonas) y; Trinitario (producto del cruce entre Criollo Mesoamericano y Forastero)
[8] Bebida o chicha de plátano maduro con cacao y maíz con cacao
[9] Igar, literalmente significa camino y otras interpretaciones como agenda, conocimiento, tema, conducta, entre otros, para el caso nuestro se define como conocimiento o tratado que se transmite mediante cantos terapéuticos el cual permite que el paciente pueda irse recuperándose de su convalecencia. En este caso Sia Igar significaría el tratado que invoca al espíritu del sia, “para recuperar el alma, espíritu de la persona que tuvo un susto tremendo, cuando está enfermo con fiebre y vómito, escalofrío, inconsciente, desmayado”.
[10] Desde su existencia los pueblos indígenas, creían firmemente en las propiedades medicinales del sia, cosa que actualmente está siendo “descubierto” por científicos occidentales (Hollenberg et al 1997; Bayard, Chamorro, Motta, Hollenberg 2007).
[11] Se firmó un acuerdo entre el CGG y CocoaWell el 29 de octubre de 2011, en la comunidad de Yansibdiwar, “el objetivo mutuo es … apoyar la mejora del cultivo de cacao y la sostenibilidad para su economía, el medio ambiente, y la cultura, bajo los principios del comercio justo”… Después de varias reuniones y visitas técnicas con asistencia del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) se llegó a la posibilidad de establecer un programa de jardines clonales de cacao, seleccionando a las comunidades de Usdub, Uggubseni y Mandiyala, para comenzar la iniciativa.
[12] La sia cultivada florece y fructifica a partir del cuarto año y solamente la mitad de todos los árboles logran dar buenas cosechas.
[13] Injertación: Este proceso (yemas o púas), es práctico y de fácil implementación que consiste en unir los tejidos jóvenes de dos plantas, que continúan su desarrollo como una sola. Uno de ellos es la yema que al crecer se transforma en la parte superior o la copa (clon) y el otro es el patrón, el cual constituye la parte inferior de la planta o la raíz.
[14] Para que la política pública sea nacional deberá incluir al campesino productor en el estudio, a nivel del país. El cual debería ser mejor, un estudio completo

2 comentarios: